Culturales




Los Sonidos de la Tierra
Música, videos y fotografías captados directamente en su lugar de origen. El próximo año será la Amazonia.

Raúl Romero, director del breve equipo de investigación de la Católica. Derecha, sonora y visual producción que incluye un par de libros sobre máscaras y danzas del país.

LAS cifras son elocuentes. 1,500 horas de grabación, 400 horas de video y 12 mil diapositivas a color, todas ellas captadas directamente en el campo y en su propio contexto, son las que almacena el Archivo de Música Tradicional Andina de la Universidad Católica, amén de colecciones privadas que pertenecieron a José María Arguedas, Roel Pineda, Rosita Alarco y muchos otros curiosos recolectores del genuino folclore nacional.
Fundado en 1985 merced al aporte de la Fundación Ford, este Archivo es una suerte de memoria musical del país, preocupado por documentar, preservar y difundir las tradiciones populares luego de un riguroso trabajo de campo que congrega a etnomusicólogos y antropólogos por diversas regiones del Ande.
Raúl Romero, director del AMTA y un pequeño equipo de siete profesionales (Gisela Cánepa, Manuel Ráez, Alex Huerta, María Eugenia Ulfe, Mariela Cosío y Amparo del Aguila) se trasladan con equipos y petates al pueblo seleccionado e inician las grabaciones inéditas de campo siguiendo el calendario solar.
En la sierra, todas las actividades rituales y festivas están relacionadas con la música. Los ritos propiciatorios se inician con los carnavales y continúan ininterrumpidos con diversas actividades que tienen que ver con la vida cotidiana de la comunidad. Esto es, la marcación de ganado, la siembra, la cosecha, la construcción de casas, el matrimonio, el entierro, la limpieza de acequias, los santos patronos y sobre todo, la Virgen.
Es únicamente por ella que los danzantes de Puno y Paucartambo, por ejemplo, salen a las calles cubiertos de máscaras y disfraces. En honor a ella bailan, conservan su tradición y rescatan algunos bailes que estaban casi sepultados.
La investigación que realiza el equipo es verdaderamente notable.
Así se desprende de los nueve videos en edición bilingüe, los 6 CD y doce casetes que llevan editados a la fecha cubriendo las zonas del Valle del Mantaro, Cajamarca, Valle del Colca, Cusco, Lambayeque, Puno, Callejón de Huaylas, Canta-Huarochirí, Piura, Ayacucho y Apurímac-Huancavelica. En Lambayeque, sin ir muy lejos, lograron grabar y filmar a un solitario cultor del arpa morropana. También han capturado el sonido de la chirimía, extraño instrumento parecido al oboe traído por los españoles y que todavía se toca en algunas fiestas especiales del valle lambayecano.
Tanto casetes como CD, llevan una amplia explicación -también bilingüe- sobre el tipo de canciones grabadas, el contexto en el que se hicieron y el ritual al que pertenecen. El Perú es un país que danza y canta. Así está felizmente registrado.


Danza Del Año
El ICPNA y el Consejo Nacional de Danza presentan "Lo mejor de la Danza" este jueves y viernes en su local miraflorino. Esta maratónica jornada servirá para evaluar el proceso de la danza en el país y confrontar las propuestas exhibidas a lo largo del año. Han sido invitados talleres y escuelas (jueves) y grupos profesionales (viernes) que presentarán su "mejor propuesta" tanto a nivel académico como profesional. Boletería abierta desde las 18.30 horas. Estudiantes S/.10 soles y público en general S/. 20. En la foto, Sandra Campos.


Cuerpos en Trance
Inquietantes esculturas de Johanna Hamann en Municipalidad de Miraflores.

CUATRO esculturas forman parte del conjunto "El Cuerpo Blasonado" que Johanna Hamann está exponiendo en la galería de laMunicipalidad de Miraflores. Una cita de Milan Kundera ("cuando se vive el final de una civilización, la última confrontación brutal no es con una sociedad sino con la materialidad fisiológica del hombre") y un poema ("Ir contra tu propio cuerpo/como una barrera impenetrable./ Destrozar esa materialidad que es como una cárcel./ Como un muro./ No es un abismo. Ni es tuyo./ Es lo que te toca. Lo que te significa./ Tu escudo. Tu vergüenza. Tu mismo."), dan la clave de lo que se verá dentro de la galería. El encuentro es brutal, violento, lacerante, confrontando al espectador con los límites y las transgresiones de lo real, de lo simbólico y de lo imaginario.
Johanna ha trabajado cuerpos femeninos utilizando fibra de vidrio, ceras, madera y algo de metal. El espacio que queda entre cada pieza está cargado de un espeso silencio que permite a las esculturas prácticamente levitar entre ellas.
El crítico Jorge Villacorta dice: "Figuras alegóricas como la Victoria o la Justicia fueron siempre por convención, representaciones de la mujer transpuesta al plano de máxima idealización. Por el uso reiterado que de ellas hizo la cultura occidental, perdieron significado y numen, hasta convertirse en cuerpos de una legitimidad banal. Hamann recoge restos de este repertorio de femineidad desechada y rescata el principio que daba origen a la alegoría: el deseo de transformar, sobre la base de un orden simbólico compartido, para propiciar una encarnación".