Agente Zanatta La Historia Completa


Agente Zanatta
La Historia Completa

Agente de Inteligencia Operativa, Luisa Zanatta Muedas, explosivas declaraciones desde Miami.

Luisa Zanatta Muedas, testigo de cargo, habló en Miami, tras una aventura personal que parece increíble pueda producirse en un país que como el Perú se confiesa democrático y civilizado. Quizá en todas partes, los servicios secretos tengan una dosis de tiniebla y de barbarie, y tal vez la razón de Estado propicie violaciones escandalosas de elementales derechos humanos, Pero ¿puede tolerarse que no obstante tantos indicios que la versión de Luisa Zanatta corrobora, continúe la impunidad, el silencio y el rechazo oficial a una profunda investigación sobre el Grupo Colina, la tortura a Leonor la Rosa, el asesinato de Mariela Barreto, la infiltración de los servicios de inteligencia en el organismo electoral, el chuponeo y la intimidación a ciudadanos? Este testimonio nos revela, una vez más, la grave postración moral, jurídica y política de nuestra democracia.

Agente SIE Mariela Barreto. Su cadáver descuartizado fue hallado en abril de 1997.

Escribe Guillermo Gonzalez Arica

LA puerta se entreabre y asoma parte de un rostro joven y atractivo. ¿Luisa Zanatta? Sí.
Hemos convenido la entrevista por teléfono y, tras muchas dudas, por fin aceptó, pactándose la hora y el día.
Pero ahora,detrás de la puerta la tensión que vivía era inocultable. Temor, preocupación, una desazón que a lo largo del diálogo se fue calmando.
Estamos en un departamento pequeño, en las afueras de la ciudad de Miami, en un típico barrio de clase media. Por pura casualidad, una de las vecinas del edificio es otra peruana, pariente de un militar que participó en la intentona golpista del 13 de noviembre.
Franqueada la puerta, departamento número 41, se ve que los flamantes inquilinos aún no acaban de instalarse. Hay pocos muebles. En lugar de una sala formal, una amplia alfombra, con juguetes del pequeño Renzo, un bebé de seis meses, que padece una afección cardíaca. En el comedor, sólo dos sillas. En los dormitorios la misma austeridad.

Mayor EP Martin Rivas.

General EP Enrique Oliveros.

Luisa ha cambiado los planes operativos, los seguimientos de terroristas, las escuchas telefónicas, toda esa vida de intriga y disciplina militar, por la cocina. Como no puede todavía trabajar, se las agencia haciendo almuerzos para los trabajadores latinos de una fábrica cercana. En ella trabaja su esposo, un ingeniero industrial egresado de la Universidad de Lima, que aquí se desempeña como técnico y gracias a paisanos que le han abierto cancha.
Como otros migrantes, la preocupación de esta pareja ha sido la de reunir todos los documentos necesarios para la solicitud de asilo en los Estados Unidos.
Han pasado por varias experiencias negativas y encontrado multitud de trabas. Pero en los últimos días ha surgido la esperanza de obtener el asilo. Esa quizá haya sido una de las razones que la han impulsado a Luisa Zanatta a hablar con la prensa peruana, no obstante que revivir recuerdos y pormenores le provocan fantasmas, temores y angustia.
El martes 17 de marzo, Luisa obtuvo una entrevista con un nuevo abogado. La acompañaron en el periplo la congresista Anel Townsend y el periodista exiliado José Arrieta.
Cinco días atrás habían hecho contacto con America's Watch. José Miguel Vivanco, director ejecutivo de esa organización, recomendó a dicho letrado. Finalmente, quien se hará cargo del caso es Seth Leech, del estudio Weiss, Hernández y Cordero.Su oficina está a dos cuadras del consulado peruano.
Antes de ir donde el abogado, Luisa Zanatta recibió una llamada telefónica de Lima. Era un pariente muy cercano. Le comunicaba que había sido citado por el SIN y que allí le advirtieron que le comunicara a Luisa que si no se retractaba de las declaraciones hechas a la televisión limeña, tenían en su poder documentos y vídeos que la comprometían (y desacreditaban) seriamente.
Efectivamente, Luisa se había presentado en "Hildebrandt en Vivo" del Canal 13 y en "Aquí y Ahora" del Canal 9, el día lunes 16. Fue toda una explosión política.
Ella ese mismo lunes fue avisada desde Lima del peligro que un grupo operativo iría a buscarla a Miami desde el Perú.
En el Congreso la bomba explotó la mañana del martes. La Comisión de Derechos Humanos de Anselmo Revilla dijo que solicitarían al comando del Ejército información sobre esta ex agente. La congresista Martha Chávez le confió a otra colega de las filas gobiernistas que Luisa Zanatta "era una traidora más".

