Lugar Comun


Por AUGUSTO ELMORE

EN la Historia Nacional de la Infamia, que alguna vez se escribirá, constarán todas las maniobras que han conducido al despojo a Baruch Ivcher del Canal 2. Y en la Lista Negra que de seguro ha de incluir estarán escritos en forma indeleble los nombres del tal Huamán, para empezar, y los de los jueces y juecesillos que han estampado sin vergüenza alguna su firma en ese desacato a la Constitución y a la decencia que constituyen todos y cada uno de los pasos dados para cometer ese legicidio. Será señalados culpables los tres mandos de las Fuerzas Armadas que urdieron todo el tinglado, así como los tales Winter -que desde el inicio mismo se hicieron famosos no por los chocolates sino por su deslealtad-; sus abogados, que alquilaron sus aparentes talentos para cometer el asesinato, y nuevamente los jueces y juecesillos que estamparon su rúbrica en las sentencias. El grave daño que le han causado al país alguna vez les será cobrado.

  • Me tienen sin cuidado la fortuna personal y hasta el mal comportamiento que algunas veces en su vida haya podido tener el señor Baruch Ivcher, que supo ganarse con tanto esmero el odio de sus socios. Pero lo poco defendible que sea en lo personal no tiene nada que ver con la intención subalterna de acallar un medio indócil como el Canal 2 y sus programas, con los cuales tantas veces he discrepado. Me imagino el desaliento que cundirá en los peruanos jóvenes a partir de este acto innoble. Lo lamento por el país, al que, insisto, tanto daño se ha hecho.

  • Propongo, como medida profiláctica, que los peruanos usemos el control remoto para evitar sintonizar el Canal 2 en adelante. Que su rating baje tanto que los usurpadores lamenten el haberse apropiado de esa señal. Esa será una condena explícita de la ciudadanía. Rating: O; ésa es la meta.

  • El presidente del Congreso, don Carlos Torres y Torres Lara, debe estar creyendo que en el Perú los ciudadanos estamos en la Luna, porque con toda sanfazón declara que lo del Canal 2 es un problema jurídico entre propietarios. Como si el comunicado de las Fuerzas Armadas contra Ivcher, la presentación pública del general jefe de la Policía Nacional y la inmediata Resolución Directoral que priva de la nacionalidad peruana al accionista mayoritario no fueran parte inicial y fundamental del proceso. El presidente del Congreso parecería estar sugiriendo que todo lo anterior fue actuado por los Winter, cuando todos sabemos que éstos simplemente dieron la coartada, falsa por demás. El complot fue urdido por otros, los Winter sólo dieron la puñalada.

  • El diputado español Luis Yáñez, que usufructuó -es decir, mangoneó- el dominio absoluto del Instituto de Cooperación Iberoamericana durante el largo reinado de Felipe Gonzales, ha manifestado haber sido amenazado vía telefónica desde Lima a raíz de la campaña que está organizando en Europa en contra del Perú (valgan verdades, es contra el Perú con la excusa de Fujimori; como antes lo fue contra el Perú con la excusa de García). Como sabemos que todas las llamadas internacionales que se hacen dejan la huella indeleble del número de teléfono que las hizo, sería muy fácil que sus compatriotas de la Telefónica informen acerca de quiénes hicieron dichas llamadas que, de haberse hecho, tendrían que haber quedado registradas.

  • Claro que, vistos y comprobados los antecedentes, nada sería de extrañar que, efectivamente, alguien que en Lima acostumbra a escuchar las conversaciones ajenas haya tomado el teléfono para hacer esas llamadas. A gente como ésa, torpeza no le hace falta sino mas bien le sobra, probado está. Pero en verdad lo dudo mucho, no porque no sean capaces ni se hagan ascos en dicha sede de cometer barbaridades innombrables, sino porque gente así no sabe ni cómo obtener los teléfonos privados de Yáñez (bueno, para ser sincero, yo tampoco lo sabría quizá porque no tengo sus recursos). Y no creo que el 103 dé esa clase de informaciones.

  • ¡Oye, Yáñez, mejor nos cuentas una de vaqueros!

  • La adhesión del gobierno de Aznar a la solicitud de Yáñez de acusar al Perú se debe sin duda a que es fácil y casi tradicional tirarnos basura. Un deporte español, como los toros, vamos. Hace años que en ese país también algunos connacionales lo practican con sin igual donosura. Aparte de que los periódicos españoles no se ahorran la oportunidad. Desde tiempos de García, en verdad.

  • Hay que reconocer, respecto de los connacionales, que los últimos gobiernos del Perú (incluyendo, por cierto, el de Velasco) se han esforzado por enviar a España gente descontenta, a la que aquí, por angas o por mangas, se le hacía imposible seguir viviendo. Y como somos pluralistas, se ha enviado allí a gente de ultraderecha y de ultraizquierda. No es de extrañar, pues, que las heridas causadas en el Perú eliminen su pus en España. Eso ha sido algo parecido a sembrar vientos para cosechar tempestades.

  • El principal problema para el gobierno, es ése: que se merece esos ataques, porque la opinión de los peruanos parece no importarle nada, al punto que arma un chongo (ésa es la palabra, chongo: trampa, engaño) como el del Canal 2 sólo para complacer el resentimiento de un asesor. Y para quitarse de encima un programa `Contrapunto', bastante molesto, para qué. Y como todos los otros son complacientes, allí queda la cosa. Mal que le pese, en la televisión Hildebrandt será sólo la coartada: "la libertad de prensa existe". Por lo menos hasta que la superioridad mande lo contrario.