Un Conflicto En Cueros


Un Conflicto En Cueros
Felipe Ortiz de Zevallos (Perú), John Coastworth (EEUU), Eliana de Souza Fontes (Brasil) y el general Telmo Sandoval (Ecuador) fueron los expositores en Quito, el viernes 21, del Foro Internacional Fronteras por la Paz organizado por la Asociación Ecuatoriana de Periódicos y el Diario Hoy de Quito. Benjamín Ortiz es el director del Diario Hoy. Y Coastworth, un hereje. Entre "las cosas que dijo el pelirrojo académico en su impecable español" fue: "El Ecuador no es un país amazónico". El resto cae por su propio peso en este estupendo resumen de lo acontecido.

Por Benjamín Ortiz Brennan

Divisando el campo de batalla donde las tropas patriotas derrotaron al ejército realista en Pichincha (1822), Benjamín Ortiz con limeñísima Jackie Mohme.

LAS regresiones matemáticas de John Coatsworth dejaron a la disputa territorial entre Ecuador y Perú en cueros, exhibiendo la desnudez de su elevado costo para ambos países y la escasa utilidad que su eventual desenlace exitoso tendría para el ganador, a cualquiera de los dos lados de la frontera.
El mayor especialista en América Latina de Harvard University, quizá la más prestigiosa universidad del mundo, presentó las conclusiones de un estudio realizado sobre el progreso o atraso de 78 países. Según el mencionado trabajo harvardiano, los territorios tropicales vuelven más lento el crecimiento de los países en un 1.3 % anual; los estados que tienen más recursos naturales, como los petroleros, progresan menos, porque son plácidos y se olvidan de su población. En pura lógica del crecimiento, el país que cediera mayores territorios y no se dejara seducir por el "mito latinoamericano" de los recursos naturales, saldría mejor librado del conflicto.
Las palabras de Coatsworth atravesaron el auditorio lleno de autoridades y personajes, como un cuchillo que rompiera velos y dejara expuestos a la luz escenarios desconocidos. El profesor que desde hace 30 años se ha especializado en economía de América Latina, cuando entró a México sin pasaporte para escribir su tesis de grado, estaba cumpliendo la vieja función de los intelectuales: escandalizar a la sociedad con descubrimientos insospechados. No echando piedras, ni organizando paros, como a veces ha malentendido su tarea la universidad en estos lares, sino pensando y diciendo cosas. ¡Y qué cosas dijo el pelirrojo académico en su impecable español!

John Coastworth, el hereje.

Felipe Ortiz de Zevallos, peruano, presidente del Grupo Apoyo de enorme influencia en su país, fue menos explícito en la alusión a Perú y Ecuador, pero igualmente provocador y hasta desafiante con los viejos conceptos. Sin referencias directas, pero en vísperas de que las delegaciones de los dos Estados se instalen en Brasilia para disputar una vieja manzana de la discordia, a la que han bautizado con el nombre de soberanía, Ortiz de Zevallos afirmó que la competitividad es más importante que la soberanía, en el mundo global. Previamente había desarmado el concepto de Estado Nación y afirmado que las fronteras son irrelevantes frente al Sida, el Fenómeno del Niño, el calentamiento de la Tierra. Vale decir frente a lo que importa para la gente.
Telmo Sandoval, general paracaidista ecuatoriano, identificó sin pelos en la lengua a los enemigos, con nombres y apellidos: hambre, narcotráfico y corrupción. Después se embarcó en la nave diseñada por otro profesor de Harvard, Roger Fisher, para que los países puedan llegar a entendimientos. Sandoval afirmó que Ecuador y Perú deberían perseguir sus intereses y dejar de lado las posiciones. Semejante punto de partida le llevó a un distinto puerto de llegada: a futuro contarán las carreteras trazadas de un lado a otro, los recursos naturales, los parques binacionales, el mejor nivel de vida, el turismo compartido entre Ecuador y Perú.
La noche, en la cual la Asociación de Editores de Periódicos y el Diario HOY organizaron el Foro Fronteras por la Paz, fue una noche ardua, de palabras inéditas. También una noche en que la luz del entendimiento fue más cierta, a pesar de las tempestades quiteñas. A diferencia de aquella expresión de Hamlet de que algo huele a podrido en Dinamarca, ahora bien se podría decir que algo huele a limpio y esperanzador, en la forma en que Ecuador y Perú comienzan a mirar su vieja disputa territorial.

_______
Correo Electrónico