LA INESPERADA TESTIGO

En cierto sentido, las "revelaciones" de Luisa Zanatta no añaden grandes novedades a lo que, por ejemplo, Leonor La Rosa confesó. Lo que pasa es que es posible que el SIE (Servicio de Inteligencia del Ejército) o el SIN de Vladimiro Montesinos no se esperaban que la ex agente Zanatta se atreviera a hablar. Si bien se libró del brutal destino de Leonor La Rosa o de la victimada Mariela Barreto, al fin y al cabo ya estaba fuera del país y podía perderse en el vasto mundo norteamericano. Lo que suelen llamar, rehacer su vida.

Zanatta: confía en el asilo.

Lo que resulta escandaloso es que ahora, cuando ya parecía que la investigación sobre el chuponeo dormía el sueño de los justos (la famosa Comisión Investigadora que comanda Martha Chávez), cuando a Leonor La Rosa se la tenía en México y cuando los papeles se habían trocado permitiendo que Martin Rivas, el Grupo Colina y la muerte de Mariela Barreto pasaran a un segundo plano, saliera a la luz esta joven mujer reviviendo oscuras historias de una relación entre servidoras del Ejército y turbios manejos de un poder oculto y siniestro.
La versión oficial es previsible. Inventos, patrañas, desmentidos, la biografía acomodada de que se trata de una ex colaboradora que se pasó al lado de los " políticos" de oposición que se desviven por desacreditar la imagen externa del Perú.

LA HISTORIA SEGUN LUISA

Luisa, en su departamento de Miami, se demora en responder, pero es difícil dudar de su autenticidad. En una etapa dolorosa de su vida, enfrentada a un incierto porvenir, con sus familiares presionados de mil maneras en Lima, Luisa Zanatta sólo tiene como arma la verdad, especialmente si quiere asilarse.
"Ahora, cuando recuerdo, lo único que lamento es haber decidido ingresar al Ejército", dice cuando se le pregunta por qué eligió esta carrera tan peligrosa y controvertida.
Pudo tentar, como tantas chicas de su edad, de su barrio de Jesús María, una carrera liberal o incursionar en el modelaje o abrir un negocito. Prefirió el Ejército. "Ahora me arrepiento" -dice, pero quizá en 1990 le atrajo el desafío de incorporarse a una carrera que parecía reservada sólo para los varones.
Luisa, sin embargo, destacó pronto en los estudios y supo que la vocación que había encontrado era la Escuela de Inteligencia del Ejército. Fue la segunda de su promoción como suboficial. En 1994 la destacaron como "escucha" en el departamento de Operaciones Especiales del SIE.

En Miami recuerda interceptaciones telefónicas de rutina a políticos de oposición. Tarea que no se encomendaba así nomás a cualquiera.
Luisa actuó primero en 1992 como agente de inteligencia operativa, empezando a trabajar en "broadcasting electrónica". Luego de su primer año de labor, pidió ser reclasificada a un puesto de mayor responsabilidad.
Antes de aceptar su pedido, fue investigada a fondo durante tres meses. Se verificaron todos los datos de su vida personal, en el proceso de descartar la eventualidad de un "doble agente".
Luisa pasó todas las pruebas. En 1994 se utilizaban equipos llamados "roperos" o "frigideres" para interceptar llamadas.Estos pertenecían al equipamiento de la CPT y, según el testimonio de Luisa, había una partida presupuestal especial para pagar al personal encubierto en esta empresa por su "colaboración".

Exhibiendo su carné de identidad del SIE, y la L.E. con la cual votó en las elecciones presidenciales y municipales de 1995. Arriba: el padrón electoral de las municipales.

