
Con El Ojo Del Lector
En acto de fe prensa peruana da la sorpresa: unidad, autorregulación y defensa del cliente. El animador: Alejandro Miró Quesada Cisneros.
"La preocupación
por el retorno de la información, por el impacto y el eco
que produce en el lector es la raíz
del nuevo periodismo".
LA presentación en sociedad del Consejo de la Prensa Peruana y del Tribunal de Etica, además de la visita de periodistas ecuatorianos que culminó con la suscripción de una Cartilla para la Paz y la Transparencia, han tenido un artífice que, sea por el talante y la discreción, sea por el aire juvenil que lo distingue, se da maña para no sobreabundar.
Alejandro Miró Quesada Cisneros (53 años abogado, casado 4 hijos) ha sido desde tiempo atrás el secreto y pertinaz animador de este Consejo, basándose en la experiencia de otros países pero también en el rico debate y el accidentado curso del periodismo peruano desde los tiempos en que, muy joven, vio como El Comercio era expropiado (1974) hasta la actualidad, que la presión del autoritarismo crea una atmósfera de incertidumbre y amenaza.
Octubre 1968. Marcha de unidad periodística en las calles de Lima tras el cierre de CARETAS, Expreso y Radio Continente. Destacan amordazados Enrique Zileri, Oscar Díaz Bravo, entre otros.
Por cierto, se resiste a que se le atribuya toda la autoría. "Soy un apasionado del periodismo pero no se me da por figurar. En El Comercio uno aprende a ser austero, disciplinado. A mí me gusta tener una vida privada y saber que lo que se hace es producto de un consenso. Ha tomado tiempo redondear la idea del Consejo y todos los que lo integran han contribuido y seguirán contribuyendo".
Alejandro Miró Quesada Cisneros, conocido como "Alejo" entre los hombres del medio, empezó muy joven en el diario de sus numerosos parientes, siendo ya estudiante de derecho y siguió, naturalmente, los pasos de esta artesanía que es la prensa escrita.
Familiarizarse con la técnica, cubrir áreas reporteriles (policiales, deportes), hincarle el diente a la opinión y a la política. Ir viendo cómo se va definiendo la línea de un diario y la baraja diaria que esto supone, donde los principios van de la mano con la coyuntura y la información tiene que hacerse creíble, verosímil, influyente.
1974. La expropiación de El Comercio. Al frente Aurelio y Alejandro Miró Quesada. Detrás, Alejandro Jr. bastante joven.
Pudo en algún momento encaminarse al cine. "Es un arte estupendo -dice- pero en mi caso fue un trabajo, una forma de ganarme la vida cuando a mi familia le quitaron el diario. Se hizo noticieros, publicidad, pequeñas producciónes. Algo muy grato, pero no podría haber renunciado a la prensa escrita", confiesa.
Los tiempos fueron cambiando la concepción del periodismo. "La prensa peruana -dice- tiene antecedentes magníficos de profesionalismo, pero hoy día ya la idea de una profesión díscola y bohemia cede paso a la actividad profesional, con estudio, investigación, iniciativa y audacia pero en un marco muy profesional".
Si el fin es llegar al lector, hay además otro ángulo: cómo responde éste a la información y cómo se sitúa frente al medio de comunicación. A los periodistas se les suele hacer el cargo que se sienten intocables y que no se responsabilizan cuanto debieran frente a sus lectores. Estos a su vez se han vuelto más críticos, menos manipulables, interactuantes.
"Esas eran las ideas que me daban vueltas desde hace años" -dice Miró Quesada Cisneros. "Lo primero que me llamó la atención hace 10 años fue una sección en el Miami Herald que se dedicaba a atender y estudiar al lector. Cuando tuve ocasión, apoyé la creación de un área en El Comercio que llamamos Extensión Comunitaria, cuyas siglas ECO dan la cabal expresión de lo que nos interesaba: el retorno, la resonancia de nuestro producto en el público. Tenemos que reconocer que en la prensa no le hemos prestado mucha atención al retorno. Y eso hay que subsanarlo".
