Ziggy


Ziggy
Markewitz parece actuar de agente provocador. Las temeridades ante testigos son su marca.

RESULTA de lo más pintoresco que Zigmund Markewitz -Ziggy para sus amigos- , personaje que figura en crónicas turbias desde hace 29 años, esté vinculado a esos dos notables "torpedos" recientemente plantados en las primeras planas de Expreso y La República:
-DROGA EN CONTENEDOR DE LOS HERMANOS WINTER.
-BARUCH OFRECIO 500 MIL DLS, AL GRAL. HERMOZA.
Respectivamente.
Ambas noticias demostraron ser falsas en menos de 24 horas (y Frecuencia Latina no es necesariamente la Sodoma y Gomorra que prometían), pero eso de colar contrabandos gruesos no es fácil en periódicos de primera línea.

Zigmund Markewitz norteamericano.

Esta vez, sin embargo, los "muñecos" se armaron, y distrajeron la atención dentro del bochornoso trámite de Canal 2, buscando culpar e inculpar por cuenta de los Servicios de Inteligencia.
El blanco en ambos casos fue Baruch Ivcher, y Markewitz actuó de agente provocador. No de otra forma se explica su afán de dejar, en representación de Ivcher, explícitas huellas de intentos de extorsión y soborno, como si quisiera ayudar a su compadre a entrar a Lurigancho.

Ziggy en Lima hace 30 años.

El 15 de julio, por ejemplo, llamó desde Miami a Américo Yacor Geller Katz, abogado de los hermanos Mendel y Samuel Winter Zuzunaga, para amenazarlos en forma burda y exigir una negociación con Ivcher.
"El señor Markewitz", dice Geller en un testimonio notarial, "calificó a los señores Winter de narcotraficantes y aseguró que con la cocoa que exportaban a los EE.UU. remitían cocaína... Así mismo hizo mención que tenía en su poder documentos que acreditaban que los señores Winter eran titulares de pasaportes polacos... Amenazó que todo lo expuesto sería de conocimiento público si los señores Winter no se sentaban en la mesa de negociaciones... Hizo presente que hacía la llamada en representación del señor Baruch Ivcher Bronstein...".

Hermoza y "ahijado" Julián Cortez de Canal 5.

Markewitz, por cierto, había visitado en junio a Ivcher en su departamento en Miami, presumiblemente para ofrecer su ayuda, y estando presentes periodistas de Canal 2, exhibió un pasaporte de la recién creada república de Macedonia (ex provincia de Yugoslavia), como para impresionar a los turistas.
Impresionar parece ser el nombre del juego de Ziggy.
Pero resulta altamente improbable que un personaje de tan balcánicos recursos, que habla cuatro idiomas y a quien se vincula con la CIA desde la década de los '70 (gracias a sus propias insinuaciones), recibiera el encargo de Ivcher de amenazar a los Winter en forma tan rústica, y que él lo hiciera tan inocentemente.

Cónsul en Miami Carlos Cornejo Brandón.

En este episodio hubo un tonto útil, sí, pero ése no fue Markewitz sino Mauricio Arbulú, quien pasó el: "destape" con documentos fraguados y todo a Expreso.
La intención, sin embargo, no fue demostrar que los Winter eran narcotraficantes sino que Ivcher había intentado extorsionarlos y después perjudicarlos -con la ayuda de Markewitz.

ISLA SOLEADA

CARETAS echó una ojeada a la actual residencia de Zigmund Markewitz en 2800 Regata, Sunny Island, Miami Beach. El barrio es de primera, tratándose de una pequeña isla, y el chalet no está nada mal. Pero afuera hay una serie de autos usados -de lujo pero usados. Un Ferrari GT rojo, una camioneta Bronco y un Jaguar que vio mejores tiempos y al cual le están haciendo reparaciones en la propia entrada de la casa, al puro estilo limeño.

>Su casa actual en Sunny Island, Miami.

Un guardia de seguridad indica que el señor ha viajado hace dos semanas, a Lima cree y después a Israel.
Markewitz parece seguir en el mismo negocio que lo alejó del Perú en 1968 -la compra y venta de autos (y su eventual contrabando)- sólo que ahora los tiempos no están boyantes y el local comercial funciona en su propia casa.
Ziggy parece así ser candidato a ensayar negocios estrambóticos, con el sector privado o el público.
Hasta hace no mucho, Markewitz ocupaba una verdadera mansión en 4570, North Bay Road, también en Miami Beach. Allí se produjo un incendio. El acusó a Alan García de haber montado un atentado. Que se sepa, la compañía de seguros sigue sin creerle ni pagarle.
García había sindicado a Markewitz de ser la persona que vinculó a Fernando Olivera con Ralph García, el detective privado que avaló con su firma el famoso "informe Lark", documento fraguado sobre movimientos de cuentas bancarias, y que luego confesó en CARETAS 1185 la verdad.
No obstante ese antecedente, la compañía de seguros considera que de allí a quemarle la casa hay mucho trecho.

