En Busca del Sucesor
Discreto periplo de enviado papal prepararía el relevo del arzobispo Augusto Vargas Alzamora.

Bernardín Gantim, uno de los nueve prefectos de las Sagradas Congregaciones -suerte de gabinete de Juan Pablo II- y decano de los mismos, llegó a Lima la semana pasada y en tres días y pico realizó una breve gira al parecer destinada a evaluar a los candidatos a suceder al cardenal Augusto Vargas Alzamora.
Gantim, de origen africano, llegó al Vaticano en 1975 llevado por Paulo VI, quien se había propuesto incorporar al entorno papal a miembros de todos los continentes, y actualmente es prefecto de la Sagrada Congregación para América Latina.
Como se sabe el próximo 9 de noviembre, en cumplimiento del Canon 401 de la Iglesia Católica, el cardenal Vargas Alzamora deberá renunciar al arzobispado de Lima y a la presidencia de la Conferencia Episcopal Peruana al llegar a la edad límite (75 años) y el Vaticano deberá reemplazarlo. Si bien el cardenalato es vitalicio, el arzobispado y la presidencia de la Conferencia Episcopal Peruana, que son la voz cantante, son transitorios.
La aceptación de la renuncia sin embargo no es inmediata. No lo fue en el caso del cardenal Juan Landázuri, ni en los de los obispos de Cajamarca, José Dammert, y del Callao, Ricardo Durand. Estos últimos fueron relevados 60 días y tres años, respectivamente, después de renunciar. Landázuri por su parte renuncio en 1988 y sólo dos años después fue relevado por Vargas Alzamora. Entendidos en la materia especulan que la aceptación de la renuncia de éste podría demorarse para evitar que sea interpretada como una consecuencia de sus opiniones sobre asuntos de actualidad, pero consideran que el Papa ya emprendió la búsqueda del sucesor del arzobispo.
Gantim partió el viernes 19 a Arequipa acompañado de Vargas Alzamora y del nuncio apostólico, Fortunato Baldelli. El sábado 20 por la mañana estuvo en Chimbote, y ese mismo día por la tarde partió a Trujillo. Finalmente, el lunes retornó al Vaticano.
El periplo sugiere que el próximo presidente de la Conferencia Episcopal Peruana se encuentra entre el arzobispo de Chimbote, Luis Bambarén, el arzobispo de Trujillo, Manuel Prado Pérez Rosas, de la Compañía de Jesús y el arzobispo de Arequipa, Luis Sánchez Moreno, este último activo militante del Opus Dei congregación donde goza de gran prestigio. Esto explicaría por qué Ayacucho no fue parte del itinerario, lo que bien podría dar pie al dicho "el que entra papable sale cardenal, y el que entra cardenal queda obispo".
En todo caso parecería que el Papa tendrá que elegir entre un jesuita y un miembro del Opus Dei, que por cierto ya ha copado las más importantes instancias del Vaticano. Sin embargo, según una fuente vinculada a la Iglesia, Gantim quedó muy impresionado por la obra pastoral realizada en Chimbote. Algunos analistas consideran, por otra parte, que podría surgir una cuarta opción intermedia entre los jesuitas y el Opus. Esto es, el obispo Alberto Brazzini Díaz-Ufano quien estudió en la Compañía de Jesús y cuenta con el aprecio de los seguidores locales de Escrivá de Balaguer. Además, a fines de los ochenta fue designado por el Papa como uno de los 15 miembros de la Pontificia Comisión para América Latina.


  • Un estudio del consultor internacional Brian Mackenzie sobre el impacto de las políticas tributarias peruanas en el desarrollo del potencial peruano (publicado en la última edición del informativo mensual de la Sociedad Nacional de Mineria y Petróleo) señala que los tres principales países mineros que compiten con el Perú -Brasil, Argentina y Chile- proporcionan mayores incentivos para la inversión minera, con tasas efectivas que varían entre un 37% y un 42%, respectivamente.

  • 37 empresas calamareras, 134 armadores pesqueros, 65 empresas procesadoras, una empresa acuícola y 182 personas naturales han sido sancionadas desde 1994, cuando inició sus funciones la Comisión de Sanciones del ministerio de Pesquería por diversas infracciones a la Ley General de Pesca. El monto total por concepto de multas impuestas es de S/. 10'530,013, aunque en proceso impugnatorio se encuentra nada menos que el 54% de las mismas (S/. 5'565,600).