¿Cuáles son las experiencias que ha recogido o que ha estudiado el Perú? " En Chile -dice Miró Quesada Cisneros- el Consejo tiene tres años y lo que han acumulado ha sido de una gran utilidad para perfeccionar y mejorar el intento peruano, Por ejemplo, en lo que se refiere a la necesidad de tener una gran capacidad de mediación en una primera etapa del desarrollo del Consejo. En Europa, uno de los países que más ha avanzado es Inglaterra, que, curiosamente y contra lo que se pudiera esperar en la tradición sajona, no se nutren por la jurisprudencia que va generando el proceso sino por un código de ética preestablecido. La gran expectativa en el Perú es tener un tribunal transparente que pueda ir dando fallos que ratifiquen la credibilidad de la gente".
El propósito de la autorregulación lleva implícito un alto sentido de responsabilidad de los medios de información, pero las relaciones entre el poder público y éstos puede llevar a que proliferen rectificaciónes hasta un punto que hagan latoso el asunto del comité de ética.
Alejandro Miró Quesada cree que la cuestión tiene un marco de definición claro, si bien problemático.
"La mención al poder es clave en este asunto. Definitivamente los medios de información tenemos que buscar tener poder; así como se procuran utilidades, circulación o avisaje, hay que reconquistar poder, ganarlo diariamente y ejercerlo. Hablamos de un poder noble. Porque es la única manera que los medios pueden enfrentarse a otro poder, llámese una mafia, un ministro, las Fuerzas Armadas. Hablo de un poder moral, como el que tiene la iglesia. Obviamente, a más poder, muchas más obligaciones. Y por eso, la necesidad de aproximarse y defender al usuario, al lector, que es finalmente el objetivo de una prensa libre y digna".
"A mí me gustaría -añade- que sucediese que efectivamente los medios de comunicación cada vez fueran mejores, de modo que se eleven los estándares democráticos y las relaciones sociales y cívicas. El Consejo es un intermediario de buena fe y neutral para juzgar la actividad de los medios. Otro gran objetivo es que el Consejo aumente, que se vayan incorporando otros medios. Formarlo ha sido complicado pero ha habido una gran apertura que probablemente se expanderá. La incorporación de medios electrónicos supone dudas. En los medios impresos no hay problema porque lo periodístico es lo que pesa y los define. En la TV o la Radio, lo noticioso forma parte menor de una industria del entretenimiento".
El otro paso hasta cierto punto insólito ha sido el lograr la convergencia entre periodistas de Perú y Ecuador, en momentos en que las conversaciones de paz está por culminar y se precisa con énfasis que existan actores y promotores de la paz y la concordia. No como saludos a la bandera, cuanto de formas prácticas de entendimiento.
Alejandro Miró Quesada Cisneros: "Hay que evitar el abuso, sea del poder, sea de los medios".
Los antecedentes de estos encuentros (hubo uno en Quito anteriormente) están en la SIP, "un gran aglutinante", según Miró Quesada Cisneros, y en la propagación de una cultura de la paz de Federico Mayor y de UNESCO.
Sueños, concreciones, un trabajo silencioso pero persistente han llevado a Alejandro Miró Quesada Cisneros a una posición que destaca en el periodismo peruano y que abre rutas también a la SIP. Quizá no haya mejor forma de renovar votos por el futuro del periodismo en una conmemoración como la del Día del Periodista. "La prensa tiene que abrir horizontes, de modo que lo que hago no tiene rasgos de excepción sino de consecuencia", remata, rehuyendo continuar hablando de su labor.
