Cine-TV


Pantalla Trémula
¿Qué tv aguarda a Gisela y a las utilísimas?

Por FERNANDO VIVAS

MECHE, Camucha, Carmen y Gisela deben andar con pánico por la tv que les espera. Ha pasado bastante en sus vacaciones. Muchas de las contradicciones de las que se alimentaban se han hecho públicas y notorias, han acabado en escándalos y sopapos. La hipocresía y el cinismo de unos ha sido insumo para los shows de la competencia; las broncas del rating han dejado arañazos y rabos de paja chamuscados. Las amas de casa que las tenían en su anaquel de especerías sagradas han hecho un espacio para Laura Bozzo y Magaly Medina: Otro tipo de hembras televisivas, que hablan de venganza y arrebato donde las otras sólo pedían una pasiva disposición al entretenimiento.

El estrógeno televisivo ha enardecido la pantalla, la ha hecho trémula y celosa. A los hombres también les gusta esta telenovela de juanas bravas y participan entusiastas de chismes y reality shows, pero son las mujeres las que empujan los índices de violencia audiovisual hacia arriba, las que ejecutan con más empeño el mandato competitivo. Dueños y productores las alientan y ellas se sueltan las bridas. ¿Qué hará Gisela Valcárcel cuando se lance al ruedo en un canal como el 13 que tiene una secuencia, "Paparazzi", en la que, si no fuera porque está en la misma casa, hubiera sido ya zarandeada, calateada y batida por marketear su vida privada? Tendrá que asimilar el golpe trocando zalamerías por chismes, convirtiendo sus tímidas entrevistas en impromptus de talkshow. Más efecto y menos baba si no quieren resbalar por la pendiente de July Pinedo.
Las utilísimas cayeron en la cuenta, hace ya buen tiempo, que sólo servían como parodia de sí mismas. Imposible tomárselas en serio como hace Canal 11 importando el Utilísima Satelital argentino, pero hoy, la parodia también está gastada. Habría que imitar a Chibolín imitando a Camucha (o arañando a Jaimito Bayby) a ver si del regodeo sacamos algo de original. La vulgaridad está de moda y, para que los Crousillat y Laura Bozzo no se rasguen las vestiduras al discutir de ella, aquí va una definición: El relajo de la creatividad. Vulgar es lo fácil y repetido, lo que, por no tomarse el trabajo de ser complejo, es simple y llamativo. Lisuras, potos y tetas no son vulgares en sí mismas sino cuando con unívoco sentido (ojalá fuese siquiera doble) se usan para activar los reflejos del espectador. Hay quienes definen como vulgar a todo aquello que gusta a las mayorías, pero esos snobs, por fortuna, no mandan en la tv.
Estas féminas tendrán que beber, pero sin golpearse el pecho ni buscar tantas excusas como antes, de las fuentes de la vulgaridad a ver si reenganchan el afecto de las mayorías. En realidad ellas fueron pioneras del boom del chisme y la intriga que hoy explotan los canales chicos que quieren ser grandes. O insisten, con nuevo filo, en la materia o se pasman antes de madurar. Por supuesto, existe la alternativa del programa que impacta por ceñudo y profundo y de las conductoras que usan su inteligencia como un arma de seducción. Tomenselo con calma.


Rugrats, Denegri y Pataclaun.

Roberto del Aguila, director de Buenos Días Perú.

HE bebido televisión desde mi más temprana infancia, y aunque el tiempo es ahora escaso, siempre puedo darme algunas escapadas para ver qué me ofrece la vieja amiga. Y localmente me ofrece poco: trato de no perderme un capítulo del disparatado e inteligente chongo de Pataclaun, sigo fielmente la lucidez y gestualidad de Marco Aurelio Denegri y, cuando el horario lo permite, aprendo con Tomás Unger. Por las noches, 24 horas es de visión obligada. Y nada más. Aunque, en ocasiones, encendí el televisor para ver otras producciones locales y comentar. Sin comentarios... En el cable cambia el panorama, aunque el tiempo sigue siendo corto. Debo decir que la oferta es amplia, por lo que puedo omitir algunas que veo, pero en este momento no recuerdo. De las series cómicas me gustan Mad About You, News Radio, Ellen, La Nana. Entre los programas periodísticos prefiero los de América de Argentina: Planeta Caníbal, Las Patas de la Mentira, Caiga quien Caiga, Zoo 2000, La Biblia y el Calefón. En cuanto a series, trato de seguir algunos realizadores: Stephen Bochco (Hill Street Blues, NYPD Blue), Chris Carter (X Files, Millenium -esta me encanta-). Y recuerdo una, inglesa creo, muy buena: Cracker. También veo, por supuesto, fútbol -detesto los partidos en diferido-, películas y dibujos animados. De estos, La Vida Moderna de Rocko, Rugrats y cualquiera que guste a mis hijos. También veo series y dibujos antiguos, pero por ahora basta de TV: hay un libro y un par de discos nuevos, y el televisor debe enmudecer.


La Vida Es Fútbol
El balón de los sueños de Efraín Trelles.

  • Ahora que la televisión ha confirmado que el fútbol local es un buen negocio -a pesar de la ineficacia estructural de los jugadores- los partidos no cesan de pasar revista los miércoles y los fines de semana. A la par, han aparecido también espacios televisivos de discusión, análisis e hinchaje que la sinrazón del fútbol abona. Recordemos que la consigna premundialista ordenó armar, cual estado de emergencia en el Niño, un frente de apoyo incondicional entre hinchas y periodistas para obtener la clasificación, no fuera a ser que la mala vibra agudizara los males estomacales o la tendencia depresiva de nuestros jugadores obligándolos a fallar goles o dejarse expulsar por no decir nada. En ese chauvinismo de vistas gordas y buenos propósitos poco era lo que quedaba claro. La eliminación llegó, pero el masoquismo inveterado, venido seguro de la Bombonera del '69, ha permanecido. `Tiempo Extra" (C.9, L-V 23.30hrs) que conduce Efraín Trelles es un programa salido del postrauma mundialista. Sin las tensiones ni los apremios por el resultado, Trelles ha ido decantando un estilo (prensa escrita y radial de por medio) entre patero, cachaciento y bonachón, escudado en su labia arrastrada y de pincelazos de poética criolla que al menos tienen la virtud de desautomatizar la jerga pétrea del universo futbolero. Aunque no siempre sea claro -los guiños y las referencias oscuras nos hablan de un fútbol casi de sociedad secreta- y aunque sea crema hasta el tuétano, Trelles sintoniza con su público (las llamadas telefónicas son un recurso que lo acercan más a la animación): hinchas que sin dejar de conmoverse por las derrotas o los triunfos, pueden mantener una actitud irreverente y desaliñada frente a las cosas. Así que al lado de la cornucopia de bondad de Beingolea, el comentario imprecatorio y resondrón de Rospigliosi o el retablo pintoresco del resucitado panel de Gustavo Barnechea en el 11 ("Minuto 91"), Trelles se suma al enfebrecimiento de las patadas, ahora con un Mundial que promete aumentar profecías, fuegos cruzados y comentarios de francachela que el Perú verá desde la tribuna. (L. Aguirre)


    Picotazos
    -"Torres Lara se hace llamar, Torres y Torres Lara como si la conjunción `y' le diera nobleza.
    ¡Andate de ahí!"

    -César Hildebrandt en "Hildebrandt en vivo".