
El Pez Vuelve Al Agua
Mario Vargas Llosa llega la próxima semana para visita de corte académico, pero con inevitables ribetes políticos.
Con un nuevo libro bajo el brazo -"Cartas a un joven novelista"- y en medio de la expectativa de sus antiguos colaboradores políticos, el escritor y ex candidato presidencial del Fredemo, Mario Vargas Llosa, regresa en los próximos días al país. Si bien se trata de una visita de carácter académico, en la que inaugurará un encuentro de narradores y recibirá el doctorado "Honoris Causa" de la Universidad San Agustín de Arequipa, se sabe que sostendrá también algunas reuniones con gente más interesada en la obra de Maquiavelo que en la de Cervantes. Muchos de ellos, se dice, estarían decididos a persuadir al novelista de que una candidatura suya al frente de una gran coalición antifujimorista tendría grandes posibilidades en el 2000. Quieren, en buena cuenta, empujar al pez nuevamente al agua.
¿Conservará MVLl su popularidad?
HACE más de una semana que en el departamento barranquino de los Vargas Llosa el teléfono no deja de timbrar. Las dos secretarias que trabajan en Lima para el novelista a duras penas se dan abasto para atender tantas llamadas y recuerdan la presión de las épocas de campaña. Y es que la sola noticia de que Mario Vargas Llosa se dispone a regresar al país para cumplir con una serie de actos públicos -los primeros desde el autogolpe del 5 de abril, con la solitaria excepción del otorgamiento del doctorado "Honoris Causa" de la Universidad de Lima, algunos meses atrás- ha provocado que una larga lista de personas solicite audiencia con él.
Ghersi (izq.), Cateriano (der.) y Cruchaga (Derecha): entusiastas con mucho trabajo por delante.
Entre los interesados en verlo se encuentra gente tan disímil como la ex diputada evangelista de Cambio 90, Juana Avellaneda, y el general (r) Antonio Ketín Vidal. Lo único que tales peticiones tienen en común es su clara connotación política. Ello, a pesar de que las actividades oficiales de Vargas Llosa durante esta visita al país serán de naturaleza más bien académica.
LA AGENDA VISIBLE
La llegada del escritor está programada para el martes 11. Al día siguiente debe inaugurar el Encuentro Internacional de Narradores en la Universidad de Lima. Como pensada para la ocasión, Vargas Llosa acaba de publicar la semana pasada en España una nueva obra titulada "Cartas a un joven novelista", en obvia referencia al hermoso volumen "Cartas a un joven poeta", de Rainer María Rilke.
El jueves 13 pronunciará un discurso ante la Real Academia de la Lengua peruana, de la que es miembro, con motivo de la incorporación a la misma del pintor Fernando de Szyszlo, con quien tiene una vieja amistad.
Luego viajará a su tierra natal, Arequipa, donde el lunes 17 la Universidad San Agustín le concederá también el doctorado "Honoris Causa". En el estadio de esa misma casa de estudios, no hay que olvidarlo, el presidente Fujimori recibió recientemente una sonora silbatina al inaugurar los juegos bolivarianos, un contraste que no debe desagradar a Vargas Llosa. Es de esperar que el rector Juan Manuel Guillén no vaya a tener problemas por este reconocimiento.
En principio se había programado también un "encuentro" del novelista con la gente arequipeña del "Instituto del Ciudadano", una organización dedicada a la reflexión sobre temas políticos e integrada por más de un ex miembro del movimiento Libertad. A última hora, sin embargo, la cita ha sido cancelada para evitar, según afirman algunos voceros, una eventual identificación del instituto con la figura de Vargas Llosa. Para otros, en cambio, lo que se ha tratado de impedir es una situación que podría haber devenido en una pequeña manifestación.
El general (r) Antonio Ketín Vidal habría solicitado una audiencia con el novelista.
Lo que no se ha descartado es la posibilidad de que los Vargas Llosa -porque viene toda la familia- se den luego un salto al Cusco, para finalmente regresar a Lima y celebrar el cumpleaños de Patricia, la esposa del escritor, el 22 de noviembre.
Como se ve, se trata de toda una gira, práctica no muy común en el mundo académico, lo que ha hecho sospechar a más de uno que acaso exista también una agenda esotérica de la visita.
¿TU-TU, TU-TUUU?
Aparte de las eventuales reuniones con las personas que se mencionan al principio de la nota, Vargas Llosa desarrollará una intensa actividad social. Sus antiguos prosélitos se disponen a ofrecer ágapes y cocteles en los que con seguridad se darán cita muchos de los viejos aliados del Fredemo y otros personajes cercanos a lo que fue esa experiencia.
