Cine-TV


El Chipote y el Chupón

La televisión y los embates del poder absoluto.

Por FERNANDO VIVAS SABROSO

CONTRA la impunidad del chupón, la terquedad del chipote chillón de una prensa independiente que se ha convertido -las encuestas lo gritan- en el chapulín colorado que salvará la democracia. El Canal 2 y "En Persona" son el eje de esta prensa televisiva que ostenta el liderazgo opositor que debiera corresponder a los políticos. La línea de Hildebrandt es consuetudinaria y por ahora amparada en un Julio Vera Abad, el dueño de Uranio, entusiasmado por combinar la trivialidad de la TV videoclipera con el impacto nacional. A esta firmeza y entusiasmo el poder absoluto no tiene más remedio que soportarlo y dedicarle horas de chuponeo y reglaje intimidatorio.

Luis Iberico, Fernando Viaña, José Arrieta y Jimmy Arteaga en el ojo de la tormenta.

Contra el Canal 2 la furia es extrema y sin concesiones pues Baruch Ivcher sabe que está peleando una guerra y no va a creer en armisticios. Ya se mezcló en una que le costó un coche-bomba y que tuvo como secuela la construcción de la "muralla china" que rodea a Frecuencia Latina y que hoy, en retrospectiva, sopesando lo que Ivcher ya conocía de los hombres y métodos oscuros del poder, bien pudo haberla pensado como la muralla contra el embate final del Chino, el golpe que le faltaría resistir para convertirse en el empresario independiente, prestigioso y creíble que hasta ahora la comunidad ha visto de medio lado. Ivcher no puede salir perdiendo, primero porque su causa merece la solidaridad y segundo, porque el Estado puede golpear honras y libertades pero más difícilmente propiedades. El empresariado, hoy silencioso, no lo puede tolerar. El argumento de que la supuesta no peruanidad de Ivcher le impediría ser propietario del 2 se enfrenta, ya lo apuntó su abogado Elías La Rosa, a una legislación liberal que ha dejado el camino expedito para la inversión foránea en comunicaciones. Y ésta, pragmática, descomprometida con los problemas nacionales y presta, por lo tanto, al pacto de amistad para evitarse líos (actitud que puede ser la de Angel González, el acreedor mexicano que habría incrementado su injerencia en el 9 descabezando la dirección del noticiero opositor, y que es el mismo socio formal del hoy inocuo 13) no es mal vista por el poder absoluto. Mientras, el 5 ha preferido echarse abajo a su "Panorama" para guardar un cómodo silencio y en el 4 Nicolás Lúcar actúa como si hubiera tomado el relevo de las revistas "Gente" y "Sí" en la campaña contra el "canal apátrida". Pero, vamos, al conductor dominical se le impuso el sentido gremial a última hora: se limitó a airear un sinuoso informe contra Leonor La Rosa y tuvo el tino de guardarse un reportaje que Alamo Pérez Luna habría ejecutado contra Ivcher. Ojalá el 4 deje a un lado sus relaciones peligrosas.


Ni Cortos Ni Perezosos
Alvaro Velarde y Javier Fuentes, cineastas de ida y vuelta.

  • Ambos dieron un giro radical, Javier Fuentes dejó sus estudios de medicina, Alvaro Velarde los de economía, y dejaron Lima para estudiar cine en los Estados Unidos. Viaje romántico, aprendizaje arduo (Javier a un paso de Hollywood en el California Institute of the Arts, Alvaro en plena Manhattan en el New School for Social Research) y de resultado, pequeños cortos de gran aliento. Alvaro ha hecho dos: "98 Thompson" y "C. Lloyd, un cuento de crimen y castigo". Nos quedamos con el segundo, que parte del pie forzado escolar de reflexionar sobre el oficio de rodar, pero lleva la candorosa ars-fílmica (un cineasta debutante enfrentado, por accidente culposo, a un fantasma de celuloide que es en realidad una musa maravillosa y castigadora) a una surrealidad provocadora, que funde la animación, la imagen viva y el placer de filmar. Fuentes, en un registro riguroso, sobrio y casi ascético como su título "Rooms" ("Espacios"), traza la semblanza sutilmente agónica de un viejo -magnífico actor Rayford Barnes- esperando que su hijo lo lleve a una dimensión desconocida. Anécdota sobrenatural y fina narración naturalista. El próximo concurso de cortometrajes del CONACINE ha de flexibilizar sus requisitos de inscripción para acoger a estos valiosos cortos de peruanos en el extranjero.


    ETERNA PAULETTE. Chaplin la vio con los ojos de Nabokov, casó con su juventud y la convirtió en la respuesta poética a sus opresivos "Tiempos modernos". Burgess Meredith y Erich Maria Remarque siguieron en su rol matrimonial junto a estupendas prestaciones fílmicas. Aprendió a bailar de la mano de Fred Astaire en "Segundo coro". (Sábado a la 1 a.m. en Canal 4).


    Ronquidos
    El Ronco Gámez, de la onda corta a la pantalla chica.

  • Román "Ronco" Gámez realizó la mudanza de radio a Tv sin recato y a bajo costo. "Ronco de noche" se muestra al televidente en estado silvestre, entre consolas, audífonos de superratón, afiches de fútbol y toda la parafernalia de su viejo oficio radial. El ojo está puesto en la teleaudiencia popular -consigna persistente en Panamericana- y así se explican las llamadas con premio y las radionovelas improvisadas. Las conversaciones con el invitado de la noche pierden peso ante los ronquidos solitarios de Gámez. Las salidas rápidas (que lo son, sin duda, y con chispa) y el tan idiosincrático ejercicio de saber cuántas chapas resiste una cara, una panza o un porte humanos dirán a la larga si el "Ronco" y su Sancho -Koky Salgado, que reemplaza el escudo por una tijera gigante- permanecen de lunes a viernes a las once con sus híbridos esquemas radiotelevisivos. Simpático "Talk-show" a lo pobre con poca pompa, mucha cachita y humor gordo.


    Picotazos
    -"Mal hace el SIN en chuponear a Carla Barzotti, mejor que ella nos chuponee a nosotros".

    -Federico Salazar en "Primera edición".