Culturales




Sueños Quebrados
Después de 13 números y 7 años de brega, Otilia Navarrete se despide de Imaginario del Arte.

La poeta multipropósitos a su pesar. Ella escribía, diagramaba, buscaba temas y auspicios. Un día no pudo seguir más.

EL sueño fue quijotesco y la aventura desmesurada. Pero funcionó. "Imaginario del Arte" se convirtió en una presencia querida y cotidiana pese a sus intermitencias, y seguramente nadie se preguntó cómo hacía Otilia Navarrete para entregarnos trimestralmente (casi) tan apreciada edición. De seguro el gobierno jamás se lo preguntó y muchos empresarios tampoco. Acaso ni siquiera los escasos consumidores de literatura que no fuimos capaces de inquirir en su momento por las tribulaciones editoriales que sólo un alma de poeta puede asumir.
"Imaginario ..." sale hoy por última vez en cabalístico número 13 porque su mentora Otilia Navarrete no puede más. Así de simple.
El germen de la aventura editorial se remonta a 1986 cuando Otilia creó un taller libre de narración literaria en el Museo de Arte de Lima. Por entonces, la experiencia era inédita y así se reflejó en los primeros 7 alumnos que asistieron al taller. Cuatro años después los estudiantes llegaban al centenar y fue necesario establecer varios horarios y numerosas mesas para cubrir la demanda. El incremento trajo otras exigencias: "hay que publicar". Animada por las voces juveniles, la poeta armó un pequeño proyecto y lo presentó a Concytec dispuesta a esperar eternidades. Antes de 8 días recibió el sí oficial. Revitalizada por la sensación de que un milagro había ocurrido contagió su alegre estupor a los alumnos, quienes se pusieron a trabajar frenéticos para sacar el primer número del "Imaginario", a secas.

Imaginario del Arte, como su nombre lo indica, se abrió a todas las manifestaciones artísticas. hubo espacio para la literatura, música, teatro, danza, fotografía, pintura, poesía, escultura, cine y arte popular.

"No soy buena en cuestión empresa", confiesa pudorosamente Otilia mientras recuerda que el primer número se agotó a la semana porque el entusiasmo hizo que regalaran prácticamente todo el tiraje. Cuando quisieron editar el segundo número, estaban nuevamente en cero y volvieron a tocar la puerta de Concytec. El apoyo vino con advertencia: "Esta es la última vez. Busquen sus propios auspicios".
Allí empezó la lucha en solitario. Amigos empresarios la ayudaron con el tercero. Paró en el '92, resucitó en el '93 con el nombre ampliado porque la Alianza Francesa publicó y registró "L'Imaginaire". Los amigos se cansaron y tocó otras puertas. La indiferencia se hizo cotidiana: "Su revista es muy buena pero no tenemos presupuesto", "tal vez más adelante". Los japoneses de Mitsui fueron francamente groseros. Le devolvieron su propio sobre Manila con las 3 revistas adentro, tacharon el nombre del gerente oriental y escribieron encima el de la remitente con una nota a plumón: "no nos interesa". Ella necesitaba sólo dos mil dólares para cubrir la imprenta.
Basta ya, se dijo Otilia. El último número está dedicado a "La soledad del creador" y recoge colaboraciones varias sobre el solitario, silencioso y a menudo incomprendido oficio creativo. Otro sueño quebrado para el inventario de un país que se resiste a leer. (María Elena Cornejo).


Encuentro Latino
El Centro Cultural de la Católica organiza la "gran fiesta del cine latinoamericano".

"Carlota Joaquina, Princesa del Brasil" (Brasil).

ENTRE el 1 y el 10 de agosto, el Centro Cultural de la Universidad Católica con el apoyo de Promperú y la Unesco, organiza el Primer Encuentro Latinoamericano de Cine. El macroevento incluye películas de estreno, un seminario internacional, exposiciones, festival de cortos, muestras de video, cine para niños, conversatorios, mesas redondas, venta de libros especializados y actividades afines. El cineasta Armando Robles Godoy y Miguel Reynel, curador de la Filmoteca de la Universidad Agraria, serán merecidamente homenajeados.

