
La Farsa de las Firmas
Descomunal criba de adherentes no es fortuita.Podría ser el primer paso de una operación fraudulenta que el Congreso debe investigar.
Alejadro Toledo,
País Posible,
el más afectado
por la enmascarada actuación
del RENIEC. La verificación
mostró que en sus
listas hay una gran cantidad
de huellas digitales de
todo el país.
Jorge Ferradas del
PAP (izquierda)
"que ONPE
revise las firmas".
(Derecha) Rolando
Reátegui,
alcalde de Tarapoto,
organizador de
"Vamos Vecinos".
Una muestra palpable de lo insegura
que resulta la verificación
de las firmas. El padrón asigna un
tamaño distinto al planillón
de inscripción de partidos.
Y así RENIEC puede
hacer de las suyas.
La Firma Del Propio
Chino No Sería Reconocida
LA razzia de las firmas en el Reniec continuó esta semana. Pero ahora el Apra el FIM y País Posible tienen mayores elementos de juicio para enfrentar este problema que no es producto de la casualidad. RENIEC se ha encargado de hacer tortuoso y lleno de sospechas el camino de la verificación de las firmas.
Cada vez va quedando más claro cómo es que se produce la eliminación tan desaforada de tantas adhesiones. Se sabe que el Reniec escoge una muestra de las firmas presentadas por las agrupaciones políticas y ella es confrontada con las firmas de los padrones electorales.
En la lista de electores de las últimas elecciones municipales se encuentran diferencias entre las mismas firmas de los sufragantes. La del propio presidente Alberto Fujimori podría ser pasible de objeción por parte de un grafólogo. Si esa misma firma tuviera que ser colocada en el padrón de adherentes de una agrupación política sobrepasaría el pequeño espacio. La cuadratura del triángulo. En la guerra del espacio pueden entrar, en cambio, intenciones no santas.
Un gran número de adherentes cuando estampan su firma no necesariamente reproducen la original. Esto se debe, entre otras razones, a que el espacio es bastante reducido. Por tanto el firmante deforma su rúbrica. Hasta el propio presidente Alberto Fujimori, que traza una suerte de triángulo, correría el riesgo de ver su firma expectorada por lo inexpertos peritos del Reniec. En un país ágrafo donde sólo los funcionarios y gerentes están acostumbrados a firmar, tal como lo menciona el congresista del CODE José Barba Caballero y como se ve en las hojas que se han reproducido precedentemente, el cotejo de firmas resulta poco práctico y confiable.
Hay diferencias en los procedimientos empleados por ONPE y Reniec. Estas demuestran que pueden haber distintos métodos de verificación y que en ambos casos interviene la subjetividad de empleados que distan mucho de ser técnicos y menos grafólogos.
Se barajan alternativas para una verificación más certera.¿Por qué, por ejemplo, no fiarse de la huella digital que no depende de la voluntad del suscriptor ni deja espacio para la manipulación del inexperto verificador?
La ONPE viene trabajando en este sentido, José Portillo Campbell prepara la presentación en sociedad de una novísma tinta (que evita el manchón y distribuye la tinta con suma precisión) para las próximas elecciones municipales. Quizá a partir de ese momento se podrá contar con un registro de huellas digitales que hagan posible una verificación de adherentes más confiable.
El asunto de las firmas y el papel discutible de RENIEC es sólo el primer indicio de un conjunto más grave de pasos intencionados para que el fraude sea posible en las elecciones futuras.
Así como hay voluntad de reelección, ¿por qué no puede haber una voluntad de fraude, el sórdido pero eficaz acompañante del poder de turno?
Ahora,la mayoría oficialista finge que se podría bajar la valla del requisito del 4% de adherentes por 2% para la inscripción de una agrupación política. En realidad no es un acto caritativo. Ellos pusieron ese requisito para evitar que las agrupaciones políticas que perdieron el registro electoral en las últimas elecciones generales no pudieran reinscribirse. Resulta un absurdo el requerimiento de tantas firmas. Es una exigencia que no se da en las legislaciones de otros países. Fujimori tuvo la oportunidad de cumplir su ofrecimiento observando la Ley de Elecciones pero dejó que el Congreso la promulgara.
Lo que es curioso es el surgimiento oblicuo de un movimiento llamado "Vamos Vecinos", que al parecer es dirigido por funcionarios que trabajan al lado del Presidente de la República.
¿Es admisible que un asesor de Fujimori esté tras la creación y supervisión de un nuevo movimiento político? Lo que es peor es que se estarían utilizando los recursos del Estado.
Parte de un proceso de fraude, aun más peligroso, se derivaría de que el presidente Fujimori utilice el plan de lucha contra el Fenómeno del Niño para fines electorales.
La creación de la Comisión Nacional de Emergencia, saluda por el país como un acto de previsión, corre el riesgo de convertirse en una parte del aparatchik electoral. Por su naturaleza ella queda liberada de concursos y licitaciones públicas para la adquisición de bienes que irían a las zonas afectadas. ¿Y si empiezan a servir para premiar a alcaldes y regidores que apoyen la inscripción de esta nueva agrupación?
Resulta sintomático que mientras Fujimori no le da la mano al alcalde de Arequipa, Roger Cáceres Pérez, no colabora con el alcalde de Piura, José Aguilar y no recibe en Lima al alcalde de Huancavelica, Federico Salas, un grupo de alcaldes afines al ex ministro de Agricultura, Absalón Vásquez, sean los que estén involucrados en el nacimiento de "Vamos Vecinos".
El alcalde provincial de Tarapoto, Rolando Reátegui, es el organizador de este movimiento y es, además, secretario general de AMPE (Asociación de Municipalidades del Perú). Pero no es el único de AMPE, pues el personero legal de esta agrupación, Edgar Añamuro, alcalde provincial de Moho (en Puno) es coordinador regional de AMPE y brazo derecho de Absalón Vásquez en lo que se refiere a la organización de los gobiernos locales. El se estaría encargando de recorrer diversas municipalidades del interior del país ofreciendo maquinarias a cambio de una incondicional adhesión a esta naciente organización.
Según algunas fuentes, el alcalde del Santa (Chimbote), Guzmán Aguirre Altamirano, acaudalado empresario pesquero, sería el financista del movimiento. El es también funcionario de AMPE.
Ha trascendido que el SIN habría realizado una encuesta en Lima y Callao sobre los alcaldes fujimoristas para determinar los puntos donde el oficialismo podría ganar si se presentara en las próximas elecciones municipales.
Lima les ha vuelto la cara. Sólo tendrían posibilidades en cuatro distritos: Chaclacayo de la alcaldesa Delia Vergara, coordinadora de los alcaldes de Cambio-90, San Juan, del alcalde Adolfo Ocampo, Villa María del Triunfo, Carlos Chacón y San Luis de Oscar Suclla.
Estos vecinos oficialistas se las traen. Hábilmente los de "Vamos Vecinos" esperaron la promulgación de la nueva ley de elecciones para que sea la ONPE y no el Reniec el encargado de la verificación de sus 600 mil firmas. (A propósito, ¿cuándo empezaron esta labor?, ¿compraron planillones?, ¿se pusieron de acuerdo con Luis Rivera Feijoo?).