Lugar Comun


Por AUGUSTO ELMORE

CREO sinceramente que dado el grave daño que ha hecho El Niño en el Perú, es hora de arriar banderías y apoyar la labor de reconstrucción que obligatoriamente deberá realizar el gobierno. Y es hora también de que el Presidente se adelante solicitando el apoyo de todo el país, así eso no vaya con su carácter (que lo lleva a querer hacerlo todo él solo). ¿Alguna vez lo veremos?

  • Según una encuesta, el 98% de la población apoya en Lima la planificación familiar. Entre ese porcentaje se encuentra, sin duda, un buen número de sacerdotes que están de acuerdo aunque no pueden decirlo.

  • ¡Es que parece un absurdo!: ¿alguien podría estar en contra de la penicilina?

  • "Soldados matan a campesinos para robarles", "Ciudadanos japoneses fueron victimados por soldados en la Selva", "Policías asaltan". Esos son varios de los titulares a que nos tienen acostumbrados los periódicos que dan cuenta de esos hechos lamentables y punibles. Por ese motivo, y para que se vea que no tengo nada contra la Iglesia, creo conveniente recomendar, como creo que ya he hecho en anterior oportunidad, que sea ésta la encargada de dictar cursos de moral en los cuarteles de las Fuerzas Armadas y la Policía. No vaya a ser que se les haya olvidado el mandamiento de No Matar, o que crean que no es malo robar o asaltar a las personas. Antes de aprender a usar las armas que les otorga el Estado para seguridad del país y la ciudadanía, deberían conocer los Mandamientos. Incluyendo, ojo, el de No Mentir, tan desdeñado no sólo por las Fuerzas Armadas sino por los ciudadanos en general y los políticos en particular.

  • Me comentaba un turista nacional que viajó a reencontrarse con el Cusco -y que estuvo maravillado allí y en Machu Picchu-, que se nota una notable baja del turismo, evidentemente debido a las noticias del desastre de la hidroeléctrica de Machu Picchu, que pese a no haber afectado para nada el viaje a dicho monumento arqueológico ni tampoco a la energía eléctrica en sus alrededores, ha repercutido en el mundo produciendo la cancelación de numerosas reservas turísticas. Yo me pregunto, con signos de exclamación: ¡¿Y qué ha hecho Promperú al respecto?!
    ¿Es que no hay reflejos ante contingencias como éstas? Más rápido reaccionó la embajada norteamericana y el Departamento de Estado recomendando a sus ciudadanos no visitar las zonas en problemas (entre las que no se encuentran Machu Picchu ni Cusco).
    El Perú a través de Promperú, que para eso les pagan, debió informar a todas las agencias de turismo del exterior la real situación (vía E-mail), Internet, palomas mensajeras, qué sé yo), diferenciando esa zona -verdadero icono del turismo- de las verdaderamente afectadas.

  • Hoy, jueves 12 de marzo de 1998, ha sido un día infausto para quien escribe. La arquitecta Patricia Seminario, diligente y activa estudiosa del tema, me ha comunicado por teléfono que el Puente Viejo, de Piura, ha colapsado después de varias generaciones al servicio de los habitantes de esa importante ciudad norteña, cuna de Miguel Grau. Construido por mi abuelo, el ingeniero don Teodoro Elmore Fernández de Córdova, el puente de acero cuya silueta era un símbolo y orgullo de la ciudad, fue bautizado por varias generaciones de piuranos como el Puente Viejo, por haberse mantenido incólume (salvo el accidente que sufrió cuando un camión desproporcionado quiso cruzarlo hace algunos años) hasta este desdichado año de 1998. Mi padre, el ingeniero Teodoro Elmore Letts, cuando tuvo a su cargo la difícil Administración de Aguas de Piura (es decir entonces la administración de las carencias), vivió allí orgulloso de recorrer a pie la obra de su padre, mi abuelo, puente de acero cuya fina estructura ha sido finalmente vencida por la inclemencia de este año fatal y aciago. Más de cien años han tenido que pasar, y mucha agua bajo ese puente, para echarlo abajo. Puente que recorrí de niño y que fue paseo gentil de los piuranos enamorados. Piura, esa tierra ubérrima tan querida, y hoy tan golpeada por la naturaleza, ha perdido al mejor de sus hijos materiales: el Puente Viejo.

  • Suerte que el Congreso de la república dio una ley declarando la no obligatoriedad de estar inscrito en el Colegio de Periodistas para poder ejercer el periodismo, como yo lo hago desde hace más de 40 años. Me he librado así de pasar a la clandestinidad como columnista y publicar un "Lugar Común Clandestino". En verdad la ley me perjudica, porque ya estaba pensando dónde asilarme.

  • Me parece excesivamente politiquera la actitud de los dirigentes de la Unión del Pueblo Peruano de regatear el apoyo a la candidatura municipal de Alberto Andrade. Lo entendería si se tratase de una elección presidencial, pero siendo municipal no veo cómo pueden poner en duda la labor realizada en estos últimos dos años y medio. Si son de la oposición, como dicen y actúan, pues deberían apoyar sin regateos a quien el gobierno ha tratado de perjudicar más, es decir Andrade. La mezquindad puede ser una característica de la política. Pero no la mejor.

  • Quizá lo que estén reclamando es un intercambio de apoyo por concejalías. No es mucho pedir, es cierto, pero es un apetito bien misio, como dicen los muchachos.

  • El Perú necesitaba gestos de dignidad como el que han tenido los miembros del Consejo Nacional de la Magistratura renunciando a sus cargos por el recorte anticonstitucional a sus funciones. Hacía tiempo que en el país, que parece estar acostumbrándose al maltrato de los principios constitucionales, no se tenía una actitud tan digna como la de esos magistrados.