Cartilla De Prensa Por La Paz y La transparencia Informativa
Una cartilla de Normas de Comportamiento sin precedentes a nivel internacional suscribieron la semana pasada los representantes de los principales medios escritos del Ecuador y el Perú, reunidos en Lima el 26 y 27 pasados. El documento subraya la necesidad, y el compromiso periodístico, de mantener y fomentar entre la prensa a ambos lados de la frontera una política informativa abierta y estrictamente profesional que contribuya a fomentar una Cultura de Paz, contenida en la Declaración de Puebla en mayo de 1997, por directores y editores de América Latina, bajo el patrocinio de Unesco.
FUNDAMENTOS
Los representantes de los periódicos del Ecuador y el Perú, reunidos en Lima para estrechar las relaciones y amistad entre los medios de comunicación de ambos países:
1.- Reiteran su adhesión a los principios de la Cultura de Paz, contenidos en la Declaración de Puebla, aprobada en mayo de 1997, por directores y editores de América Latina, bajo el patrocinio de la Unesco, especialmente cuando proclama que "...los medios de comuniación, actuando en libertad, pueden dar una contribución capital a una cultura de paz, al divulgar los puntos de vista y opiniones de cada quien sin violencia y con sentimientos de comprensión y respeto hacia el prójimo".
2.- Declaran que estos objetivos sólo se pueden alcanzar con información libre, veraz y confiable.
3.- Relievan que ambos pueblos, comparten la misma historia y cultura.
4.- Advierten sobre la posibilidad de que sectores ultranacionalistas e incluso algunas autoridades puedan entregar sobre el tema información tendenciosa, que conduzca a la publicación de contenidos inexactos y provocadores.
5.- Asumen la responsabilidad de orientar a sus lectores mediante la difusión de información confiable, sin permitir la manipulación de las diferencias entre los dos países.
6.- Destacan que existe una "Cartilla de Normas de Comportamiento" para evitar incidentes fronterizos entre el Perú y el Ecuador, proporcionar apoyo mutuo; y estrechar los lazos de amistad entre militares y policías de ambos lados, por lo cual -y con mayor razón- ese espíritu debe también estar presente en los medios de comunicación de los dos países.
EN CONSECUENCIA ASUMEN
LAS SIGUIENTES NORMAS DE COMPORTAMIENTO
1.- Contribuir a una solución definitiva que permita la integración de nuestros pueblos y evite la dilapidación de recursos en armamentos.
2.- Consolidar un marco de transparencia y libertad informativa en las relaciones de los dos países.
3.- Evitar informaciones que sean la apología de la violencia, el conflicto o la guerra.
4.- Publicar información que contribuya al mutuo conocimiento de nuestros pueblos y fomente la aceptación y colaboración entre ellos.
5.- Promover el intercambio de periodistas, así como de noticias, artículos de opinión y análisis.
6.- Facilitar el acceso a la información a los periodistas del otro país, con las salvedades de rigor por razones de seguridad.
7.- Informar fidedignamente y ser mesurados en el uso del lenguaje dentro del natural derecho de cada medio a determinar su línea editorial.
8.- Continuar los encuentros de representantes de medios de comuniación peruanos y ecuatorianos intercalando las sedes.
9.- Resaltar los esfuerzos de acercamiento generados por distintos estamentos de los dos países.
En situaciones de tensión se comprometen especialmente a:
1.- Incrementar la comunicación con los periodistas del otro país.
2.- Contrastar fuentes de las dos naciones buscando la mayor objetividad posible.
3.- Procesar cautelosamente las informaciones, oficiales o no, que puedan provocar o estimular conflictos.
