
OEA Final Infeliz
Canciller Francisco Tudela: aunque no lo quisiera, la intromisión del debate interno ensombreció su actuación en la cita.
John Donaldson, de Trinidad y Tobago, presidente de la CIDH.
EL cierre de la XXVII Asamblea de la OEA no fue particularmente brillante. Había la sensación entre las delegaciones que la Asamblea fue víctima de una situación política interna del país anfitrión, por lo que la prensa puso más atención en ésta que en el desarrollo mismo de la cita hemisférica. El propio Secretario General, César Gaviria, acusó el golpe por las reacciones de la prensa local ante sus declaraciones en las que sostuvo que los choques entre los gobiernos y los órganos de control constitucional eran normales en la región y que se podía solucionar el caso peruano. El discurso del presidente Alberto Fujimori fue también un baldazo de agua fría. A ningún país le interesaba abonar en una causa perdida como es la de atacar a la prensa. Ese tema como el de derechos humanos forma parte de convicciones inamovibles en la mayoría de los países. Y, en efecto, Francisco Tudela pasó aprietos para dar la impresión que lo dicho por Fujimori no constituía un abierto ataque a la prensa y que se trataba sólo de menciones particulares de algunos casos específicos.
Las Walkirias
Contienda aparte entre bellas diplomáticas.
Marlene Villela de Talbot , representante de Honduras. Der.: Beatriz Ramacciotti del Perú: el vendaval anti-DDHH.
HAY que ser hidalgos y reconocer que no sólo nuestra embajadora Beatriz Ramacciotti libró batallas y sorprendió a los varones con su insistencia. El grupo de cancilleres del Pacto Andino eligió a la guapa canciller colombiana María Emma Mejía para que conversara con el presidente Alberto Fujimori en un último intento de persuasión. Por teléfono el Presidente le respondió al canciller Francisco Tudela que no tenía ya nada más que conversar. Fue un portazo innecesario. La embajadora argentina Alicia Martínez continuó debatiendo con Beatriz Ramacciotti sobre la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
Observadora europea de Bosnia Herzegovina.
Embajadoras Alicia Martínez de Argentina y Harriet Babitt de Estados Unidos. A continuación canciller colombiana Emma Mejía.
Nuestra representante, un día antes de terminar el evento presentó un descargo contra el informe anual de la comisión respecto al Perú. Ese pudo ser el precipitante para que la Comisión mostra-ra su preocupación sobre la defenestración de los 4 magistrados del TC.