
Chile: Conflicto Inducido
Una auspiciosa visita diplomática culmina en un grotesco incidente internacional.
Gutenberg Martínez, presidente de la Cámara de Diputados de Chile, iba a ser el primer líder parlamentario mapochino en visitar oficialmente el Perú en la historia cuando se supo, en vísperas de su llegada, que la Corte Suprema de Chile había rechazado el recurso de casación del Estado peruano respecto al Chinchorro, propiedad privada ubicada en Arica. Entonces saltó la liebre.
QUIZAS en la Sétima Cumbre Iberoamericana de Presidentes y Jefes de Gobierno que se celebra en la Isla Margarita, Venezuela, y auspiciados por algunas copas del tropical coctel del mismo nombre, Alberto Fujimori y Eduardo Frei logren superar la absurda trifulca que se ha armado entre el Perú y Chile, alrededor de la suspendida (o cancelada) visita a Lima del congresista mapochino Gutenberg Martínez.
Martínez, por cierto, no es un congresista cualquiera. Fue presidente del Partido Demócrata Cristiano de Chile, es el presidente de su Cámara de Diputados, y se le considera como un político presidenciable.
Martínez: ex presidente de la DC de Chile y político `presidenciable', fue desairado. Derecha, el legendario campamento de los plebiscitarios peruanos en El Chinchorro de Arica, en 1925.
La visita tampoco era un asunto rutinario, aunque duraría apenas 24 horas. Martínez sería el primer dirigente parlamentario chileno en visitar formalmente el Perú en la historia, retribuyendo una primera visita a Chile que hiciera en 1948 Francisco García Calderón, el presidente del Senado peruano, al cabo de 137 años de vida indepediente.
MINUET EN MAQUINA LENTA
Este minuet histórico realizado en máquina lenta está plagado de nombres conocidos. En esa ocasión, García Calderón viajó acompañado de un joven diputado, Fernando Belaunde Terry. Cuarenta y cuatro años después, en 1992 el presidente del Senado Felipe Osterling fue también invitado por el gobierno chileno y viajó acompañado de otro diputado: Xavier Barrón.
Esta visita debía ser retribuida por el presidente del Senado chileno, Gabriel Valdez, quien había fijado su llegada a Lima para el 9 de abril de 1992. Pero tras el golpe de Estado del 5 de abril, el propio Valdez se desinvitó.
El 30 de junio pasado Xavier Barrón concurrió a la VIII Cumbre Iberoamericana de Presidentes de Congreso en Madrid en representación del Parlamento peruano. Por Chile había viajado Gutenberg Martínez con quien le une una vieja amistad. Le dijo que, a nombre del presidente de la Cámara, Víctor Joy Way, el Congreso peruano quería invitarlo a visitar Lima. Martínez aceptó y sólo quedó fijar la fecha. En medio de esos trámites ocurrió el bolondrón del Tribunal Constitucional y luego la salida de Joy Way de la presidencia del Congreso.
Torres y Torres Lara: el manejo de la crisis le estalló en las manos. Derecha, el paso de la Panamericana Norte por una esquina del Chinchorro generó el problema.
Barrón acudió ante el nuevo presidente del Congreso, Carlos Torres y Torres Lara, en agosto para comunicarle sus coordinaciones para la visita del congresista chileno. Torres le sugirió que presentara su proyecto como algo personal en orden del día. El pedido se vio en setiembre, y pasó a la Comisión de Relaciones Exteriores donde se aprobó por unanimidad. Volvió después a la mesa directiva en que se aprobó también por unanimidad. Vendrían después la coordinaciones y se fijó el 31 de octubre como fecha para la visita de Martínez y enero de 1998 para la retribución formal que debía hacer Torres en Santiago.
Barrón llevó personalmente la invitación a Santiago donde llegó el 11 de octubre, un día antes del partido de fútbol entre Perú y Chile. El 13 Martínez faxeó a Lima aceptando la fecha. Gutenberg Martínez iba a llegar a Lima acompañado de una comisión multipartidaria de su país en la que figuraban, entre otros, los diputados Fuente Alva, Dupré y Allamand. Prácticamente se trataba de una visita de Estado porque Carlos Torres y Torres Lara iba a ser condecorado con la Orden Bernardo O'Higgins de brillantes y a Martínez se le iba a imponer la Medalla del Congreso.
