Lugar Comun


Por AUGUSTO ELMORE

NO sólo la población en general ya no toma en serio al Congreso: tampoco los propios congresistas, que un día de la semana pasada se pusieron a jugar fútbol en el hall de entrada, antes llamado de los Pasos Perdidos y, ahora, de la Compostura Extraviada. Incluso uno de ellos -aquel que delira por aparecer en Risas y Salsa sin siquiera ser Susy Díaz- se puso encima la camiseta del seleccionado peruano. Así, la supuesta majestad del Congreso no sólo ha sido mancillada por la destitución de los magistrados del Tribunal Constitucional sino también por el vergonzoso remedo futbolístico de algunos de sus miembros. ¡Qué tal payasada!

  • En acto tan vergonzoso como idiota se unieron todos, sin distingos: mayoría y oposición, unidos, jugando fútbol en el hall del Congreso. Patético.

  • Lógicamente, luego de esa parodia vergonzosa, la selección peruana, en la que en forma por demás impensada y trasnochada habíamos puesto todas nuestras esperanzas (ver edición anterior), perdió. A ver si los congresistas se juegan nuevamente un partido de fulbito en el salón de los pasos -y los goles, y los manuscritos, y la vergüenza- perdidos.

  • Eso último me trae a la mente la idea que tengo de que, tal como están las cosas, es probable que el transformista (por así llamarlo) Coco Marusix, hoy en Risas y Salsa, postule al Congreso en el 2000. ¿Por qué no?

  • En el Perú el periodismo está enfermo de presunciones. No de otra forma se explica la nota periodística que dice: "Bajo el presunto cargo de difamación en agravio de...". El cargo no tiene nada de presunto, porque es efectivo; la difamación es la presunta. La nota debió decir "bajo el cargo de presunta difamación". Parece lo mismo, pero no lo es.

  • Felicito de veras al Municipio de Jesús María por la sensatez de haber retirado la equivocada pancarta en contra del IPSS, que cruzaba la Av. Arenales. Los municipios no pueden estar en contra de las instituciones.

  • El presidente del Congreso, ingeniero don Víctor Joy Way, alega que le han robado papeles personales. Por mi parte, modestamente, pienso que lo que llama sus papeles eran mucho menos personales -en cuanto involucraban nada menos que a las relaciones del gobierno con la prensa y la opinión pública-, que los papeles que el magistrado García Marcelo, según propia confesión, sustrajo de un legajo perteneciente a otro magistrado. Si comparamos ambas sustracciones, una fue en beneficio de la opinión pública; la otra sabe Dios de quién. Quizá "de la Policía", tal como confesó el propio magistrado atribuyéndose ese rol en el que puede ser calificado como el peor chiste del año. (La calificación de chiste pertenece en exclusividad a la Dra. Martha Hildebrandt, que parece no tiene el menor sentido de lo que es el humor).

  • Que sepamos, la única comisión investigadora del Congreso que ha producido algún tipo de resultado acusatorio es la que ha puesto en la picota a aquellos ex parlamentarios que ilegal o ilegalmente (asombrosamente la información no discrimina al respecto) cobran cédula viva. ¡Qué casualidad!

  • El reciente juramento a la bandera incluyó como siempre, el de defenderla "hasta perder la vida". Se hace sin duda pensando en el extraordinario y memorable ejemplo de Bolognesi. Pero creo que sería mucho más posisitvo jurar defender la bandera hasta vencer al enemigo. ¡Defender la bandera hasta el triunfo final!, eso es lo que el Perú necesita.

  • Si alguien, generalizando, dijera que en el gobierno hay elementos que colaboran con la corrupción, estaría mucho más cerca de la verdad que cuando el Presidente le atribuye lo mismo a la prensa en general.

  • Hace poco leí en un diario que las solicitudes de insolvencia empresarial aumentaron en 30% en los últimos meses, en forma coincidente con la cartera pesada de los bancos. Es como cuando el termómetro que uno se pone marca 40 grados. Señal de que algo anda mal. Muy mal.

  • La oposición a veces parece necia: ahora insiste en interpelar nuevamente al ministro Pandolfi. ¿Es que acaso, señores, no saben ya el resultado?

  • Leyendo el envío que hace desde París Alonso Ruiz Rosas, corresponsal de "El Comercio", comentando un artículo de página publicado en el influyente "Le Monde Diplomatique" que en suma es negativo para el Perú, me doy cuenta de que el punto más flojo de nuestra política exterior es el de la información, terreno en el que desde hace años nos derrotan nuestros enemigos internos y externos. Pero insistir en el tema ya parece inútil.

  • El gobierno no debería preocuparse tanto por las marchas encabezadas, patéticamente, por Jorge del Castillo, Armando Villanueva y su comparsa (sólo faltaba allí Ño Carnavalón), como por la integrada por jóvenes universitarios pertenecientes a universidades no politizadas. Buena señal de que los jóvenes se interesen por lo que pasa en el Perú, porque aquí no todo es un bacilón, como parecen sugerirlo los anuncios televisivos de cervezas. Y mala señal para el gobierno, porque la cosa ya se nota.