Juanita, Propietaria


Juanita, Propietaria
Por las fiestas de Arequipa, momia Juanita recibe en su propia casa a más de 4,000 turistas.

La fuerte e inusual nevada ha cubierto de nieve los volcanes de Arequipa. Desde la falda hasta la cumbre. Felizmente a nadie se le ha ocurrido culpar a Juanita. Ella, que hace varias centurias se ofrendó al Ampato, quizás para calmar su furia, está ahora en una trajinada calle arequipeña. Comparte su casa con Sarita, Urpichi y otras tres momias halladas en los Santuarios de Altura del sur andino. La custodia uno de sus descubridores, el arqueólogo José Antonio Chávez.

Escribe TERESINA MUÑOS NAJAR

EN la calle Samuel Velarde número 305, en Umacollo, está la casa de Juanita. Es pequeña y tiene las ventanas cubiertas de papel aluminio (que la protegen del calor y la contaminación). Apenas se ingresa, un documentado video de National Geographic relata la historia del hallazgo. La dificultosa ascención al nevado Ampato (6,380 m.s.n.m.) y el impresionante encuentro con la momia congelada mejor conservada del mundo.
Sólo hay que dar un par de pasos para comprobarlo. Juanita está en un congelador tan impactante como ella misma. En realidad parece una pecera pero es una cámara de vidrio (cerrado al vacío) y acero que en el interior tiene dos capas más de otro vidrio denominado plexiglass (material de última tecnología). El aparato es computarizado y mantiene a la momia a una temperatura que oscila entre los 19.2 y 19.5 grados bajo cero y a una humedad relativa de 95 a 98 por ciento (para que no se deshidrate).

Aquí en el museo, también se restauran los textiles y se preservan otras momias.

En esa misma sala, a breve y respetuosa distancia, se encuentra Urpichi (en quechua Palomita), también en un congelador, aunque menos sofisticada (Urpichi fue hallada el año pasado en el volcán Pichu Pichu, 5,600 m.s.n.m.), su estado de conservación no es óptimo y todo parece indicar que data de la misma época de Juanita, es decir que tiene como 500 años de antigüedad y que fue acompañante de un personaje principal. Invisible a los ojos de los visitantes, en un disimulado rincón y esperando ser estudiada descansa Sarita (su refrigerador es más bien convencional), momia encontrada en el Sara Sara (en 1996), volcán que se ubica entre Arequipa y Ayacucho. El resto de las momias están en un depósito y por supuesto en refrigeradores.
La mayor parte de los objetos extraídos del Santuario del Ampato se exhiben en urnas debidamente protegidas. Primorosas Illas (estatuillas de oro y de spondilus), variedad de keros y huacos amén de los zapatos de piel con los que, seguramente, la niña subió al Apu.
No obstante, el recinto es demasiado estrecho e incómodo. Se habla de una posible mudanza a una casona del centro de la ciudad.

Juanita en la cálida compañía del arqueólogo José Antonio Chávez. En el congelador la momia no está sometida a cambios violentos del clima, lo que sí ocurre en la montaña.

El arqueólogo José Antonio Chávez, quien dirige el Proyecto Santuarios de Altura (conjuntamente con el arqueólogo Johan Reihand) de la Universidad Católica Santa María, tiene su centro de operaciones en el piso superior. Allí lo encontramos con los primeros resultados de la prueba de ADN que se le hizo a Juanita en Washington y otras novedades. "Ahora sabemos -dice Chávez- que Juanita no sufrió ninguna enfermedad antes de su muerte y que el código genético sobre el cual ella estaría representada corresponde al nativo indio americano, aunque aún faltan otros resultados para establecer virus, tipo de dieta y grados de parentesco". Según el doctor Chávez y respecto a esto último, en Washington se están haciendo una serie de análisis de sangre a personas originarias de Cabanaconde (donde se supone habría nacido Juanita) para determinar justamente el parentesco de la momia "El ser humano muta cada 17,000 años, por lo tanto no es una tarea imposible". Igualmente, se ha confirmado que 19 tipos de plantas (maíz, leguminosas y otras) fueron enterradas con ella y que algunas, inclusive, las ingirió.
"Juanita fue ofrendada y no sacrificada", señala el arqueólogo. Después de grandes festividades y rituales, la niña (que ya sabía que era la elegida para un viaje sin retorno hacia la divinidad) debió ser adormecida, antes de que un certero golpe de macana en el temporal derecho le provocara la muerte. Los estudios que se vienen realizando determinan que antes, estuvo sujeta a un ayuno.
Chávez presenta además una nueva hipótesis. Según él, alrededor de 1440 y 1450 d.J.C., muchos de los volcanes que rodean la ciudad de Arequipa erupcionaron. Esto provocó sin duda una serie de rituales mágico-religiosos para venerar a los apus y calmar su ferocidad. Chávez asegura que (basado en cronistas como Martín de Murúa y Bernabé Cobo) inclusive y en el lapso de esos mismos años erupcionó el Misti: "Estoy convencido que el Misti tiene un santuario en las inmediaciones de su cráter y que el volcán se mantiene en constante actividad desde tiempos inmemoriales". De acuerdo a esta información se puede comprender por qué los santuarios encontrados en diferentes volcanes, corresponden a la misma época.
El arqueólogo asegura que continuarán las expediciones e investigaciones pese a la opinión de una buena cantidad de arequipeños que preferirán se deje a las momias en paz. No sería raro, entonces, que este hombre que comenzó a escalar volcanes desde los trece años, encuentre pronto un santuario en el Misti y de alguna manera reconstruya la historia de la ciudad de Arequipa.