La Joroba De La Deuda


La Joroba De La Deuda
El ministro Camet celebró su cumpleaños en Hong Kong entre langostinos. Jumbo sobre el mar de la bahía, denostó contra los subsidios.

Escribe
RAFAEL HIDALGO

LOS primeros aires primaverales del martes 23 de setiembre en la bahía de Cantón, no sólo trajeron perfumes y armonías, sino también el cumpleaños número 70 del ministro de Economía, Jorge Camet Dickmann.
Hong Kong, con un clima sumamente caluroso (36 grados) recibió al titular del MEF desde donde partió hacia la China, quizá para reflexionar ante la Gran Muralla sobre la precariedad del poder. En un momento de inspiración tal vez haya hecho algunas notas para el pliego interpelatorio que le espera en Lima el próximo 2 de octubre.
Contagiado por los pontífices del liberalismo, que acudieron a la Asamblea Anual Conjunta del Banco Mundial (BM) y del FMI, Camet arremetió lanza en ristre contra los subsidios olvidando por la distancia que su promotor en el Perú es nada menos que el presidente Alberto Fujimori.

EL DIA DEL CUMPLEAÑOS

Camet celebró su cumpleaños en el Jumbo, un imponente restaurante flotante de tres pisos y se le nota visiblemente entonado quizá porque había comprometido los ofrecimientos de préstamos por parte del Banco Mundial (US$ 200 millones) y del BID (US$ 100 millones) para paliar los estragos que cause el Fenómeno de El Niño.
O quizá porque ya es un habitúe en estas reuniones. Ha asistido cinco veces como ministro y otras como presidente de la CONFIEP.
Camet tuvo un larga agenda, citas con inversionistas preparadas por el JP Morgan o el Merril Lynch y le sobaron la joroba en su turno James Wolfensohn del BM, Enrique Iglesias del BID y del FMI, Michel Camdesus, su adjunto Stanley Fischer y Claudio Lohser, jefe del Hemisferio Occidental. Para cubrir todas las citas lo reemplazaban en algunas de ellas sus asesores Roberto Abusada y Fritz Dubois, una suerte de Batman y Robin como señaló un cronista presente.
El eje del mensaje que llevó Camet es que el Perú en los últimos cuatro años (incluyendo 1997) ha tenido el más alto crecimiento promedio del PBI de América Latina (7%).
Sin embargo, sus guarismos de crecimiento ya despiertan sospechas hasta en el propio seno del gobierno. Renzo Rossini, gerente de Estudios Económicos del BCR, con la hidalguía que lo caracteriza acaba de reconocer que el PBI actual -llamado por algunos PBI bamba- no sólo se encuentra desfasado porque fue calculado con los precios que existían hace 18 años (1979) sino que también tiene serias distorsiones en la composición y en la ponderación que tienen los distintos sectores en el crecimiento (Gestión 5/9/97).
En otras palabras, el día que Camet cumpla con su promesa de calcular un nuevo PBI con precios de 1994 (el 3 de abril en el Congreso prometió tenerlo listo para agosto) las elevadas tasas de crecimiento que ahora ostenta fácilmente se pueden reducir a la mitad.

El ministro Camet que estuvo acuartelado en el Hotel Regent del exclusivo barrio Tsim Sha Tsui se sintió tan feliz acompañado por una docena de funcionarios de su sector que hasta cedió su tradicional lugar de cierre en la lista de oradores al ministro de Hacienda de Chile, Eduardo Aninat.

EL TIFON ASIATICO

La asamblea conjunta que se realizó entre el lunes 22 y el jueves 25 no pudo contar con una sede más oportuna para contrastar in situ las bondades de su modelo económico con la debacle que actualmente sufren las economías del sudeste asiático. En la cita, la mirada también estaba puesta en el XV Congreso del Partido Comunista Chino.
Como es harto conocido, la receta liberal tiene como eje la liberalización del comercio exterior y de los flujos de capital.
Sin embargo, esta fórmula no le sirvió de mucho al Primer Ministro de Malasia Mahatir Bin Mohamed para impedir que la rupia se devaluara espectacularmente y que se esfumaran de paso sus ingentes reservas internacionales.
Sólo bastó que Quantum Fund, fondo de propiedad del carismático George Soros (la estrella de las finanzas mundiales) decidiera apostar en contra de esta moneda para que se tambaleara y como quien sigue al flautista de Hamelín, a la rupia le siguieron en larga cola el otrora poderoso dólar de Singapur, el peso filipino, el ringgit malayo y el bath tailandés.
Mohamed cólerico llegó a pedir hasta la pena de cárcel para el financista judío-húngaro, que a su turno le replicó irónicamente que sea más transparente y prolijo con el manejo de sus reservas internacionales, según reporta desde el otro lado del mundo el enviado especial de Síntesis, César Rojas Belaunde.
El manejo de las reservas fue otro de los temas picantes. El FMI ha exigido que los bancos centrales informen escrupulosamente acerca de su colocación en el exterior.
La numerosa delegación del BCR allí presente: Germán Suárez, Raúl Otero, Guillermo Castañeda Mungui, Gianfranco Castagnola y Renzo Rossini (con quórum para celebrar hasta un directorio) ni se inmutaron en los amplios salones del Hotel Gran Hyatt de Hong Kong.


