
El Santo Y Seña
La pugna también tiene que ver con ascensos, descensos y despedidas.
1. Comandante General del Ejército
Nicolás de Bari Hermoza Ríos
2. Jefe de
Inteligencia Naval
Contralmirante Carlos Arriarán
3. Jefe V Región Militar
Gral. Pablo Correa
4. Ministro de Defensa
Gral. César Saucedo Sánchez
5. Ministro del Interior
Gral. José Villanueva Ruesta
6. Jefe del SIN
Gral. Julio Salazar Monroe
7. Jefe II Región Militar
Gral. Pedro Moreano
8. Jefe VI Región Militar
Gral. Edgard Cano
9. Gral. Jorge Nadal Paiva
10. Jefe III Región Militar
Gral. Mario Salazar
11. Jefe I Región Militar
Gral. Carlos Bergamino Cruz
EL pasado domingo 21, en las instalaciones del Servicio de Inteligencia Nacional, se habrían reunido el presidente Alberto Fujimori con el presidente del Comando Conjunto y Comandante General del Ejército, general Nicolás de Bari Hermoza Ríos. Ambos habrían fumado la pipa de la paz acompañados de un tiradito de lenguado y un vino blanco, así como de Vladimiro Montesinos, de quien -por sus ubicuas habilidades- se desconoce cuál fue el verdadero papel que jugó en el zafarrancho desatado la semana pasada entre el Presidente y su comandante general. Lo que sí parece cierto es que ese domingo los eventuales contrincantes, reconociendo que las cosas estaban yendo demasiado lejos, pusieron las cartas sobre la mesa para saldar las diferencias de una manera conveniente para el proyecto común.
Una fórmula barajada fue la que una vez vueltas las aguas a su nivel, en unos 2 meses, Hermoza dejaría el cargo. El argumento para no hacerlo ahora es que la oposición se anotaría un poroto desmedido. Un cercano colaborador habría comentado que "se encuentra cansado, son 63 años y su salud no está muy buena, necesita descansar..." Por este motivo en la alta cúpula militar se comentaba, desde inicios de diciembre, que Hermoza se alejaría de su puesto (Caretas 1494). Eso sí lo haría con todos los honores correspondientes a su cargo. Claro que hay quienes sostienen que él piensa quedarse hasta el 2,000 y seguir la suerte tanto del Presidente como la de su asesor.
Enrique Oiveros, jefe del SIE., ascenso cuestionado.
Contemplando la posibilidad de un inminente retiro es que habría escrito su libro "Chavín de Huántar". Según fuentes militares, en esta labor fue alentado por el propio Montesinos, el mismo que notificó a Fujimori sobre el desmedido rol protagónico que Hermoza se otorgaba en la exitosa operación del rescate de los rehenes.
Este antecedente molestó a Fujimori quien, a pesar de estar invitado a la presentación de la nueva obra de Hermoza, no acudió. En cambio sí lo hizo Montesinos, quien le habría dicho al Presidente que lo hizo para conocer quiénes eran los personajes más cercanos al "general victorioso".
Por entonces trascendió que Fujimori veía en el general Ronald Rueda Benavides, como el relevo más apropiado en la Comandancia General del Ejército . Este, si bien es cierto que es del arma de Infantería, es considerado más fujimorista que hermocista, quien también es infante. Rueda ha sido el jefe de la Casa Militar, por eso es que el Presidente le tiene mucha confianza.
No sucedía lo mismo con Hermoza, pues pese a que Rueda Benavides era su jefe de Estado Mayor prácticamente no lo dejaba actuar, acaparando la mayoría de las decisiones en el manejo cotidiano del Ejército. Mientras tanto Montesinos, guardaba silencio. Al parecer cuando Fujimori le preguntaba por Rueda, éste respondía que su decisión era correcta. Sin embargo el asesor tendría su gallito de tapada: su compañero de promoción y actual ministro del Interior, general José Villanueva Ruesta a quien Hermoza habría enviado a ese despacho para alejarlo y posteriormente dejarlo fuera de carrera. Esta situación golpeó mucho a Montesinos, quien de todas maneras no ha dejado de insistir en su empeño.
General Carlos Bergamino, jefe de la Primera Región Militar, dio el inesperado discurso de "desagravio" al general Hermoza y las FF.AA. en el día del cumpleaños del comandante general.
El distanciamiento del Presidente con Hermoza se hizo visible el Día del Ejército, el pasado 9 de diciembre, (Caretas l495). La gota que colmó la poco oriental paciencia de Fujimori fue el descubrir que en el programa del día no figuraba un discurso suyo, de tal manera que tuvo que ordenar perentoriamente que le colocaran un atril para hacerse oír.
Fue en esa semana que se produjeron los ascensos. Montesinos logró colocar a dos de sus compañeros de promoción para el máximo cargo de generales de División, Pablo Correa Falén y Luis Delgado de la Paz. Así, el asesor tiene más opciones para que uno de sus incondicionales pueda, en el futuro, candidatear a la Comandancia General .
Otro de los recomendados de Montesinos ha sido el jefe del Servicio de Inteligencia del Ejército, coronel Enrique Oliveros Pérez, quien ascendió a general de Brigada. Oliveros ha sido Edecán de Fujimori y uno de los "imaginarios" -término militar que significa celador nocturno- de Montesinos.
Oliveros, trabajó en el SIN y era el hombre de los encargos de Montesinos. Algunos lo recuerdan, con grabadora en mano, asistiendo a las sesiones del juicio que Montesinos entabló al director de CARETAS. Muchos altos oficiales cercanos a Hermoza no veían con buenos ojos que un oficial haga este tipo de labor, casi soplonesca, por lo que consideran insultante que haya llegado hasta general de Brigada.
Así las cosas, en estos días deben conocerse los cambios de fin de año, los cuales serán claves para la futura marcha del Ejército y servirán para saber cómo se han reacomodado las fuerzas después del último "clinch" entre Fujimori y Hermoza.