El Arribo Del "Bokuyo Maru"

El Arribo Del
"Bokuyo Maru"
Barco que navega ahora en la historia.
Recuerdo de una travesía en el "Bokuyo Maru' de los años '30, el barco en que habrían llegado al Callao los esposos Fujimori. Travesía de 67 días con 22 puertos. La mayor parte de los pasajeros eran japoneses y casi todas las mujeres vestían el kimono a diario. Abajo, simulacro de naufragio en alta mar en la cubierta de primera. En 1934 sólo tres barcos unieron Yokohama con Callao, pero en ocho viajes.
Escribe
LUIS JOCHAMOWITZ
AHORA mismo se disuelve lentamente en el fondo del mar, o quizás fue refundido en alguna de las acerías de Kobe. Era un vapor entre pequeño y mediano, lo suficiente no obstante para hacer la travesía del Pacífico, de un extremo a otro en 67 días, caboteando en 22 puertos, desde Hong Kong a Valparaíso. Lo bautizaron como el S.S. "Bokuyo Maru" y era uno de los tres barcos que la naviera Nippon Yusen Kaisha destinaba al servicio de la costa oeste de América del Sur.
Como escenario de una película de Agatha Christie sería poco lujoso pero muy exótico. Sin embargo, el "Bokuyo Maru" parece haberse convertido en el arca que contiene el enigma. Algo así como la madre de todos los secretos, a tenor de la traducción televisada del señor Haruya Ota, acerca de un recuerdo preciso que la señora Mutsué Fujimori entregó a una periodista japonesa. Ese día, el 23 de setiembre de 1934, ella y su esposo Naoichi Fujimori desembarcaron en el puerto del Callao. La historia estaba por comenzar.
Ciertamente la exactitud del recuerdo vale de buena fé, pero en este enorme juego de preguntas planteado por la periodista Cecilia Valenzuela, se exige un mínimo de pruebas documentales. Listas de pasajeros, fichas, carnés, todo vale para certificar ese pasaje que nuestra Embajada en Tokio debe estar buscando febrilmente, ayudada o en competencia con los colegas de Haruya Ota.
Para seguir la trama se requiere una alta dosis de suspicacia, por lo que al cierre de esta edición circulaban toda clase de comentarios. Se dice, por ejemplo, que esos archivos desaparecieron parcialmente durante los bombardeos aéreos de la guerra mundial. Otros niegan tal hecho y aseguran que los archivos japoneses están intactos y expiden el documento buscado en el plazo perentorio de 24 horas. Tan simple como cumplir un trámite. Por esa vía se generaliza la sospecha, de modo que se asegura que alguien ya tiene en sus manos esa lista de pasajeros, y sólo aguarda el siguiente movimiento para exhibir el portentoso documento.
No hay que olvidar, por otro lado, que el sábado pasado Nobuo Ishihara, primo carnal de AFF -propietario de un restaurante especializado en pez globo de hiel venenosa- se lamentó ante un corresponsal de EFE que ese día fuera feriado, aunque prometió que el lunes, apenas abriera el ayuntamiento de Kawachi, mostraría el mismísimo Koseki de Naoichi Fujimori. Ya vamos para el jueves y el Koseki aún no aparece, pero no falta quien jura haber visto a un turista japonés, muy parecido a Hishihara, en el Jorge Chávez.
Mientras tanto, sólo queda aguardar el siguiente movimiento y figurarse lo que fue el viejo "Bokuyo Maru", cifra y clave del enigma.
Una familia peruana que abordó el vapor en San Francisco, en los últimos días de 1937, recordaba vagamente el casco pintado de negro y las cabinas muy blancas. La nave tenía primera, segunda y tercera, que era donde se congregaba la mayoría de los viajeros japoneses, hombres jóvenes, mujeres ataviadas con floreados kimonos, y por supuesto, inocentes niños que se sentaban en el pasadizo, a lo largo de la cubierta, para "tomar el fresco".
Para la familia, que discretamente pidió no aparecer -aunque abrió para nosotros su álbum de fotografías- el viaje terminó en el Callao, 25 días después de embarcar. Mientras sacaban sus cuentas y hacían recuerdos, la señora de la casa preguntó sin poder convencerse
-Joven ¿está usted totalmente seguro de que nosotros viajamos en el mismo barco que los Fujimori?
Yo le aseguré que sí, que no tenía ninguna duda, pero más tarde, a la hora de la despedida, me atormentaba una última pregunta: ¿Ese "Bokuyo Maru" era el verdadero "Bokuyo Maru"? o, aún más grave, ¿alguna vez existió un barco llamado "Bokuyo Maru"?