En el "ropero" estaban los cables de las líneas telefónicas y allí se manipulaban los "chupones". A veces Luisa era una de las agentes que estaba literalmente al otro lado de la línea, en vivo y en directo.
Otras veces, desgrababa cintas activadas por la voz y acumuladas automáticamente.
A fines de 1994, se compraron equipos de origen israelí más modernos y de mayor capacidad.Llegaron con instructor y todo. Quince días de clases con el agente visitante (Luisa hizo las veces de traductora con sus 2 años de inglés) bastaron para aprender el manejo de estos aparatos.
En adelante, el trabajo fue más fácil. La computadora para intervenir las comunicaciones apodada "Octopussi" funcionaba como una audiograbadora múltiple y además registraba cómodamente todos los números telefónicos de las llamadas que recibía el interceptado, imprimiendo las copias necesarias con la identidad de los usuarios.
¿Quiénes eran los "escuchados"? Ella recuerda por lo menos a Henry Pease y a Jorge del Castillo. La mayoría eran políticos de oposición, pero tambien periodistas, incluyendo dos de agencias internacionales y sobre todo oficiales de las propias Fuerzas Armadas.
Fue con los nuevos equipos israelíes que se trabajó en la campaña de 1995. El mayor EP Ricardo Anderson Kohatsu del SIE -a quien en 1997 se le acusara de participar en las torturas a la agente Leonor La Rosa- era jefe de Luisa Zanatta. En 1995 se enteró a través de este oficial que el coronel EP Enrique Oliveros del SIE había dado la orden que se incluyera a una persona más en la lista de los interceptados.
Esa persona era el candidato presidencial Javier Pérez de Cuéllar. Esta versión de la señora Zanatta confirma nuevamente la denuncia lanzada por el programa "Contrapunto" del Canal 2 en la era de Baruch Ivcher.
Según Luisa Zanatta, la central de intervenciones del SIE está en el llamado Pentagonito, cerca a la puerta 3. Ese servicio también utilizaba casas u oficinas próximas a los objetivos de escucha.
Luisa identifica, finalmente, a los destinatarios de las transcripciones de los espiados."La información llegaba todos los días a las manos del coronel Oliveros (ahora general)y, por intermedio de un técnico y en un sobre cerrado, iba expresamente a las manos del señor Vladimiro Montesinos en el SIN".

MARIELA BARRETO

Luisa Zanatta y Mariela Barreto eran amigas. Se conocieron en 1992, cuando la primera ya trabajaba como agente operativa. Realizaron algunas labores juntas.
"Ella ya estaba embarazada. Todos sabíamos que el padre era el mayor Santiago Martin Rivas. Pero ya en esa época la pareja tenía problemas. A ella le preocupaba el carácter de Martin, agresivo, violento". Como se sabe Leonor La Rosa también conocía a Mariela. Pero ni siquiera ella, que fue torturada y acusada de delación, pudo echar luces sobre la autoría de su muerte.
Ahora, a un año y un mes de encontrarse sus restos descuartizados, Luisa Zanatta añade detalles escalofriantes.Sucede que Mariela Barreto le confió por qué y cómo la estaban siguiendo.Al hacerlo, la convirtió en una testigo de excepción.
La historia se remonta a 1993.El pedido de una explicación por la muerte de 9 alumnos y un profesor estremecía al país.El caso "La Cantuta" había llegado al Congreso.
Entonces, a mediados de ese año, la revista "SI" ubicó el lugar donde habían sido enterrados los cuerpos.
"Me crucé con Mariela en un pasillo del Hospital Militar. Ella acababa de dar a luz y yo estaba con mi barrigota.Yo salía en silla de ruedas de la sala de ecografía.Me dijo necesito conversar contigo".

En puño y letra Luisa Zanatta se ratifica sobre sus denuncias en el caso Barreto.

Días despues la buscó.Apenas se sentaron, Barreto comenzó a llorar. "Luisa, estoy que me muero, me orino de miedo", fue lo primero que le dijo.
Entre sollozos le contó que por la relación sentimental y la hija que la unía a Martin Rivas, ella se había integrado en el pasado al Grupo Colina, que como todos los agentes sabían, él dirigía.
"Me siento mal por todas las cosas que han sucedido", le dijo. Y entonces le reveló su gran secreto: ella,Mariela Barreto, había sido quien proporcionó la información para que José Arrieta y Edmundo Cruz de la revista "SI" llegaran a descubrir los cadáveres de los estudiantes y el profesor de "La Cantuta".Le contó también que no fue una información que proporcionó directamente sino a través de una tercera persona.
En este punto de la entrevista,CARETAS preguntó:" ¿Mariela Barreto participó en las acciones del Grupo Colina en "La Cantuta"?"
"Sí, ella fue miembro de Colina pero no participó directamente en el asesinato, no dio muerte a nadie", dice Luisa Zanatta."Ella estuvo en el grupo de contención, no de asalto".
Cómo los del Grupo Colina identificaron a Mariela Barreto como infidente es un misterio. El hecho es que primero pudo observar cómo sus informaciones habían permitido identificar a los asesinos y juzgarlos. Pero luego vino la Ley de Amnistía que les permitió salir de la cárcel, un proceso de hostigamiento y finalmente su muerte. Cuando habló con Luisa, la Barreto le dijo que "ya no quería seguir en el Servicio de Inteligencia, que ya tenía siete años y quería pedir su baja".
Antes de despedirse entre lágrimas, Luisa Zanatta le preguntó por qué le había contado todo eso a ella. Barreto le respondió:" Porque eres mi amiga, por lo que tú pasaste con Anderson Kohatsu y porque has estado un poco alejada de todo esto". Días después, Zanatta se enteró de la muerte de su amiga por los periódicos.

