Lugar Comun


Por AUGUSTO ELMORE

RECIENTEMENTE el principal diario peruano reveló el descubrimiento del abultado contrabando realizado por malos miembros de la FAP. Justo al día siguiente la FAP informa de la intercepción y el derribamiento de una avioneta no identificada, cuyos restos, como los de muchas otras antes, no han sido hasta ahora habidos (y me sospecho que jamás lo serán). Una semana después se informó de otra avioneta derribada, en las mismísimas circunstancias (es decir, evidencias cero). Coincidencias sicosociales, digamos.

  • Ultimamente Lima ha sufrido al menos dos apagones, uno pasada la medianoche y otro en la mañana. Y no he visto nada publicado al respecto. Puede que se me haya pasado, pero tengo la sospecha de que ahora la consigna es ignorarlos, en la posibilidad de que su autoría se deba a Sendero; como antes, cuando ocurrían día por medio y eran, en verdad, inocultables. No sé si es buena política esa la de ignorar lo que sucede. No vaya a ser que uno de estos días nos toquen a la puerta y al preguntar ¿quién es?, nos digan ¡Sendero!

  • Si, digamos, Sendero, por descuido o exceso de confianza del gobierno, en un supuesto negado crece, deberíamos estar al tanto de ello. La ignorancia no protege a nadie. Y menos a la ciudadanía, que debe estar alerta y prevenida del peligro.

  • Yo, por siaca, estoy buscando a la persona a la que le regalé mi conversor, para que me lo devuelva, así como la batería que lo alimentaba. Mas vale prevenir que quedarse a oscuras, dicen.

  • Después de muchos, muchísimos años de hacerse de la vista gorda, gobiernos como el de Estados Unidos han proscrito las actividades de apoyo y recolección de fondos que se hacía en ese país en favor de movimientos subversivos y terroristas -como Sendero y el MRTA, a los que ha puesto en su lista-, que hasta hace poco operaban libremente en el territorio norteamericano. (Cabe recordar las varias veces que agresivos grupetes de sectarios norteamericanos interrumpieron diversas presentaciones del presidente Fujimori en ese país, sin ser coactados ni detenidos pese a su agresividad manifiesta). Aparte de que, luego de la decisión del gobierno norteamericano y para ser consecuentes con ella, deberían cesar de una vez por todas las visitas de parlamentarios norteamericanos para preguntar por la salud y bienestar de la camarada Berenson.

  • La congresista María del Carmen Lozada es probada enemiga de la ciudad. Lo hace por política, lo sabemos, porque de lo que se trata es de perjudicar la labor que realiza el alcalde de Lima, Alberto Andrade; pero ya la cosa está pasando de castaño a oscuro. No le ha bastado que los parques zonales, que le obsequió a aquellos concejos distritales que los tomaron por la fuerza, estén a la deriva y en pésimo estado, ahora acaba de producir el proyecto de ley por el cual los concejos distritales serían los encargados de regular las habilitaciones urbanas de asociaciones y cooperativas de vivienda. Con ello sólo se incrementará la corrupción municipal en esos desvalidos distritos, en los que algunos funcionarios harán de las suyas sin ton ni son, en perjuicio del desarrollo de la ciudad y en beneficio de su bolsillo. ¡El caos! La culpable de ello será la congresista aludida, enemiga declarada del orden de la ciudad de Lima. Desdichada labor la que cumple esa mentada madre de la patria.

  • Un ciudadano peruano residente en Zurich, Suiza, me ha alcanzado un ejemplar del Boletín "Perú", que en esa ciudad bastión de la economía suiza edita el Consulado General del Perú. Es una pulcra publicación bilingüe que, de manera amena y didáctica, se ocupa de la política peruana poniendo énfasis en lo económico pero sin descuidar aspectos anecdóticos como el aviso ese de "Juan Quispe: Inventor del primer juego de sapo electrónico. Ofrece sus servicios para reparación (a domicilio) de toda clase de artefactos eléctricos". ¡Buena por Juan Quispe, en Zurich, Suiza!

  • Los peruanos, que somos tercermundistas por excelencia, como ocurre en casi todos los países de esa tercera parte del mundo, nos hemos acostumbrado a vivir en el derroche, justamente al revés que los suizos -a quienes tan bien les va-, que viven para ahorrar. ¿Una chelita, compadrito? se convierte rápidamente en una caja o dos cajas de cervezas en los hogares más humildes. Y derrochar el agua (cuando hay), la luz y el teléfono son vicios intrínsecos nativos. Por esa razón, y sólo por ésa, estoy a punto de conformarme con la medición por minuto de las llamadas telefónicas. Para que la gente aprenda a hablar menos y a no eternizarse en el teléfono, como suelen hacer tantas señoras. Lo que sí habrá que hacer es comprarse un cronómetro, para saber cuándo cortar la conversación a tiempo. Me temo que a algunos el minuto no les va a alcanzar ni para saludarse. Será un clásico ¡hola y chau!

  • Perder es una mala cosa, y también una mala palabra. Por ejemplo, uno no puede salir a la calle y pensar: Hoy no voy a perder; porque así lo más probable es que se pierda. Hay que salir a ganar, no a no perder. Tanto al salir al trabajo como a jugar un importantísimo partido de fútbol, digo. Eso lo confirma el último, trágico, partido de fútbol: salimos diciendo No vamos a perder. ¡Y ya ven lo que pasó!