En El Nombre Del Padre


En El Nombre Del Padre
A pesar de su corta edad, Giovanni asume negocios de familia Paredes Ruiz con un talento hereditario.

En el patio de su residencia de Camacho, frente a una inmensa piscina, vestido con polo negro, short plomo y zapatillas, aparece Giovanni Paredes Ruiz. Se le nota cansado, a pesar de que son sólo las dos de la tarde. "Disculpen la demora...", nos dice y manda traer gaseosas y su computadora personal. A una semana de haber sido asesinadas su madre y su hermana se podría pensar que aún se encontraría bajo la acción de algún calmante. Pero su imagen no transmite eso. Por el contrario, es difícil creer que apenas acaba de cumplir quince años, pues ya está tomando el timón del negocio familiar. La madrugada de ese día -12 de enero- se había quedado trabajando hasta tarde con el gerente y administrador del camal.

Giovanni Paredes: por cuidar a cachorros de su perra Jackie no aceptó invitación al chifa. De haberlo hecho, estaría muerto.

GIOVANNI afirma que quiere estar al tanto de todo lo que ocurra en el negocio familiar. "Desde los l0 años en mis ratos libres y las vacaciones acompañaba a mi padre. Sabía con quién conversaba, con quién hacía negocios, a quién ayudaba y quiénes no pagaban. Luego hice esta misma labor con mi madre", dice.
"Mi padre me enseñó a crecer. Mi madre me enseñó a ser ordenado, meticuloso y a tener todo anotado. Tengo que seguir esos ejemplos. Quiero que las rencillas queden de lado. He leído y he visto que en la televisión sostienen que el camal deja millonarias ganancias. La realidad es otra. No saben los gastos que se hacen, los impuestos y préstamos que hay que cancelar. Quiero que me dejen en paz y que se castigue a los asesinos de mi madre y hermana...", declara.

La Policía aún no tiene una pista clara de los asesinos. Mientras tanto sigue la disputa por herencia de Mario Paredes. Esta semana se nombrará un administrador judicial de sus bienes.

MIS CACHORROS ME SALVARON

Giovanni demuestra mucha fortaleza. Medita antes de responder. En su casa, sus familiares le consultan antes de dar un paso o tomar una decisión. Parece mentira el grado en que ese muchacho de frenillos está empapado de lo que pasa en el camal.
El quiere crecer rápidamente, pero aún es un adolescente que se confiesa fanático de Alianza Lima. En su dormitorio tiene un gorila con la camiseta íntima. También tiene una colección de raquetas de tenis, deporte al que es aficionado.
En el sótano de su casa, su padre construyó una discoteca. Ahí Giovanni se dedica a la música. Tiene un órgano con el cual en diciembre dio un concierto. Toca todo tipo de música, en especial el rock.

Giovanni con sus hermanastros Gregory y Martín, con quienes guarda buenas relaciones.

Giovanni no está solo. Lo acompañan su abuela, que oficia de tutora, y unos tíos. Ellos le consultaron si quería ir a Homicidios a dar su versión y responder algunas preguntas o si prefería que los detectives fueran a su casa.
"Yo quiero ir a la policía, quiero conocer cómo trabajan", respondió él. Y en efecto, el pasado sábado l0 estuvo toda la mañana y parte de la tarde en las oficinas de Homicidios, donde no tuvo reparos en contestar lo que le preguntaban.
Giovanni recordó que, a pesar de la insistencia de su madre para que la acompañara al chifa, prefirió quedarse en casa porque estaba preocupado por su perra "Jackie", una boxer atigrada que el pasado lo de enero alumbró seis cachorritos. Uno de ellos había muerto asfixiado poco antes de que surgiera lo del chifa. Precisamente, para que no ocurriese otro accidente con los pequeños perros, decidió quedarse cuidándolos.
"Estos perros me salvaron la vida. Son lindos. Me voy a quedar con uno de ellos. Los otros, los voy a vender. Son hijos de campeones, cada uno cuesta 300 dólares. A los amigos se los dejaré en 250", comenta Giovanni mientras acaricia a una de sus mascotas. Sin duda, desde ya se le nota la pasta de negociante.

Los hijos mayores del empresario Mario Paredes Cueva, Mario y María Luisa Paredes, y Nora Cortez, una de sus ex mujeres, que están exigiendo un administrador judicial de la herencia.

Entre las personas que lo visitan actualmente, están sus compañeros del Markham, colegio donde cursa el tercer año de secundaria. También lo frecuenta su abogado Javier Cavero Egúsquiza.