Específicamente personas como Lourdes Flores (PPC), Raúl Diez Canseco (AP), Fernando Olivera y Beatriz Merino (FIM) y otros políticos que creen que la manera de enfrentar el proyecto reeleccionista de Fujimori en el 2000 debería ser a través de un frente semejante al que se hizo en Chile para derrotar a Pinochet, estarán en esas reuniones con Vargas Llosa. Y no es inverosímil que traten de persuadirlo para que se convierta en algo así como el vocero internacional de esa especie de esfuerzo de restauración democrática.
El nuevo libro de Vargas Llosa: una reflexión sobre la escritura de novelas.
De hecho se trata de una fórmula con la que el propio escritor ha señalado su conformidad en una reciente entrevista. Los vargallosistas "hard core", sin embargo, van más lejos.
Desde Fernando de Szyszlo, que sería quien más abiertamente estaría tratando de empujar de nuevo a su amigo a la piscina, hasta Miguel Cruchaga, que afirma que por nada del mundo dejaría ahora la docencia, pasando por los "jóvenes turcos" Pedro Cateriano y Enrique Ghersi, todos los muchachones de la vincha y el pica-pica parecen abrigar la esperanza de que, más allá de sus declaraciones a propósito de su absoluta incapacidad para moverse en el mundo de la política, el novelista quiera cobrarle la revancha al ingeniero Fujimori. Y algunos elementos parecen jugar a su favor.
UN MILLON DE AMIGOS
En primer lugar, la carga emotiva que traslucen sus referencias a quien lo derrotó en las elecciones del 90 ("fantoche civil" es últimamente su apelativo favorito).
En segundo término, la clara conciencia que tienen de que no habría mejor candidato que representase, por un lado, la continuidad del programa económico y, por el otro, un retorno al Estado de derecho. Una demanda que parece estar en la mente de muchos electores.
Después de todo, fue Vargas Llosa quien hizo la agitación y propaganda de las ideas sobre las que se sustentó la liberalización de nuestra economía; y en cuanto a la institucionalidad democrática, ella ha sido el ingrediente central de su cruzada contra este régimen desde el 5 de abril del 92.
Luego, consideran que muchas de las resistencias hacia el narrador que existieron en el pasado proceso electoral se habrían desvanecido en el fragor de la lucha contra Fujimori. En la izquierda, por ejemplo, su relación con Ricardo Letts habría recobrado una cierta atmósfera de cordialidad; y a Henry Pease, no lo olvidemos, le dedica un inflamado elogio en "El pez en el agua", obra en la que no abundan los predicativos amables.
En el Apra habrían encontrado también signos de reconciliación. Se habla de ciertos intentos del propio García de hacerle llegar un mensaje al escritor en París, hace algún tiempo. Pero la posibilidad de integrar al cuestionado ex presidente en un hipotético frente estaría para Vargas Llosa sencillamente fuera de cuestión.
Juan Manuel Guillén: rector de la U. San Agustín. Ojalá nadie tome represalias.
Por último, hasta podría tener cerca a los dos personajes identificados con los logros más importantes de este gobierno: la captura de Abimael Guzmán y la estabilización económica. Es decir, Ketín Vidal y Carlos Boloña. El primero, por las razones que ya se mencionaron; y el segundo, a juzgar por su comportamiento hacia el novelista en cierto encuentro casual que tuvieron hace poco en República Dominicana, en una pizzería.
De pronto, parecen pensar los vargallosistas, el pugnaz candidato del 90 habría hecho, como en la canción de Roberto Carlos, un millón de amigos. Pero el asunto no es tan sencillo.
LA COSA VERDE
Por lo pronto, en una encuesta hecha hace poco y a pedido de algunos de estos entusiastas seguidores del escritor, pero no difundida, Vargas Llosa no habría alcanzado ni el 5% de las intenciones de voto para Presidente. Claro que nadie lo ve como candidato y eso disminuye sus opciones, pero de cualquier forma no es el mejor de los puntos de partida. La asunción de la ciudadanía española, piensan algunos, le ha creado una imagen demasiado negativa, irremontable, entre los electores peruanos.
Otros consideran, sencillamente, que su hora ya pasó y que si no ganó entonces, menos lo haría ahora.
En todo caso, por el momento, tras esta breve visita Vargas Llosa debe regresar a Berlín, donde está estudiando alemán gracias a una beca otorgada por el gobierno de ese país. Sólo a mediados del próximo año podrá venir a instalarse por unos meses nuevamente en el Perú y ahí se verá si la cosa ha madurado.