Hotel Cetáceo


Hotel Cetáceo
El Hotel Los Delfines y sus huéspedes ídem. Abre puertas y piscinas el 15 de julio, en San Isidro.

Reúne la espectacularidad de un lujoso hotel de Las Vegas, pero también la conciencia ecológica de cualquier laboratorio dedicado a la investigación de cetáceos en cautiverio.

AUN lado del lobby, el hotel Los Delfines tiene una enorme piscina. Pero allí sólo se permitirá el ingreso a tres huéspedes de honor: Yoyo, Didí y Mimí. Se trata de tres delfines tursiops truncatus, también conocido como "nariz de botella". Esta familia, cuyo hijo predilecto es Flipper, es la más conocida de los delfines, ya que es la que protagoniza películas de cine y variados espectáculos alrededor del mundo.
El "nariz de botella" es un delfín de tamaño mediano, que alcanza hasta cuatro metros de longitud y llega a pesar hasta 650 kilos. Se alimenta de lisa, sardina y anchoveta. Se le encuentra en todos los mares del mundo, incluida la costa peruana y próximamente en la poza de un hotel de San Isidro.

Dos facetas de María Eugenia Garrido, de la ONG Cilde. En tierra y mar, prepara una tesis de Biología en base al estudio de Yoyo, Didí y Mimí.

Gremco, la constructora del hotel, ha cedido el uso de dicha poza o delfinario al Centro de Investigación Los Delfines (CILDE), una ONG "creada con el fin de iniciar los estudios en cuanto a adaptación, comunicación y cuidado de dichos cetáceos en estado de cautiverio". Un equipo científico los observará, estudiará y atenderá médicamente, de ser necesario. María Eugenia Garrido, estudiante de Biología de la U. Ricardo Palma, es parte del equipo y tiene planeado realizar una investigación de la inteligencia de dichos cetáceos, en base a la diferenciación de formas y colores. Según Isabella Vegas, promotora de Cilde, se implementará un sistema de voluntariado, que incluirá desde la limpieza del delfinario hasta el estudio propiamente dicho. El trío tiene seis años de edad y fue donado por un acuario de Cuba, con el compromiso de retornar la información fruto de las investigaciones locales.

Construido por Gremco a un lado del Country Club y del golf de San Isidro, el hotel Los Delfines tiene en su interior un delfinario. Atracción de huéspedes y objeto de estudio.

Dos millones de dólares ha costado construirle el hábitat acuático dentro del hotel. Gretchen Morán, ingeniera pesquera y directora ejecutiva de la ONG, da las dimensiones del delfinario. Se trata de una gran poza de 200 metros cuadrados de superficie, con una profundidad de 4 metros y medio, y una capacidad cercana a los mil metros cúbicos de agua salada, debidamente tratada y recirculada a través de rayos ultravioletas, dosificadores de sales y filtros de muy alta capacidad. Yoyo, Didí y Mimí ya tienen visa, vuelo programado para el mes de julio y acuático alojamiento en hotel de cinco estrellas.