Barrio residencial y autos usados.

. El escándalo que obligó a Markewitz a huir del Perú fue aparatoso. Se descubrió que estaba involucrado con la importación subvaluada de 9 Mercedes Benz realizada por un diputado, el odriista Napoleón Martínez Maxera, quien terminó desaforado y de reo ante la Corte Suprema.
En CARETAS 369 del 13 de marzo de 1968 aparecieron evidencias de otras importaciones irregulares de automóviles por Continental Motors, empresa del susodicho. La revista encontró la póliza de un Dodge Coronet declarado por una fracción de su precio y traído en avión.

Sigue en éste y en otros negocios.

. Mas definitivo y serio fue el descubrimiento de que Markewitz era socio del Superintendente de Aduanas, José Chaparro Melgar, y del jefe del Departamento de Vehículos de la Sección Aforos de la Aduana del Callao, Jorge Ravettino Flórez.
Al crearse la comisión investigadora del contrabando que presidió el diputado Héctor Vargas Haya, Markewitz fugó del país. El Congreso pidió al jefe de la Policía de Investigaciones, Javier Campos Montoya, que informara sobre su salida.
Campos Montoya pasó un informe indicando que había partido para Buenos Aires, pero poco después se determinó que Ziggy había salido en Canadian Pacific hacia Miami, que tenía vinculación con Campos Montoya y que éste había encubierto su fuga.
CARETAS publicó también una impresionante lista de propiedades inmuebles que poseía el jefe policial, pidiendo una explicación. Al no encontrar la forma de darla, cayó Campos Montoya con el jefe de Aduanas, el diputado Martínez y hasta el ex ministro de Marina vicealmirante Texeira estuvo en la picota.

TRABAJANDO PARA EL ENEMIGO

Markewitz se afincó en los EE.UU. aunque eventualmente volvió a dar explicaciones contradictorias, y se nacionalizó norteamericano. Se habla después de una estadía suya en China Popular al servicio de algún estamento del gobierno norteamericano, de que conoció entonces a George Bush, y de muchas otras cosas muy interesantes aunque no necesariamente ciertas.
De hecho, en 1987 su ex esposa Lila Heldeberg lo denunció por haber falsificado un documento norteamericano que lo acreditaba como diplomático estadounidense. El consulado en Lima de EE.UU. corroboró la denuncia.
Pero la última movida de Ziggy Markewitz lo califica no tanto como un charlatán excéntrico sino como un colega espiritual de Vladimiro Montesinos. En el programa `Panorama' de Canal 5, que hasta la semana pasada al menos dirigía Julián Cortez, apareció un reportaje al cónsul del Perú en Miami, Carlos Cornejo Brandón, sobre un curioso intento de soborno.
Markewitz se habría presentado en la tercera semana de julio para pedirle al cónsul que viajara a Lima y le ofreciera 500 mil dólares al presidente del Comando Conjunto, Nicolás de Bari Hermoza, por trasladarse a EE.UU. y reunirse con Ivcher.
El cónsul dice haber rechazado semejante locura e informado de inmediato a la Cancillería. El Canciller interino Jorge Gonzales Izquierdo, ha indicado que dicho informe existe.
Ahora bien, es evidente que el cónsul debió recibir instrucciones del gobierno para hacer públicos esos tratos ahora. Por otro lado, Julián Cortez es un virtual ahijado de Hermoza y fue movilizado para que `Panorama' hiciera la nota y barajara así la situación escabrosa creada por la toma de Canal 2.
Pero lo fundamental del "muñeco" parece estar con Markewitz. Primero pretendió extorsionar a los Winter en nombre de Ivcher a través de un testigo y después sobornar a Hermoza a través de otro.
Resulta inverosímil pensar que Ivcher supiera siquiera de estos esquemas. Aquí hay un caso de "no me ayudes, compadre" pero no sólo eso.
Con todos esos papeles fraguados y temeridades explícitas, Markewitz tiene su marca. Y todo indica que ha estado trabajando para el enemigo.