AGENTES CON VISA

Ahora, Luisa Zanatta se siente insegura en Miami.Explicó por qué. El general Oliveros habría tenido una política sui generis con agentes del SIE. Habría intimado con algunas de ellas, a las que durante un tiempo protege. Dos de ellas han viajado a Miami con Oliveros y no precisamente para hacer "shopping", según Luisa.
Una de ellas -dice Luisa Zanatta- es Patricia Vilma Pareja, miembro del Grupo Colina, que participó el año pasado en el secuestro del general Rodolfo Robles. La otra la identifica como Madeleine Campos.
Oliveros es un viejo conocido de Montesinos. Actualmente no es sólo uno de sus principales aliados sino que actuaría como los "ojos y oídos" del Doc en "la fábrica", el departamento del SIN donde se recaba y elabora material comprometedor.

Ex agente SIE revela mecanismos oscuros que sindican a los servicios de inteligencia peruanos.

El mayor Anderson Kohatsu habría sido denunciado ante la Policía y la superioridad por Luisa Zanatta por agresiones físicas. Esto motivó el cambio de colocación de Anderson, de Operaciones Especiales a Contrainteligencia, según Zanatta.
Posteriormente este oficial fue uno de los acusados en el caso de tortura contra Leonor La Rosa.

INFILTRACION EN EL RENIEC

Luisa Margarita Zanatta Muedas tiene la libreta electoral número 06667809. Con ella, a pesar de ser suboficial del Ejército, votó en las elecciones generales de 1995 y en las municipales del mismo año.Su testimonio confirma que este procedimiento ilegal era un plan operativo del SIN.
"Teníamos que estar ahí y saber qué pasaba. Y no nos decían `Uds. tienen que votar por el gobierno' pero era obvio".
Había otros agentes en funciones igualmente delicadas.En los últimos meses, la congresista Anel Townsend denunció la infiltración de agentes en la RENIEC, el Registro Nacional de Identificación y Estado Civil.
El jefe de ese organismo negó reiteradas veces que tal cosa hubiera ocurrido. Pero Zanatta confirma que conocía las actividades en ese organismo de por lo menos dos agentes : María Cecilia Zúñiga del SIN y Luis Guerrero del SIE.
Más aún RENIEC afirmó en un comunicado público que el Ejército le había informado que Luis Guerrero no pertenecía a esa institución desde fines de 1995. Sin embargo, Luisa Zanatta afirma que no sólo lo conoció años atrás, cuando trabajó en la Comandancia General del Ejército (7mo. piso, Departamento de Seguridad) sino que cuando ella regresó de su licencia de maternidad a fines de noviembre de 1997, lo vio haciendo servicio de guardia en la puerta del SIE. Y, siempre según testimonio de Luisa, el agente Guerrero nunca pidió su baja.

EL FIN

¿En qué momento se produce el punto de quiebre de Luisa Zanatta? Es un proceso complejo, de clara inestabilidad emocional. Como otras colegas, quiere librarse del servicio, donde se entera y ve tantas cosas terribles. A punto de dar a luz pide licencia.Viaja a los Estados Unidos.Quería que su hijo fuera ciudadano norteamericano. Las amenazas a su familia en el Perú la obligan a regresar. No le queda otra salida que continuar buscando la forma de escapar, bajo presión extrema, siempre escuchando que le pedían que no hablara.En octubre de 1997 le inhabilitan su libreta electoral.
Con su hijo recién nacido, aspira a una nueva vida, pero entre octubre y diciembre de 1997 recrudecen los hostigamientos. Confiesa que en algún momento le avisa a César Hildebrandt sobre un plan del SIE contra su vida. Se siente infidente, desertora,víctima y acusada. Cuando le avisan que estará siete días bajo interrogatorio, "una forma de decir que sería torturada", su esposo la impele a salir del país y marchar a Estados Unidos. Salió al fin a lo que hoy puede considerarse su salvación. Sólo a nosotros nos queda en nuestra conciencia la obligación de denunciar estos hechos, señal inequívoca que vivimos tiempos de particular tiniebla. Los oscuros tiempos contra los derechos humanos.