Los 3 Deseos Para 28 de Julio

Los 3 Deseos Para
28 de Julio
Lo que los peruanos esperan del mensaje
de
Fiestas Patrias.
ANTE la proximidad del mensaje presidencial de Fiestas Patrias, CARETAS solicitó a una serie de personalidades representativas de los más diversos sectores y actividades realizar un singular ejercicio: imaginar por un instante al presidente Fujimori convertido en uno de esos genios de "Las Mil y Una Noches" que brotaban de las lámparas, cuando a algún distraído mercader se le ocurría frotarlas, y debían concederle a su benefactor tres deseos. Cabe recordar que los genios de aquellas historias no lo hacían de buena gana, sino respetando un código que regía sus actividades. Algo así como la Constitución, para mayor abundamiento en el paralelo.
Las respuestas, por supuesto, fueron de todo tipo y consignar todas aquí nos obligaría a publicar casi un suplemento dedicado al tema. Pero tres de ellas se repitieron con elocuente insistencia, perfilándose como los deseos más deseados (valga la redundancia).
1. Que licencie a Hermoza y/o a Montesinos.
La sensación de que el Comandante General del Ejército y Presidente del Comando Conjunto, general Nicolás de Bari Hermoza Ríos, y el asesor Vladimiro Montesinos tienen más poder del que debería corresponderles por la posición que ocupan y de que han influido determinantemente en la sucesión de errores y atropellos autoritarios cometidos por el gobierno en los últimos tiempos, está muy difundida. La ciudadanía votó por Fujimori, pero no por ellos y muchos de nuestros encuestados consideraron que ya es hora de que el Presidente prescinda de ambos. Total, el general Hermoza hace tiempo que debería haber pasado al retiro, y Montesinos parece tener un lucrativo futuro ofreciendo sus servicios en el sector privado.
Incluyeron en su lista este deseo -o uno muy parecido- el alcalde Alberto Andrade, Baruch Ivcher, el general (r) Rodolfo Robles, los congresistas Jorge Avendaño, Lourdes Flores, Anel Townsend, Fernando Olivera y Arturo Salazar Larraín. También el presidente de Ampe, Luis Guerrero, el secretario general de la CGTP, Juan José Gorriti, y el actor y director de teatro Luis Peirano, así como muchos otros.
2. Que haga vigente el respeto al Estado de Derecho y la libertad de expresión.
La constante hostilización a los medios críticos al gobierno o sencillamente independientes, las interferencias en el Poder Judicial, la destitución de los magistrados del Tribunal Constitucional no adictos al régimen y la poca transparencia con la que se enfrenta las torturas denunciadas por la ex agente del SIE, Leonor La Rosa, han convertido en una cara aspiración política lo que, en realidad, debería ser más una premisa que una consecuencia de los actos de gobierno de un Presidente democráticamente elegido: el minucioso respeto del orden institucional y la libertad de prensa en el país.
No está de más recordar que el marco constitucional al que se le pide al Presidente que se ciña fue establecido por sus propios legisladores en el Congreso Constituyente de 1992. Se insiste especialmente, además, en que el compromiso con estos principios no sea sólo declarativo, sino efectivo.
Han expresado este deseo, entre otros, el presidente de la Sociedad Nacional de Industrias, Eduardo Farah, el rector de la Universidad del Pacífico, José Javier Pérez, el presidente de la Asociación de Prensa Extranjera, Ives Claude Llorca, el sacerdote jesuita y ex rehén del MRTA, Juan Julio Wicht, y el presidente de la Cámara de Comercio, Hugo Sologuren.
3. Que renuncie a postular en el 2000.
Para muchos de nuestros encuestados, la causa última de todo el conflicto político que estamos viviendo sería el afán del presidente Fujimori por permanecer en el poder por -al menos- un período más. El proyecto imperial de extender este gobierno hasta la primera década el próximo milenio (comentado alegremente por Joy Way), hoy enfrenta serias dificultades por la baja aprobación que alcanza el mandatario en los sondeos de opinión. El temor es que esa circunstancia lo empuje a cometer o tolerar más despropósitos. Así, la posibilidad de que el ingeniero Fujimori declare que ha encarpetado esa aspiración, es sentida como un caro anhelo por la mayoría de los consultados, entre los que se encuentran: El general (r) Jaime Salinas Sedó, los congresistas Javier Diez Canseco y Javier Alva Orlandini, el director de Instituto de Defensa Legal, Ernesto de la Jara, así como Efraín Gonzales de Olarte y Cecilia Blondet del Instituto de Estudios Peruanos, y otros más.
Otros deseos bastante mencionados tienen que ver con correcciones al programa económico (sobre todo en materia de empleo), con la descentralización, la desaparición de los tribunales sin rostro, el impulso a la educación y otros temas igualmente importantes. Con respecto a los tres desarrollados en esta página, sin embargo, hay que aclarar que nuestros encuestados tienen pocas esperanzas de que se vean cumplidos. Primero porque son conscientes de que la coyuntura política los hace impensables para el gobierno y, segundo, porque el hipotético destinatario de sus peticiones, de genio, no tiene nada.