Papas Con Camotes
No hay que confundir la deuda externa total con la deuda pública.

EL presidente Alberto Fujimori ha reiterado su anuncio de Fiestas Patrias señalando que su gobierno ha reducido la deuda externa de US $ 33,000 a US $ 18,500 millones y se ha impuesto la meta de no sobrepasar los US $ 20,000 millones (18/09/97). Loable propósito.
Sin embargo, al parecer, el ministro de Economía, Jorge Camet, está informando mal al jefe de Estado olvidando que nunca dos medias verdades hacen una verdad. No se suma.
Porque en su comparación el ingeniero Fujimori está mezclando papas con camotes, al comparar la deuda externa total de US$ 33,545 (diciembre de 1996) con la deuda externa pública de mediano y largo plazo que asciende a US$ 18,585 millones (junio de 1997).
Una cosa es hablar de la deuda externa total que engloba todos los tipos de deuda (sector público, sector privado, de corto y largo plazo) y otra cosa muy distinta es hablar únicamente de la deuda pública de mediano y largo plazo
Si al presidente Fujimori realmente le gusta realizar comparaciones para mostrar los frutos de su estrategia de reinserción en el sistema financiero internacional, lo que debería comparar es la deuda externa total que recibió a inicios de su gobierno de US$ 22,258 millones (28/7/90) con la deuda externa total que lleva acumulada US$ 26,890 millones (Jun. 97).
Pese a su entusiasmo por las exitosas negociaciones de su ministro Camet, la deuda externa total ha crecido en US $ 4,632 millones.
Este aumento se explica por los incrementos de los pasivos del sector privado que han pasado de US $ 305 millones a US $ 2,071 millones y por el significativo incremento de los adeudos con el exterior de la banca nacional que alcanzan los US $ 2,342 millones.
Por cierto, este formidable pasivo de la banca nacional amerita una acuciosa supervisión de la Superintendencia de Banca y Seguros para prevenir desastres financieros como los que ahora está viviendo el sudeste asiático.

LA DEUDA PUBLICA

Respecto a la deuda pública de mediano y largo plazo, es más o menos cierto que el stock actual de deuda es similar al nivel que el gobierno encontró. Pero mantener esta deuda en su sitio ha costado en pagos de deuda externa la friolera de US $ 8,691 millones.
El gobierno ha remitido a los acreedores del exterior alrededor de US$ 100 millones mensuales si se toma en cuenta que ya van 86 meses de gobierno (7 años). Es decir, Fujimori bien podría ostentar el título de ser el Presidente mejor pagador de deuda externa de este siglo.
En rigor, la deuda de US$ 18,311 millones (28/07/90) se fue inflando hasta colocarla en US $ 25,662 millones (dic. 95), y luego, como si se tratara de la montaña rusa o de la joroba de un dromedario, ahora la deuda pública ha bajado hasta US $ 18,585 millones (jun. 97).
Este sube y baja de la deuda ha levantado serias suspicacias sobre la verdadera reducción obtenida con el Plan Brady (de US$ 10,575 a 4,205 millones). El ex ministro Carlos Boloña señala que la deuda con la banca comercial se ha inflado adrede con moras e intereses.
No es menos cierto tampoco que el gobierno ha conseguido captar cuantiosos recursos durante sus dos períodos.
Tanto, que es un deporte habitual publicitarlos hasta tres veces, cuando se ofrece, cuando se firma y al final cuando se recibe el desembolso.
Es por ello que estas larguísimas tandas de ceros a cargo del Banco Mundial, del BID, del FMI y de los dos grupos de apoyo que se formaron en 1991 y 1993, no representan ni el 70% de los pagos que se han efectuado (US$ 5,887 millones). Decía Bertolt Brecht que cuando una verdad parece débil, debe pasar al ataque.