Culturales




Patrimonio Sin Padre
Proyecto para proteger legado cultural del país fue retirado del Congreso por falta de apoyo.

DESPUES de largos meses de trabajo, viajes y consultas a los entes interesados, María Ofelia Cerro, autora del proyecto de ley de Protección del Patrimonio Cultural de la Nación, retiró sus copias de la oficina de Trámite Documentario del Congreso porque "existe una falta de interés de algunos miembros de esta Comisión (de Educación, Cultura y Deporte), empezando por su presidente Jorge Trelles... que manejan el tema cultural con absoluta desidia".

L. Repetto, representante del ICOM en la Huaca Huallamarca. Abajo, María Ofelia Cerro, autora de un proyecto de ley de Protección del Patrimonio Cultural.

Para Luis Repetto, representante del Comité Peruano del Consejo Internacional de Museos, la inteligente actitud de la congresista permite que vuelva a presentarse en la próxima legislatura enriquecido con los aportes de la opinión pública.
"Jamás el patrimonio cultural ha estado tan desprotegido como ahora. Hay una camarilla de escritorio que no está vinculada a la actividad museística y que no tiene ningún interés en protegerlo. Si no hay voluntad política no se puede avanzar", enfatiza.
En su criterio, hay por lo menos cuatro razones que ameritan apoyar el proyecto. En primer lugar, porque la congresista Cerro se ha preocupado por compilar, registrar e incluir todos los convenios internacionales. En segundo lugar, porque la definición de "objetos culturales" está concordada, por primera vez, con la Convención de San Salvador que Perú firmó en 1976. En tercer lugar, porque se propone la creación de un Sistema Nacional que incluye los testimonios inmateriales de la cultura (folclore, literatura oral, documentos y manuscritos, danzas, bailes, máscaras, entre otros). Y por último, porque se contemplan incentivos tributarios para los que inviertan en este rubro.
Actualmente, la ley que regula el patrimonio cultural es la 24047, dada "entre gallos y medianoche un 21 de diciembre de 1984", la misma que carece de reglamento.
Estas ausencias son reconocidas dentro y fuera del país. María Ofelia Cerro lo reafirma en la carta que envió al presidente del Congreso: "Pese a existir en el Perú una demanda nacional para que se apruebe una nueva legislación que proteja realmente nuestro rico patrimonio cultural y habiendo una corriente internacional favorable -incluyendo a países `receptores' que están preocupados por defender no sólo su propio legado cultural e histórico, sino también el de los países `fuentes' (como el nuestro)-, resulta lamentable tener que reconocer que en este Congreso no están dadas las condiciones para que mi proyecto se apruebe en esta legislatura, como yo misma creí en un principio".
El asunto es urgente y delicado. El tráfico de objetos arqueológicos ocupa el segundo lugar en nuestro país después del tráfico de estupefacientes. Es conocido por todos que el tráfico de tierras en terrenos arqueológicos es de larga data, sin que el INC haya sido capaz de revertir esta situación. Según Repetto, los delitos contra el patrimonio están tipificados hace más de 7 años en el Código Penal, pero hasta el momento no hay ni una sola persona juzgada ni sentenciada por violar estas leyes.
"Este proyecto debe ser reglamentado, declarando tesoros nacionales a objetos que por su condición no deben salir jamás del país. El mundo debe venir a verlos aquí y no al revés. Las grandes exposiciones de China, Corea, Japón, España, México, que pasean por el mundo, son réplicas, jamás obras únicas que tienen valor incalculable", aporta Repetto.
Por conservación y por respeto. La mayoría congresal debería entender que amar al país no es entornillarse indefinidamente en el poder, sino proteger nuestro legado histórico de la rapiña y la incuria. (María Elena Cornejo).


Cuerpo Mutimedia
La clave es la imaginación. El resto lo pone la pareja Arias-Aragón en un espectáculo pródigo en símbolos y metáforas que giran en torno al cuerpo humano. "Un día una mujer despertó en otro lugar...". Entonces, el cuerpo avanza por terrenos insospechados descubriendo (despertando) diversas emociones. Un gesto de sufrimiento, un instante de plenitud, una sensación de muerte, un soplo de vida. La bipolaridad alimenta la memoria del ser en esta obra que incluye danza (Lucía Lora, Erick García, Lili Zeni, Jocie Lindley, Esperanza García, Basilio Soraluz y Camila Naters), video y fotografía. Lamentablemente sólo estarán esta semana en cartelera. Va en el ICPNA de Miraflores, el 19, 20 y 21 de junio a las 7.30 de la noche.


Corpus Renovado
Restaurados óleos del siglo XVIII se exhiben en San Francisco.

Detalle de uno de los lienzos cusqueños que representan la ceremonia del Corpus Christi.

LA docena de lienzos del siglo XVIII, que el Banco de Crédito presenta restaurada en el convento de San Francisco en Lima, ofrece la posibilidad de contemplar un escenario que se repite cada año hasta el día de hoy en la ciudad del Cusco.
Estas doce pinturas constituyen una valiosa crónica visual de la época, pues describen y representan distintos momentos de la procesión del Corpus Christi. De innegable valor artístico, los lienzos componen un conjunto introductorio a la escuela cusqueña y se atribuye su posible autoría al maestro indio Diego Quispe Tito. Las escenas nos remiten a personajes como los mercedarios, congregación cuyo hábito íntegramente blanco y el escudo de barras recuerda el hecho de que dichos monjes se intercambiaban voluntariamente con presos cristianos para sufrir condena.
Otros representan a San Cristóbal cargando al niño, en el momento en que aquél le dice al santo que su nombre será Cristóbal, el conductor de Cristo, y entre un grupo de monjes jesuitas con hábito de solemne negro se distinguen dos doctores de la iglesia: San Agustín y San Jerónimo. También se aprecian anécdotas de orden doméstico como un grupo de mujeres lujosamente ataviadas, una familia de aristocracia indígena con la esclava negra distribuyendo pasteles entre la muchedumbre (indios, mestizos, niños, mendigos, locos). Figuras como la del corregidor llevando el estandarte acompañado por clérigos con dalmáticas y sobrepellices. Alcaldes y regidores sosteniendo el palium y mostrando en sus hombros la cruz de Santiago y el prioste o mayordomo investido con mazcaipacha, tocado y traje ceremonial.
A este conjunto de telas se le denomina "El Corpus de Santa Ana" y pertenece al museo religioso del Arzobispado de la ciudad imperial, exibiéndose hasta el 13 de julio en la sala De Profundis del convento.