Después del Cierre



Lima, 17 de julio de 1997

Después del Cierre
CARETAS recurre al inusual expediente de añadir esta hoja informativa a su edición como reflejo de la sucesión vertiginosa de acontecimientos que conmueve a la opinión pública.

DESPUES del cierre de esta edición de CARETAS, se confirmó la salida de Francisco Tudela del Ministerio de Relaciones Exteriores y se divulgaron los términos de su carta de renuncia fechada el 14 de julio.
A su vez se supo que el Gabinete Ministerial en pleno no sólo había puesto sus cargos a disposición del Presidente de la República con inusual antelación a las Fiestas Patrias, sino que estas renuncias también serían aceptadas en un procedimiento que, además de intentar atemperar con no poco cinismo el impacto político de la pérdida del Canciller, refleja las tensiones dentro del gobierno generadas por el caso de Baruch Ivcher y Frecuencia Latina.
Desde hace algún tiempo se ha tenido la impresión que, en la pugna inducida por halcones encabezados por Vladimiro Montesinos y el general Nicolás de Bari Hermoza, el Primer Ministro Alberto Pandolfi se ha inclinado por reducir el conflicto con la prensa.
La carta de renuncia de Tudela, sucinta como es, esconde un mar de fondo muy específico que aleja a un ministro que abonó con sangre su puesto. Desde que la Dirección de Migraciones pasó de la Cancillería al Ministerio del Interior se tuvo la preocupación que criterios policiales podrían afectar las relaciones exteriores.
Con Baruch Ivcher y Frecuencia Latina se ha dado el caso con agravantes. Un coronel PN ha emitido una resolución írrita que no sólo despoja de la nacionalidad a un ciudadano naturalizado sino que afecta la propiedad de un medio de comunicación y genera, por la represalia política que implica, una ola de repudio internacional.


A continuación, la carta de Tudela:

Lima, 14 de julio de 1997
Excelentísimo Señor
Don Alberto Fujimori
Presidente Constitucional
de la República

Señor Presidente:
Imposibilitado, por circunstancias personales, de continuar desarrollando las labores de la Cancillería, presento a Ud. mi renuncia irrevocable al cargo de Ministro de Estado en el despacho de Relaciones Exteriores.

Aprovecho la oportunidad para reiterarle las muestras de mi alta consideración, así como para agradecerle, Señor Presidente, la extraordinaria oportunidad que usted me dio de servir al Perú desde el gobierno.

Muy Atentamente,

Francisco Tudela