    ZINC TECHO

    La cotización internacional del zinc sobrepasó el lunes 21 la barrera de US$ 1330 por tonelada, superando el récord alcanzado en setiembre de 1990, lo que refleja la existencia de una demanda bastante superior a la oferta. Según analistas mineros, el exceso de demanda duraría hasta mediados de 1998. El beneficio para el Perú puede ser bastante significativo: en 1996 fue el tercer mayor productor del mundo, después de Canadá y China. Y según cifras oficiales, la producción de este metal aumentó 20.5% entre enero y mayo de este año respecto al mismo período del año anterior. El incremento ha sido análogo en las cotizaciones bursátiles de las acciones de trabajo de Morococha, Milpo, Perubar y Atacocha, que entre el 1 de enero y el 18 de julio fue de 628%, 237%, 196% y 381%, respectivamente.


    PIÑA, PEÑOLES

    Ahora se sabe que el sombrero de los charros de Industrias Peñoles, quienes la semana antepasada desistieron de su intención de comprar el complejo metalúrgico de La Oroya, echaba más sombra de lo imaginado (CARETAS 1474). Un comunicado de la CEPRI de Centromín reveló la semana pasada que luego de ganar la subasta, Peñoles pretendió negociar un descuento de aproximadamente US$ 100 millones mediante la cobranza por un paquete tecnológico (US$ 20 millones), el pago de regalías de las ventas netas por concepto de asistencia técnica y gerencia (3.5%), así como la distribución del saldo de primas de emisión (US$ 57 millones). Peñoles valorizó Metaloroya en US$ 182 millones, debiendo por lo tanto hacer un aporte de capital por el 51% de las acciones de US$ 192 millones, US$ 70 millones más que los norteamericanos de Doe Run, quienes quedaron segundos, y ahora tienen la buena pro.


    OBSERVACION IN SITU

    Danilo Arbilla de la SIP: inmediata reacción.

    Al cierre de esta edición era inminente la llegada de una misión especial de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) encabezada por el presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información, Danilo Arbilla. La visita, inicialmente prevista para agosto, se adelantó debido a la situación desencadenada con el presidente del directorio de Canal 2, Baruch Ivcher. El informe de la misión será entregado al Comité Ejecutivo que se reunirá en los próximos días en Guatemala, en vísperas de la conferencia hemisférica "Crímenes sin Castigo contra Periodistas". La última vez que estuvo en Lima una misión de la SIP fue en julio de 1992, después del autogolpe del 5 de abril.


    PURA FINTA

    Congresista José Barba: iniciativa que le reventó en la cara.

    El viernes 18 ingresó a mesa de partes del Congreso un pedido del grupo parlamentario Convergencia Democrática (CODE) solicitando la presentación de los ministros de Justicia y de Transportes y Comunicaciones, Alfredo Quispe Correa y Elsa Carrera, respectivamente. Habiendo varios pedidos de la oposición resultaba curioso que éste fuese el primero en verse en la sesión del Consejo Directivo del lunes 21, justamente cuando la asistencia al Congreso del jefe del Gabinete Ministerial, Alberto Pandolfi, era tema principal en la agenda política. Esto no sólo por las circunstancias actuales, sino porque la invitación a Pandolfi -acordada unánimemente y con antelación- está pendiente desde hace semanas.
    Por esta razón en la reunión de Consejo Directivo el congresista Ernesto Gamarra (FIM) comentó su extrañeza por la presencia de las firmas de los congresistas Moisés Heresi y Luis Chu Rubio, en el pedido de CODE, tras lo cual pidió que el Oficial Mayor certificara la autenticidad de las rúbricas.
    Hecha la comprobación, José Cevasco tuvo que anunciar ante el Consejo que dichas firmas no pertenecían ni a Heresi ni a Chu. Es más, al parecer Heresi se encontraba fuera del país.
    Barba trató de aclarar el embrollo asegurando que se trataba del modus operandi de CODE. Pero los representantes de la oposición, censurando la actitud de Barba, anunciaron que no asistirían a la sesión del Congreso si no se presentaba Pandolfi, poniendo al descubierto la maniobra del oficialismo y obligando a que el jefe del Gabinete Ministerial concurra a la cita (ver aparte).