Cine-TV


Laurashow
Los puntos y las campañas de la Dra. Bozzo.

Por FERNANDO VIVAS

Laura Bozzo en Chiclayo, en olor de multitud.

Para qué meterse en política si la TV, en sí misma, satisface el hambre de multitud? Acaba de terminar un baño de masas entre Laura Bozzo y los pobladores de un barrio anegado de Chiclayo y la escena me recuerda a otros miles, más calculados los de Fujimori, más arriesgados y espontáneos los de los líderes de la oposición. Pero la entrada de Laura tiene la particularidad de que no pide votos y tampoco viene a resolver nada. Ni siquiera el lanzamiento de Solidaridad Familia, la entidad que ella y el Canal 4 han consagrado a la denuncia de los maltratos y abusos en el hogar, tiene que ver con las urgencias de estos chiclayanos ensopados por El Niño. A lo sumo, la Bozzo promete pasar el rol de quejas al alcalde de Chiclayo que ya está atiborrado de ellas. ¿Pero qué diablos hacía allí, entonces? Laura Bozzo era hasta hace poco una criatura políticamente frustrada. Se metió con Ricardo Belmont a hacer mucha política y algo de televisión en el 11. Los resultados fueron magros en popularidad y en rating. Ahora con los Crousillat el rol de prioridades se invierte: Hagamos mucha televisión (6 programas en vivo a la semana, nada menos) y algo de política entendida como la creación de una entidad -Solidaridad Familia- que movilice voluntades para golpear a un enemigo, el macho abusador. La iniciativa, limitada a asesorías legales y sicológicas a víctimas de maltrato, no ataca la pobreza ni el desempleo. Pero vaya que es algo que le permite a Laura proyectar su show a la realidad y ganarse con un plus que no existe para Jaime Lértora, para Mónica Zevallos o Maritere Braschi. Su público sabe que el alboroto en el set tiene una proyección extramuros del canal, que su animadora altanera, fiscalizadora y autobombástica practica una suerte de "populismo feminista concientizador" (valga el contrasentido porque los populismos de TV suelen ser patriarcales y embrutecedores) que deja sin efecto a esa hipócrita máxima de talkshow "no estamos aquí para juzgar a nadie". Laura acusa y sentencia y si puede cae con la Policía. La abogada Bozzo es una política que ha encontrado en la TV un medio más entretenido que curules y escritorios ediles. Es un ejemplo positivo de algo que no me gusta para nada: Que la TV sea el paliativo, el camote y para algunos casos escogidos, la panacea, de lo que los gobiernos no pueden arreglar.


La Carnada

  • En plena convulsión de El Niño, Marianne Eyde está rodando su tercer largometraje, "La carnada". Sus motivos: una ronda sentimental, con fondo marino y pesquero, entre pobladores de una caleta costeña. Mónica Sánchez comanda un cast en el que también figuran Gabriela Velásquez y Miguel Medina (en la foto con la realizadora). Los visitamos en la caleta San José, cerca a Chiclayo, y Marianne nos habló alborozada de sus escenas a bordo de una bolichera en Chimbote. En unos días el equipo se traslada a Piura a seguir desafiando climas y estrecheces presupuestales. Suerte.


    Las manías y chequeos de Carlos Alvarez.
    Carlos Alvarez pronto en el nueve.

    VEOdocumentales de personajes políticos e históricos en Mundo Olé. Veo las biografías de la semana y noticiarios a nivel mundial porque tengo la manía de estar bien informado. Por ejemplo, ahora estoy chequeando a Pinochet en la TV chilena... De los nacionales me gustaba mucho Laura Bozzo en el 5 con programas de contenido social; ahora en el 4 tiene más de espectáculo... Chequeo a todos mis compañeros viendo los sábados un poquito de J.B., Risas y Salsa y Risas de América, sobre todo este último porque ahí trabaja mi hermano Arturo... Veo los noticiarios de la mañana Primera Edición y Buenos Días Perú...no me pierdo un solo programa de César Hildebrandt, su estilo mordaz me gusta esté o no esté de acuerdo con su punto de vista en cada tema particular...también veo Magaly TV y otros programas por el estilo a ver si hay algún maleteo. Esto lo veo como un hobby superficial pero a Hildebrandt y a las biografías los veo por cultura. Si bien es cierto que me gusta ver cable me alegro cada vez que se estrena un programa nacional. Darle impulso a la producción local es mi posición real y hasta dogmática. Se está haciendo una mejor TV y más competitiva. Ya no es el monopolio de dos canales sino la iniciativa de varios.


    Eduardo San Román
    (1920-1998)

  • Ya era distante a tanto libero bocón que parlotea de fútbol en todo canal que se precie de popular, pero don Eduardo San Román, hasta no hace mucho, alternaba con ellos narrando y comentando encuentros. Le llamaron Catedral del Deporte, más por antigua que por santa, pero nos consta su saber enciclopédico de mundiales y equipos locales. En su mejor época voceó los dos goles de Cachito Ramírez en el célebre Perú-Argentina que definió el viaje a México '70. Pero su mayor emoción, nos lo contó el año pasado, fue narrar el Perú-Bulgaria, un 2-0 convertido en 3-2 a favor de Perú día después que el país sufrió la mayor catástrofe de su historia en el Callejón de Huaylas. Lloró pero no hizo alharaca porque, también nos contó, no le gustan las alharacas que hoy son moneda corriente en la cancha y en la pantalla. Que descanse en paz.


    Picotazos
    "No sé si otros, pero yo no podría escuchar a un negro tocar a Wagner"

    Marco Aurelio Denegri en un programa sobre el racismo en el Perú.