
Diego Bertie y Mariana Levy: Amor violado.
Por eso me fascina y me repele "Leonela", porque es el argumento extremo de doña Delia, aquel donde creyendo guardar la compostura se desmelena, se rasga las vestiduras y hace ruborizar a las feministas que se tragaron el cuento de que las telenovelas más tradicionales son sus armas de resistencia cultural. La heroína es, para respetar el segundo principio de la Fiallo, una mujer profesional, culta y segura de sí. Orgullosa, incluso, cuando manda al traste a su novio pituco y decide tener el hijo fruto de la violación. ¿Hembra superada? ¡Que va! Lo que doña Delia nos está diciendo es que reconoce que la mujer hace bien en profesionalizarse y cultivarse para competir en el mundo de hoy pero que nunca será un ser completo si no tiene un macho que la apachurre, que la pise y que la viole mucho. Otra vez, la libertad sexual de la heroína está conectada por "su pecado original". Sí, señoras, porque Leonela no es una víctima. Ella es, nos lo chilla la Fiallo en cada capítulo, la gran culpable. Por hacerse la liberada, por estudiar cosas de hombres, por salir con su novio hasta altas horas de la noche y querer divertirse como él, provocó la legítima insurgencia de un pobre diablo que la puso en su sitio. Por eso doña Delia le ha prometido que sólo será feliz y sexualmente activa cuando se case con ese hombre. Que la sigan violando.
Mad
Marco A. Denegri, un extraño caballero del cable.
PESIMISTA militante y dueño de un estilo a caballo entre el desenfado y la arrogancia, Marco Aurelio Denegri (MAD) se ha convertido en las pocas semanas de transmisión de Cable Mágico Cultural, en su figura más conspicua y excéntrica. Denegri se presenta especialista en sexo y en uso correcto del castellano e intenta, en extensos soliloquios de maestro inquisidor (y tal vez por eso mismo, y por su ironía seca y sin miramientos, se torne irresistible el seguirlo escuchando), desbrozar algunos terrenos oscuros para el telespectador promedio, aún a costa de intimidarlo. En literatura ni Bryce ni Vargas Llosa han sobrevivido a su análisis normativo (y a su muy cuestionable juicio estético, sustentado en el primero), y resultan curiosas, por lo menos, las conclusiones que rescatan aritméticamente, con porcentajes y número de páginas, los pasajes meritorios. Es en cambio en las entrevistas donde su causticismo logra fuegos cruzados interesantes (Robles Godoy, Baldomero Cáceres), aunque dependa del invitado si estos encuentros -a veces con la dinámica de un examen final y definitivo- terminen o no en nuevos soliloquios. Atrevido y sin ningún temor a ser incómodo -actitud loable en estos tiempos- el doctor Denegri es una opción tentadora en el ámbito de la televisión cultural. (Va todos los días, en diversas horas, en Cable Mágico Cultural) (L.A.).
Francisco Lombardi.
VEO tele por las noches y básicamente cable. Empiezo siempre por el 53 (Film & Arts), luego voy al 71 (Hallmark), 72 (Cinecanal), 73 (Cinemax), 74 (HBO), es decir, busco películas. Generalmente avanzo viendo algo comenzado y me entretengo, si no en la historia (las películas, qué pena, son cada vez menos interesantes) al menos en los movimientos internos del cuadro o en detalles técnicos. No tengo tiempo (u orden) para hacer un programa semanal de lo que dan. Así que improviso y, claro, pesco poco. Aparte de películas veo religiosamente los domingos a las 8 p.m. Fox Sports América con el resumen del excelente "Fútbol de primera" argentino. Visito también el 31 (para ver fútbol de la "B" argentina), el 62 (para ponerme al día en el fútbol chileno) y eventualmente Bandeirantes y Tv. Española, para seguir informándome del fútbol. No veo prácticamente televisión local excepto, cuando puedo, pedazos de telenovelas peruanas para ver nuevos actores o actrices con los que podría trabajar en cine. También veo eventualmente "La revista dominical" y `Goles en acción".
Animo, Roxana
Entrevista a un bombero en "ATV noticias".