Cine-TV

Cola de León
Los Crousillat y su primera campanada internacional.
Por FERNANDO VIVAS
LA madrina ideológica es Delia Fiallo, el padrino político es Alberto Fujimori. La placa de la cubana cuelga junto a la puerta acolchada de los sets de grabación, el corazón de la fábrica. La del segundo brilla en el ruidoso pasillo de la fama a la entrada del flamante complejo, entre los retratos king-size de Sol, de Federico, de Nicolás, Gisela y las Utilísimas. La señora es la dueña de las recetas y, con Leonela, la encargada de morder la cola de sus viejos triunfos. Es la maestra de los libretos y de los silencios. El presidente en cambio, es el amigo de turno, ajeno a los planes de grabación y veneno para el rating (aunque una póliza de seguro para las inversiones), y mientras los fotógrafos eran distraídos durante su visita, el chocho pasajero del gigantesco montacargas del estudio, orgullo de José Francisco Crousillat donde pueden caber 2 automóviles, varias cámaras y el elenco completo de una telenovela.
Mariana Levy, el rostro de Leonela.
Los compadres también pueden estar orgullosos de la criatura: Tecnología digital incluyendo la edición en modernísimo sistema Avid, escenografía y utilería realistas en sets funcionalmente equipados, camerines y servicios impecables para los artistas y, cuando la parafernalia se traslada a exteriores, unidades móviles y casas rodantes que no se quedan atrás. Los Crousillat son dueños de todo esto pero todavía no de sus decisiones de producción. Me explico: Con sus cómicos y conductoras locales pueden hacer lo que quieran, travestir a los unos en las otras, minimizarlos y agrandarlos, juntarlos en "Los amigos de la risa" y separarlos en "La chola de Miércoles" , hacerlos pelear por los invitados extranjeros y sangolotearlos en las "Risas de América"; pueden cometer con envidiable frescura estos juegos televisivos que son normalmente ramplones, y que en América, hay que reconocerlo, son a menudo creativos y catárticos; pero en materia de novelas, el sector de punta de la capitalización del canal, deben esperar el consejo de Televisa, el acreedor y socio mayor.
"Leonela" es, casi por definición, la cola del león. Un latin-pudding con cuotas de peso para México, para un meritorio del folletín latinoamericano como Venezuela (la primera Leonela, estrenada en Perú en 1987, se urdió en Caracas donde radicó largo tiempo la Fiallo) y para un novato como el Perú que ya alguna vez fue exportador de novelas, y no de las más tradicionales. El país de "Simplemente María" (Canal 5,1969-71), a medio camino entre el melodrama esperpéntico caribeño y la tragedia rural andina, tiene madera para el género. Crousillat papá ha convencido a Televisa de alentar el esfuerzo local y sus hijos han demostrado, en dos años de buen rating, que merecen la confianza. Por eso los capítulos se graban y editan aquí, y el director venezolano Grazio D´Angelo busca detalles peruanos en la ambientación. Felicitaciones y que les vaya bien para que en el futuro decidan plenamente temas y obras.

Diego Bertie
Diego Bertie.
Veo Films & Arts, en especial las entrevistas a actores y directores del Actor's Studio. No tengo una rutina televisiva debido a mis difíciles horarios de grabación, así que tomo el control y zapeo. Me gusta ver producciones nacionales, ver cómo andan ("Escándalo", por ejemplo, está muy bien; me gusta "Risas en América") o también para ver a los amigos. Veo muchos noticiarios locales e internacionales, "Primera Edición", CNN, ECO. Cuando estoy aburrido voy de frente a "E!", o al Discovery Channel o al Travel Channel, sobre todo a los espacios dedicados a la cocina de los distintos países. Y por supuesto, MTV. Lo que no veo nunca son los programas de concursos, y aquellos programas donde se muestra a la gente demasiado e inverosímilmente feliz. En general, la Tv. me parece muy entretenida, por lo que es difícil escoger entre tanta oferta. Hasta lo ridículo divierte. Ahora, lo que no me voy a perder son los capítulos de Leonela. Voy a estar clavado frente al televisor.
Nuevos Aires
La Casa Dasso alberga, esta vez, a un boulevard juerguero.
Omar Costella, modelo chileno-argentino, uno de los célebres Carozzi, sumado al Torbellino.
El grupo mitad ficción, mitad realidad, "Torbellino", trae secuela. "Boulevard Torbellino" es la nueva telenovela en base al viejo concepto de la primera: alumnos entre el candor y la ingenuidad intentando la travesura descarada y las zancadillas sentimentales en el despertar sexual. Julián Legaspi, Fiorella Cayo, Tania Helfgott y Omar Costella (el Marcelo Carozzi del insólitamente célebre comercial de fideos) son algunos de los nombres de este boulevard -point del desparpajo juvenil- donde la música acompañará sus dichas y desdichas. La producción de Iguana tiene a la cabeza a Margarita Morales y al propio Llosa, la dirección es tripartita: Toño Vega, Jorge Tapia y Manolo Castillo. Ya se llevan grabados unos 35 capítulos del concepto "Torbellino" -versión reamoblada, saltarina y discotequera de "Carmín"-, donde paradójicamente el grupo como tal aparece sólo de vez en cuando (buscando alas propias, con seguridad). El estreno es este 24 (L.A.)
Picotazos
-"¿Y qué pose es esa?
-Esa es la pose 20 uñas".
Mónica Cabrejos comentando su calendario a Mauricio Fernandini.