Lo del Chinchorro y una secuencia de eventos colaterales frustraron lo que se había iniciado como una demostración de particular cordialidad.
EL CHINCHORRO
Siempre es útil recordar los antecedentes de este terreno baldío de 135,000 metros cuadrados.
El 19 de febrero de 1926, el gobierno peruano compró a la Sociedad Corocoro United Copper Mines Limited, por escritura hecha en París, una propiedad al norte del poblado de Arica, que forma un rectángulo de alrededor de trescientos metros por cuatrocientos cincuenta metros de ancho y una banda que sirve de ruta de acceso al mar, de quince metros de ancho y setecientos metros de largo. Aquí pernoctaban los hostilizados peruanos que, leales a la causa nacional, se mantuvieron firmes en su voluntad de vencer en el plebiscito y recuperar Tacna y Arica para e Perú.
Frei y Fujimori: ahora en isla Margarita.
Setenta años después este terreno ha sido cercenado por la expansión urbana de la ciudad de Arica. Como se ve, en el mapa una de las esquinas ya ha sido ocupada por un conjunto habitacional, y por otra pasa una extensión de doble pista de la carretera Panamericana. La propiedad peruana que ha permanecido sin uso alguno durante décadas, está nuevamente en primer plano. CARETAS preguntó a un grupo de personalidades, ¿qué hacer con el terreno donde los plebiscitarios pernoctaron en los aciagos días de 1929? A continuación las respuestas.
LA SECUENCIA DEL CONFLICTO
Ahora bien, la secuencia de eventos que ha conducido a la actual desavenencia se inició el año pasado y se resume en la siguiente forma:
LOS AGITADORES
Pero aquí hay que señalar que en esta cuestión hay agitadores en ambos lados y que el pleito bien puede calificarse como inducido.
Varios de los miembros de la Corte Suprema de Chile tiene origen pinochetista y no guardan una particular simpatía hacia democristianos como el presidente Frei y el congresista Martínez.
No que hayan moldeado su fallo adverso al Perú en el proceso de casación con un propósito político. (Ese fallo, en realidad, era de esperarse y nuestro gobierno no debió recurrir a la vía judicial sino a la diplomática.). Lo que resulta extraño es que la noticia de la resolución se filtrara en un momento tan inoportuno.
Por otro lado, están las declaraciones del vicecanciller Fernández el mismo 29, como para refregar sal en la herida. Fuentes diplomáticas chilenas niegan que las haya hecho, pero EFE se reafirma en su versión y las citas pertinentes, existiendo seguramente una grabación.
De nada valieron aquí las gestiones de un buen embajador como Francisco Pérez-Walker o allá de nuestro embajador Balbuena para desactivar la crisis frente a esas palabras irritantes.
Finalmente está el comportamiento demagógico y destructivo de Fernando Olivera, quien explotando una veta antichilena estimulada por el famoso partido de fútbol, no ha dudado en promover un conflicto.
En Picada
Con acuerdo aerocomercial con Chile, líneas aéreas peruanas pierden sustentación.
MAS inoportuno no pudo ser el momento elegido por la ministra de Transportes Elsa Carrera, para anunciar -el domingo pasado-, alborozadamente, la inminente suscripción del Convenio Aerocomercial Bilateral entre Perú y Chile. Pero el desatino es lo de menos, si se va al fondo del asunto. (Sintomáticamente, desde Santiago se anunció la suspensión de la firma del Acuerdo Comercial Bilateral, afinado a pulso por diplomáticos e industriales peruanos luego de prolongadas y arduas negociaciones, pero no se dijo una letra de este otro acuerdo).
El convenio aerocomercial permitirá a las aerolíneas peruanas utilizar 21 frecuencias tomando pasajeros "desde Santiago hacia el sur" -vale decir, hacia Argentina y ¿la Antártida?- en tanto que "en reciprocidad", nuestro gobierno autorizará a las aerolíneas chilenas a operar 21 frecuencias tomando pasajeros "desde Lima hacia el norte" o sea hacia Estados Unidos, Canadá, México, Venezuela, Colombia, Ecuador, etc.