REFLEXION FINAL
Los directores y representantes de los periódicos del Ecuador y el Perú ratifican su lealtad a sus patrias y a los deberes que les imponen, así como su fe en la solución pacífica de sus diferencias, todo lo cual será mejor servido con este compromiso por la paz, la transparencia informativa y la libertad de expresión. Firmado en Lima, el 27 de setiembre de 1997
Guadalupe Mantilla El Comercio-Ecuador
Alejandro Miró Quesada El Comercio-Perú
Jorge Ribadeneira Ultimas Noticias-Ecuador
Gustavo Mohme S. La República-Perú
Francisco Huerta Expreso Extra-Ecuador
Jaime de Althaus Expreso-Perú
Benjamín Ortiz Hoy-Ecuador
Jorge Morelli Expreso-Perú
Alfredo Negrete El Universo-Ecuador
Manuel Romero Caro Gestión-Perú
Nicanor Merchan El Mercurio-Ecuador
Marco Zileri CARETAS-Perú
Francisco Vivanco La Hora-Ecuador
Enrique Macías El Telégrafo-Ecuador
INTERVIENEN EN ESTE DOCUMENTO
Alejandro Alfonzo
Unesco-Ecuador
Patricia Uribe
Unesco-Perú
Ecos De Una Visita
Datos de la gira en Lima de periodistas ecuatorianos.
Cuatro diarios de Quito, tres de Guayaquil y uno de Cuenca suscribieron la Cartilla. Arriba: Francisco Huerta de Expreso y Alfredo Negrete de El Universo. Abajo: Guadalupe Mantilla de El Comercio y Nicanor Merchan de El Mercurio de Cuenca.
INCIDENTES ficticios o deliberadamente inflados han servido en más de una oportunidad como excusa para que un gobierno inicie una injustificada ofensiva bélica.
El incidente del Golfo de Tonkin en Vietnam en 1962, la invasión de Hitler a Polonia en 1939, o la mañosa interpretación del telegrama de Ems, en 1871, y que desencadenó la Guerra Franco-Prusiana, no son los únicos ejemplos.
Alejandro Alfonzo, Consejero Regional en Comunicación para América Latina de la UNESCO, y quien saludó la iniciativa de los editores ecuatorianos y peruanos "para crear y mantener un marco de transparencia" en nombre del secretario general de las UNESCO, Federico Mayor, dice que basta con leer "Diplomacia" de Henry Kissinger para comprobarlo.
Nadie desea una guerra, y mucho menos por razones que no la justifican. Ese sentimiento es claramente compartido a ambos lados de la frontera peruano-ecuatoriana.
El Ecuador es un país de diarios longevos con periodistas de gran nivel e integridad democrática, y que a la luz de los hechos comparten con sus colegas peruanos mucho más que casas editoriales del mismo nombre. Guadalupe Mantilla de Acquaviva es la dueña del diario El Comercio, periódico quiteño fundado por su familia hace 91 años. Mujer de fuste, su diario jugó un papel protagónico en el vertiginoso colapso del régimen de Abdalá Bucaram Ortiz, en febrero pasado. Francisco Huerta, representante en Quito del diario guayaquileño Expreso-Extra, tiene una larga y ejemplar carrera política en el Partido Liberal. Fue candidato a la Presidencia en 1984, siendo derrotado por León Febres Cordero. Previamente había ocupado la cartera de Salud -es médico- durante el gobierno de Oswaldo Hurtado. Fue democráticamente elegido alcalde de Guayaquil durante el gobierno de Velazco Ibarra, pero destituido y arrestado dos meses más tarde, una de las 16 veces que debió purgar prisión durante la dictadura.
Benjamín Ortiz, es director de la página editorial del diario quiteño Hoy, fundado hace 15 años, y uno de los periódicos de mayor prestigio de su país. Alfredo Negrete es jefe de la página editorial del diario guayaliqueño El Universo, matutino con 76 años. Nicanor Merchan es director del diario El Mercurio de Cuenca, fundado por su familia hace 73 años, responsabilidad que comparte con su afición por el motocross y la presidencia de la Asociación Ecuatoriana de Editores de Periodicos (AEDEP).
Francisco Vivanco es dueño del diario vespertino La Hora de Quito, y otros siete diarios regionales. Fue viceministro de Educación en el gobierno de Febres Cordero, antes de caer vencido por el bichito del periodismo. Enrique Macías es representante del guayaquileño El Telégrafo, que con sus 113 años es el diario más antiguo de Ecuador.