Viejos Conocidos



Viejos Conocidos
Familiares de Pedro Huillca reconocen rostros de miembros del grupo Colina en escena del crimen.

A más de cuatro años de haberse cometido, el asesinato del líder sindical Pedro Huillca está lejos de ser un caso cerrado. Debido a lo afirmado en cartas al presidente Fujimori y otras autoridades por los ex agentes del Servicio de Inteligencia del Ejército (SIE) Mesmer Carles Talledo y Clemente Alayo Calderón -ambos purgan cadena perpetua en la cárcel de Yanamayo por delito de "traición a la patria" - en el sentido de que ese crimen habría sido cometido por el grupo Colina, las investigaciones sobre el mismo han sido reabiertas. Según Carles y Alayo, el asesinato habría obedecido a que el dirigente de la CGTP se había convertido en una roca en el zapato de Fujimori a causa de su amenaza de realizar paros y huelgas si el gobierno trataba de desarticular al movimiento sindical.

(Izquierda) Julio César Escobar, hijastro del asesinado secretario general de la CGTP Pedro Huillca (centro), encuentra singular parecido entre Juan Sosa Saavedra y uno de los atacantes. (Derecha) Cadáver del dirigente sindical, momentos después del crimen.

Esta versión contradice radicalmente la de la Policía, que sostuvo que el crimen había sido obra de Sendero Luminoso, y hasta mostró a los supuestos responsables. En aquella oportunidad, sin embargo, ni la viuda de Huillca, Martha Flores, ni sus hijos Julio César y Flor de María, quienes se encontraban en el auto con su padre al momento del ataque, reconocieron a los presuntos culpables, posición que han reafirmado en esta nueva etapa de las investigaciones.

INQUIETANTE PARECIDO

CARETAS llevó esta semana distintas fotos de miembros del grupo Colina a casa de la familia Huillca y los resultados tienden a confirmar lo señalado por los ex agentes del SIE. Martha dijo reconocer a Martín Rivas como a un transeúnte que en cierta ocasión se acrecó a Huillca, mientras éste arreglaba el frente de su casa, para preguntarle por el terreno contiguo. Al verla aparecer -afirma- el tipo se marchó. Ella y Julio César manifestaron también que Carlos Pichilingue y Juan Sosa Saavedra tienen un inquietante parecido con los individuos que dispararon contra Pedro Huillca y el propio Julio César, respectivamente.

A Martha Flores el rostro de Carlos Pichilingue no le resulta desconocido.

Martha Flores recuerda que dos semanas antes del asesinato de su esposo, un general en retiro que asistió a la clausura de la CADE '92, donde Pedro participó como expositor, le advirtió que se cuidara, pues su vida corría peligro. "Cuando Pedro regresó a casa estaba asustado. Incluso me dijo para salir del país con la familia, pero yo le dije que era el momento de luchar, no de escapar. Además, no podíamos interrumpir los estudios de los chicos, que estaban por concluir el año. A veces pienso que si él se hubiese ido solo, tal vez aún estaría entre nosotros", reflexiona ella.
Según los vecinos, quienes atacaron a Huillca huyeron en dos autos, uno de los cuales era una camioneta anaranjada. Este dato coincide, en parte, con lo manifestado por Mesmer Carles, en el sentido de que los vehículos usados para el atentado fueron una camioneta Nissan anaranjada de la DINTE y un Toyota verde.
De otro lado, el 27 de junio de este año el diario Expreso glosó una nota de prensa del Consejo Supremo de Justicia Militar, donde se catalogaba de "insólita" la denuncia de Martha Flores respecto a que los responsables del asesinato de su esposo serían del grupo Colina, pues ella y su hija habrían suscrito un documento en el que reconocieron como autores del crimen a los senderistas Margot Cecilia Domínguez Berrospi y Marino Rafael Uscata.
No obstante, la viuda de Huillca desmiente esta información, pues según afirma, ni ella ni miembro alguno de su familia han reconocido jamás a los terroristas que les han sido presentados como autores del crimen.
Más familiares, al parecer, les resultan otros rostros.