"Entre Marx y una mujer desnuda" (Ecuador) y "Cuestión de fe", (Bolivia).

Aunque el encuentro no tiene carácter competitivo, se entregará un premio estímulo de S/.10,000 dólares otorgado por Cervesur para el realizador de la película más popular de acuerdo a la votación del público asistente.
Enumeramos a vuelo de pájaro algunas películas que se proyectarán en el encuentro. "Despabílate amor" de Eliseo Subiela (Argentina), "Cuestión de Fe" de Marcos Loayza (Bolivia), "Carlota Joaquina, princesa del Brasil" de Carla Camurati (Brasil), "Ilona lleva con la lluvia", de Sergio Cabrera (Colombia), "El siglo de las luces" de Humberto Solás (Cuba), "La frontera" de Ricardo Larraín (Chile), "Entre Marx y una mujer desnuda" de Camilo Luzuriaga (Ecuador) y "Profundo Carmesí" del gran Arturo Ripstein (México). Antes de cada película se pasará un corto nacional seleccionado del concurso de Conacine. La asistencia es de rigor.


Todo Trotta
Cineasta del desencanto, la alemana Margarethe Von Trotta visita Lima invitada por el Instituto Goethe.

LA Alemania de su educación sentimental tenía un color plomizo que le marcó una propensión al desencanto... y a la creatividad cinematográfica, difícil pero no imposible en una mujer culta y expresiva que sabía que convertirse en actriz era la forma más expedita para acabar sentada en la silleta del director. Más enérgica que agraciada, las líneas de fuerza de su rostro fueron ideales para pintar las angustias de la divorciada malquerida en "La llamarada" (1972) de Volker Schlondorff y de la condenada a muerte en "Tiro de gracia" (1976) del mismo realizador.

La Von Trotta recuerda sin nostalgia sus días de actriz.

Con Volker, su marido, vinieron las definiciones. Sobre Hollywood el dilema tuvo una fácil respuesta cuando ambos co-dirigieron la célebre "El honor perdido de Katarina Blum". Intuyendo que el lado thriller de ese descarnado relato sobre una inocente perseguida por supuestos vínculos con terroristas, responde al hollywoodense Schlondorff, le pregunto qué queda de ella en ese filme. "Hollywood nunca me interesó como a Schlondorff, en ese y otros filmes mi mirada se desvía de la acción para ver cómo la historia afecta el interior de los personajes, generalmente mujeres impedidas de consumar sus relaciones afectivas". Tema dorado del feminismo pero el desencanto de Margarethe es tan extensivo que también involucra a sus pares. Me lo demuestra con su retrato de "Rosa Luxemburgo", personaje faro de tantos alemanes y en especial de su amigo Fassbinder que murió con un guión de Rosa entre manos.
"Me criticaron porque filmé a una Rosa que además de su misión política quería dedicarse a un hombre y a tener hijos. Al revés de la consigna feminista que dice que las mujeres no sólo sirven para procrear sino para crear, Rosa, siendo creativa, quería procrear". Historia que la Von Trotta reconoce en sí misma: "Luego de que mi esposo me abandonó se esperaba que me dedicara por completo al cine pero yo también quería otra especie de felicidad y la tengo ahora con un hijo y con el hombre con el que vivo (no dice su nombre pero sabemos que es el guionista italiano Felice Laudadio)". Esa celebración de los afectos interpersonales como antídoto contra el desencanto por las instituciones (el matrimonio, la militancia política, el feminismo, el Muro que separa a los amantes de su último filme ("La promesa") encuentra su mejor expresión en "Paura e amore" ("Miedo y amor", filmada en Italia) donde la amistad y la resignación se imponen a la calamidad. (F.Vivas).