ACUERDOS

A pesar de la presión existente por parte de un sector de sus hermanos para nombrar un nuevo administrador judicial y un tutor para él, el abogado de Giovanni, Javier Cavero, fue al respecto muy enérgico y claro en las reuniones que han sostenido con ellos.
Cavero les ha manifestado que, según el Código Civil, el único heredero de su madre y su hermana es él, y que su tutora es su abuela. Eso sí, ellos tienen la potestad de nombrar un nuevo miembro en el directorio del camal en reemplazo de Nora Ruiz.
También Cavero es consciente de que si los demás hermanos quieren hacer un juicio para modificar esta situación, lo pueden iniciar... pero nada conseguirán, porque las leyes son claras y todo favorece a Giovanni. En esa ocasión les indicó que, en vez de estar preocupados por lo que van a recibir, deberían preocuparse por encontrar a los asesinos de Nora Ruiz y su hija.
En el hipotético caso de que Giovanni también hubiera muerto en el atentado, quien habría heredado la parte de la fortuna de Mario Paredes correspondiente a Nora Ruiz y sus hijos es la abuela. Los demás hijos lo han entendido así. Pero de una manera u otra presionan para que se realice el inventario de los bienes de Paredes Cueva y se proceda a la repartición.

Abogado Javier Cavero y fiscal Gustavo Quiroz, encargado de las investigaciones.

Los únicos hermanastros que visitan a Giovanni son Martín y Gregory. Ellos estuvieron también en el velorio de Nora y Melissa. "Cuidado con ellos, son los malos", dice Giovanni sonriendo; luego los abraza.
Tanto Gregory como Martín no estan interesados en lo que les ha dejado su padre. Gregory estudia en México, ingeniería, y Martín trabaja en una agencia de publicidad. Ellos sólo quieren que las cosas se solucionen y que a Giovanni no le ocurra nada.

LAS INVESTIGACIONES

El mayor Elard Abarca, un veterano detective de Homicidios, está junto con su grupo a cargo de las investigaciones. Han apostado un chifa a que en menos de diez días capturaran a por lo menos uno de los asesinos. Hasta el momento han realizado numerosas conversaciones e interrogatorios con la ayuda del fiscal Gustavo Quiroz.
Una de las pistas que tienen es tratar de identificar a las dos parejas que estaban sentadas en su mesa en la cena de Año Nuevo en el restaurant del Costa Verde. Giovanni señaló que le pareció muy sospechosa la actitud de uno de los presentes, quien sacó a bailar a su hermana Melissa.
Inclusive uno de ellos tiene las características de uno de los identifaz que se ha hecho de los agresores, mejorado con la ayuda de Giovanni. "Lo que me llamó la atención y me disgustó fue que nos regalaron globos negros...", recuerda.
La otra pista a seguir es ubicar al ciudadano israelí Joseph Areza, quien fue retirado del camal por Nora Ruiz cuando ella asumió el control del lugar. Además le canceló la concesión del negocio de la grasa, que Areza tenido por l0 años.

Hace unos años CARETAS advirtió la presencia de toros colombianos sospechosamente baratos y rejoneadores vinculados al cartel de la droga en corridas organizadas por Paredes. Una pista que debe investigarse.

En las oficinas de Nora a finales de noviembre se recibió un fax al parecer escrito por Areza. Este, según se puede deducir por lo escrito, se encontraba sumamente mortificado por la decisión. "...Vamos a comenzar la guerra, te aseguro que voy a poner a Nora y a Feliciano -administrador del camal- en la cárcel... Para mí esta mujer no es nada. Yo voy a luchar con todo contra ella y Feliciano...", se lee en el texto.
La otra hipótesis de la policía es la de la venganza y la codicia. En este punto están trabajando muy reservadamente. Para ellos, todos son sospechosos. Hijastros, hermanos, empleados, todos están siendo investigados y los sabuesos sólo esperan un error de quienes planificaron o ejecutaron el alevoso crimen.
Giovanni volvió a repetir ante la Policía lo que le dijo su padre "cúidense de los hermanos mayores". El aún recibe llamadas raras a su casa. Escuchan su voz y le cuelgan. Giovanni sabe que tiene que cuidarse. Es por ello que prefiere estar en casa. Ha cambiado toda su rutina. Por él, iría al camal, pero sus familiares se lo tienen prohibido. Quiere ir al cine, quiere ir con sus amigos a jugar tenis, quiere ir a la playa, quiere ir a misa. Nada de ello puede hacer. Su vida ha cambiado totalmente, y lo peor es que no sabe cuándo va a terminar esta pesadilla.