

Jóvenes A La Obra
Festival de teatro peruano norteamericano convoca a directores menores de 25.
Mariana Lértora y Pietro Sibille en una escena de "El hombre en la jaula" de Wasserstein de la obra "Ilusos".
DE una conversación entre Ruth Escudero y Fernando Torres surgió la inquietud de realizar un festival de teatro con directores jóvenes que montaran obras inéditas en el país de autores norteamericanos. La Dirección del Teatro Nacional y el Departamento Cultural del ICPNA pusieron manos a la obra y el año pasado convocaron el primer evento que reunió 10 obras con sus respectivos planes de montaje y otros requisitos solicitados por las bases.
"Un verso pasajero" dirigida por Carlos Acosta y "¿De qué te quejas?" del grupo Los Tuquitos fueron los ganadores en la versión primigenia. Este año, la participación superó ampliamente las expectativas: se recibieron 23 obras eligiéndose a cuatro finalistas a quienes se les entregó mil dólares para los gastos de montaje y una semana de temporada en el auditorio de Miraflores.
Las exhibiciones empezaron el jueves pasado y finalizarán el próximo 25. En esa fecha, el jurado compuesto por Roberto Angeles, Alonso Cueto, Maritza Kirchhausen, Gina Natteri y Delfina Paredes, elegirá al ganador que se hará acreedor a otros mil dólares y una nueva temporada entre el 30 de octubre y el 22 de noviembre. El público no vota, pero incentiva.
"Con nervios de toro", a partir del 16 en el ICPNA de Miraflores.
La primera semana concursó "Extraños", escrita y dirigida por Daniel Dillon al frente del grupo Espacio Abierto. La obra tiene cinco escenas que hablan del amor y sus disonancias.
Este jueves ingresa "Ilusos" de Jorge Castro Fernández. La obra está compuesta de tres historias originales escritas por Wendy Wasserstein, Julio Ortega y María Irene Fornes. Actúan Pietro Sibille, Mariana Lértora, Sandro Bellido, Urpi Gibbons, Héctor Rodríguez y Fernando Velásquez.
Del 16 al 18 entra a escena el grupo Waytay con la pieza "Con nervios de toro", creación colectiva escrita y dirigida por Javier Maraví. La celebración de la fiesta patronal de la Virgen de Santa Clara de la comunidad de Llacuas es pretexto para componer una estructura dramática con tres momentos de la fiesta: la víspera, el día central y la corrida de toros.
La última semana le toca el turno a "Busca un nombre en el silencio", escrita y dirigida por Roberto Sánchez Piérola. Dice el autor: "este montaje ha sido hecho a pesar del miedo. A partir del miedo. Por el miedo y para el miedo. A través del miedo". En todo caso, es signo de los tiempos. Actúan Ana Lucrecia Pfeiffer, Jorge Olivares, Augusto Cáceres y Luis Carazas.
El Festival, el más importante en el calendario anual del ICPNA, busca incentivar la dramaturgia juvenil a partir de obras de teatro contemporáneo y aportar nuevos rostros a las tablas nacionales.
Ni Olvido Ni Silencio
Escritora chilena Marcela Serrano presenta en Lima su última novela.
El 17 Serrano presentará "El albergue de las mujeres tristes".
" Los mujeres estamos muy acostumbradas al silencio. La vida doméstica es un símbolo de eso. Creo que para las lectoras y los lectores, este silencio se quebró por un rato con este libro, lo cual produce casi un alivio", dijo Marcela Serrano cuando recibió el premio a la mejor novela escrita por una hispanoamericana en 1994.
Se refería a su ópera prima "Nosotras que nos queremos tanto", publicada en 1991. Dos años después vería la luz "Para que no me olvides",Premio Municipal de Literatura en Santiago y en el '95 "Antigua vida mía", galardonada con el premio Sor Juana Inés de la Cruz otorgado por la Feria del Libro de Guadalajara.
El debut fue con esta novela.
Tercera obra: tiene 11 ediciones.
Marcela, a sus 46 años, es una mujer que conoce el éxito, es la chilena más leída de los últimos tiempos y vende ejemplares como pan caliente.
En una entrevista la definieron como "apasionada, fóbica, obsesiva, coqueta, gozadora y desamparada". Ella no reniega de ningún adjetivo. Más bien se divierte y abunda en detalles frívolos que hacen fruncir las narices a los varones que gustan de las escritoras químicamente puras. Sólo se reconoce químicamente de izquierda. "Me gusta la champaña, la ropa bonita, fumar, viajar y recrear los ojos", dice con un fondito socarrón.
Marcela estará el próximo viernes 17 a las 7 p.m. en el Miraflores Park Plaza, donde presentará su última novela: "El albergue de las mujeres tristes". La presentación de rigor estará a cargo de Giovanna Pollarolo, Marcela Robles y Marco Martos.
Imaginería y Color
Eduardo Tokeshi por partida doble: en Forum y
en la Municipalidad.
CON 30 kilos menos, dos muestras individuales ad portas y las maletas listas para conocer Japón, la tierra de sus ancestros, Eduardo Tokeshi no dispone de más tiempo para hacer planes.
Entre la pintura y la gimnasia, se da maña para tocar algo de música, actividad tan lejana como su niñez. Eduardo comenzó a tocar guitarra desde muy chico y después arremetió con el piano. Cuando los vecinos pensaban que había un rockero en cierne, el artista descubrió la pintura y se quedó instalado en ella. Pero la música sigue siendo su escape, su refugio, su diván de psicoanálisis. Luz Letts su esposa, que lo conoce bien, bromea con las escogencias rítmicas e instrumentales que miden su estado de ánimo. "Si toca el piano, está muy relajado, si agarra la guitarra es que está alegre, pero si se manda con la guitarra eléctrica y sintetizador es que está a punto de estallar".
El artista ante la "Vida y milagros del hombre invisible", instalación que llevó a la Bienal de La Habana.
Estos últimos días, la guitarra eléctrica ha sonado tremebunda. No es para menos. El 13 inaugura en Fórum de Miraflores "Vida y milagros del hombre invisible" y el 16 en la Municipalidad de Miraflores una muestra de pintura nominada "Jardín interior".
La primera, está conformada básicamente por las piezas que llevó a la Bienal de La Habana. Esto es, una serie de ternos cubiertos con distintas cosas: exvotos, soldaditos de plástico, piezas de lego, hojas y flores como el saco que lució David Bryne.
Todo esto se resume en una búsqueda de la identidad, tema caro a Tokeshi y que lo persigue visualmente desde siempre. Aunque a veces se vista de religión, de juego, de constructivismo o de primavera. La inquietud por definir las raíces, por descubrir la propia historia, por arraigarse a un sitio, por defender la memoria, permanece inalterable.
Quizás por eso irá a Japón. Será un viaje de confirmación y de confrontación. Porque su historia, como la de todos, está marcada por la violencia y la esperanza, por la muerte y la renovación. Quizás también por eso, su instalación del hombre (in)visible contenga sangre, pelos, dientes, huellas, ojotas. La fe es invisible aunque se la toque con la punta de los dedos.
"Tu grado de indignación es tu grado de pertenencia", sentencia Eduardo, como resumiendo un tema largamente procesado.
La otra muestra, "Jardín Interior", es una propuesta más hermética. "La pintura tiene un lenguaje solitario, con códigos menos asequibles al público. La actitud es diferente, mientras que en la instalación el recorrido es hacia afuera, en ésta el viaje es hacia adentro de uno mismo".
En ambos casos, el resultado implica un ejercicio visual placentero y abiertamente perturbador. (María Elena Cornejo).