

Narradores
En Su Salsa
El 12 de noviembre arranca el Encuentro Internacional de Narradores. La mexicana Carmen Boullosa es de la partida.
La escritora mexicana Carmen Boullosa es una de las participantes en el Encuentro Internacional de Narradores que organiza la U. de Lima.
-El misterio es un elemento que mantiene en suspenso al lector y es un logro, pero quizás lo que diferencia a la novela de la poesía es su renuncia a lo órfico, su limpidez, su movimiento. Mi pregunta va más por ese lado...
-En cualquier trabajo literario hay una relación de violencia con la realidad y con la lengua. Con la realidad, porque siempre se destruye y se construye para hacerla aparecer de otra manera, y con la lengua, porque se hace lo mismo. Yo trabajo igual cuando hago novela y cuando hago poesía. Incluso cuando empieza la inspiración, el primer flashazo yo no sé si voy a hacer un poema, una novela o una pieza de teatro. De pronto tengo la relación concreta, porque en principio sólo he visto la punta del iceberg. Es el momento en que tengo el valor para voltear a verlo, no sólo el valor sino la madurez para no quedarme congelada, muerta, ante la certeza del objeto literario. Mis obsesiones de poeta son más oscuras, fuera de la lengua, de lo transmisible. Un mundo de cosas innombrables, más pegadas a la carne y a la muerte...
-¿Algo así como una idea platónica de la literatura en la que hay que ir al encuentro de las esencias o ideas?
-Lo encuentro ¿no? Por ejemplo, mi novela "Duerme", es una novela de aventuras. La escribí picada por una sensación, pero al mismo tiempo es una novela sobre mi pleito con la materia, mi pleito contra la identidad sexual, contra el cuerpo. Esas son algunas de mis obsesiones poéticas que no caben en una frase.
-Crees mucho en la inspiración...
-De alguna manera. Es también una mentira y una verdad a medias. Es cierto que uno no escribe porque está inspirado, pero es cierto también que lo que uno escribe ya estaba allí. Es un diálogo con un territorio que ya está creado, ya hecho, incluso preformulado. El escritor es una especie de arqueólogo que con una cucharita va escarbando la obra.
-Es una visión bastante antropológica de la literatura ¿No podría ser que los escritores encuentran lo que quieren hallar. Es decir nada los precede sino que son el origen?
-Yo no sólo voy al encuentro de las cosas, sino que me persiguen. En parte surge en mí, pero también de todo lo que me rodea, mi historia personal, mi país. Creo que eso de que cada persona está separada de lo que le rodea, es una fantasía. En los últimos siglos esas convicciones condujeron al hombre al error.
-¿Qué te diferencia de otras escritoras de tu generación como Angeles Mastreta o Laura Esquivel?
-Creo que no tengo nada en común con ellas. Practicamos oficios distintos. Somos escritoras, pero la literatura es un universo y hay mapas literarios y en esos mapas hay algunos que viven en el Africa y otros que viven en Nueva York, por decirlo así. Angeles Mastreta tiene una propuesta narrativa en la que toda mi idea de la narración es impracticable. No nos parecemos absolutamente en nada. Ella cree que la escritura tiene la utilidad de contar una historia que transmite a sus lectores una anécdota que le pareció encantadora. Pone su literatura al servicio de la eficacia y la seducción.
-¿Podríamos decir que busca más divertir que interpelar?
-No usaría la palabra diversión, porque está demasiado desprestigiada. Ella quiere seducir al lector, encantarlo con algo agradable. Para no mencionar a mis colegas mexicanas, puedo hablar de Daniela Steel en Estados Unidos que escribe novelas divertidas. Son un buen negocio y la gente las compra. No estoy en contra de lo ameno. Lope de Vega lo era. Pero él entendió el compromiso moral de la literatura.
-Exigirle al escritor un compromiso moral, es una idea exigente en estos tiempos de individualismo.
-La literatura es un compromiso mayor y no es que piense que al leerme alguien va a ser mejor, eso es una tontería absoluta, pero sí entender el misterio que es la literatura. Es una verdad en sí misma.
-¿No es simplemente una mentira necesaria como la religión, como la búsqueda de certezas universales de la filosofía? ¿Por qué si no gana el premio "Rómulo Gallegos" alguien que como Angeles Mastreta no la toma tan en serio?
-Creo que los premios ni ahora, ni antes, ni jamás han tenido una importancia literaria, con raras excepciones. Son premios políticos...
-¿A tí no te importan los premios?
- Me los da el azar.
La Hora Del Te
El Consejo Británico con el auspicio y apoyo de Te McCollins presentan una sugerente muestra en la planta baja del Museo de la Nación. Se trata de "La hora del te", exposición itinerante compuesta por 80 teteras de cerámica de la Colección del British Council, trabajadas por alfareros británicos a lo largo de este siglo con derroche de imaginación y apego a la tradición al mismo tiempo. Un delicado y prolijo catálogo da cuenta de los autores y características de cada pieza mientras que un glosario final ilustra sobre las técnicas utilizadas. Hasta el 16 de noviembre.
Objetos de la cultura sureña poco estudiadas hasta el momento.
MUSEO CONTISUYO.- Tres años cumplió el Museo Contisuyo de Moquegua, fundado por la Asociación del mismo nombre que anima María Antonieta de Preble con el financiamiento de la Southern Perú. Levantado sobre un terreno de 313 m2 cedido por la municipalidad moqueguana, el moderno edificio tiene dos salas de exhibición, laboratorio de investigación computadorizado, biblioteca, depósito y salas de conferencias. Hasta el momento ha recibido a 7 mil personas entre estudiantes, ciudadanos y turistas y se ha convertido en un importante centro de difusión cultural en el sur del país.
MAL MENOR
Neo Andradismo
2.- adjetivo. circense // Dícese de la técnica descalza de escapismo a utilizarse en situaciones de riesgo común, enfatizando el peligro ajeno y evitando toda solidaridad o responsabilidad para con el prójimo, especialmente si quien lo ejecuta se trata de algún tipo de autoridad pública elegida. Se celebra con coctelitos ante cámaras.