

Héroes Modernos
El sentido de ser músico y no morir en el intento.
Pochi Marambio y Manuel Miranda, talentos que no claudican.El primero prepara nuevos proyectos; el segundo se presentará los jueves de abril en "El Ekeko". Derecha: cordial encuentro de viejos amigos.
POCHI Marambio llega con paso sereno a "El Ekeko", lugar acordado para un encuentro de mediodía. Súbitamente, Manuel Miranda emerge de la agradable penumbra que caracteriza al local barranquino. Pochi y Manuel se saludan efusivamente: son viejos amigos y hermanos en la lucha.
La personalidad carismática de ambos domina la atmósfera desde el primer instante. Por eso, la pregunta de rigor no los sorprende: ¿Qué significa ser músico joven en el Perú de hoy? Miranda, que radicó once años en la Argentina, lanza proyectiles en contra de un Estado para el cual la música es simplemente un lujo que no merece incentivos: "Desde que tengo memoria, todos los gobiernos de turno han sido insensibles al respecto. Los instrumentos no gozan de exoneración tributaria, lo que representa un obstáculo casi insalvable para el muchacho o muchacha que desea iniciar una carrera musical". Pochi, en un tono más apacible, que contrasta con la justificada exaltación de Manuel, también expresa una visión objetiva del problema: "El circuito de productores no arriesga. En ese sentido, la mediocridad es una condición generalizada. Un productor típico de nuestro medio va hacia lo seguro, y eso significa repetir fórmulas agotadas hasta el cansancio y de una calidad dudosa. Ello también se extiende a los auspiciadores. En 1993, Llaman a la puerta, de Tierra Sur, fue número uno en diversas emisoras. Sin embargo, nadie nos dio auspicio". Manuel da el puntillazo a la legión de burócratas y promotores ignorantes para quienes la música no es un arte: "Los productores carecen de visión. Subestiman la capacidad del público para apreciar géneros que excedan lo convencional".
Los músicos albergan una vasta experiencia a propósito del trato que la sociedad les prodiga. Manuel cuenta, al respecto, una anécdota ilustrativa. Cursaba el último año de secundaria en cierto colegio miraflorino y fue invitado a responder, como todos sus compañeros, una encuesta sobre vocación profesional. Miranda, sin dudar un instante, escribió con sobriedad: `músico'. Algún buena conciencia, centinela del stablishment, debe haber sido víctima del escándalo y la paranoia, porque en el anuario del colegio Manuel figuraba como `ingeniero de sonido'. Pochi, por su parte, refiere un hecho no muy lejano: una señora se negó a rentarle un departamento, dada su condición de artista dedicado a la música. Ante semejante atrofia mental, Marambio optó por una solución práctica que no atentara contra la verdad. Firmó el contrato como `diseñador gráfico', ocupación que desarrolla paralelamente.
"En Lima la Aldea yo me encuentro a menudo con personas que preguntan sobre mi profesión. Cuando digo `músico', pues eso es lo que soy, me miran extrañados y agregan: bueno...pero, ¿en qué trabajas?", dice Manuel, con una sonrisa irónica, aunque no exenta de amargura. Pochi asiente, refrendando la opinión del colega, para luego brindar su apostilla: "Nosotros tuvimos apoyo familiar para dedicarnos a lo que nos apasionaba, pero abundan los chicos a quienes sus padres desaniman con frases célebres como te vas a morir de hambre o eso es para drogadictos."
Manuel Miranda, un músico de fusión con fuertes raíces jazzísticas y andinas, piensa que su actividad requiere, urgentemente, de respetabilidad: la sociedad debe entenderla como una profesión con sus exigencias y reglas. Marambio considera que el circuito está dominado por una actitud reaccionaria, conservadora, que constriñe al artista e, incluso, lo obliga a emigrar. Pero, haciendo gala de lucidez, los dos amigos también descargan su artillería sobre imberbes aspirantes que suelen asumir el papel de víctima ante la estrechez del ambiente.
Afortunadamente quedan héroes como Manuel y Pochi, quienes alejados de las proclamas pontificadoras constituyen la vanguardia y el inconformismo eternos. (José Güich Rodríguez).
Folk Inglés
Al frente de una nueva generación de artistas de raíces tradicionales se encuentra la violinista y vocalista Eliza Carthy, conocida como "el futuro de la música folk inglesa". En 1996, Eliza editó el exitoso álbum "Heat, Light & Sound". El Consejo Británico, reincidente patrocinador de jóvenes talentos, ha hecho posible la visita de la cantante, quien se presentará por única vez el 1 de abril, a las 8.00 p.m., en el Auditorio de la Asociación Cultural Peruano Británica (Bellavista 527-531, Miraflores). Entrada libre. Sólo se dispone de 200 ubicaciones. Mayores datos en el teléfono 2-217552.
Chuquisengo en ESAN
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La Escuela de Administración de Negocios para Graduados (ESAN), inaugura hoy, a las 7.30 p.m., el Centro Cultural ESAN, con un recital de piano ofrecido por el músico peruano Juan José
Chuquisengo. El evento tendrá lugar en el auditorio de la Escuela.
Chuquisengo, considerado uno de los más promisorios pianistas
latinoamericanos de su generación, inició su formación a los nueve años con Elena Ichikawa, en el Conservatorio Nacional de Música. Posteriormente fue becado por el gobierno alemán para estudiar en el Instituto Superior de Música, obteniendo el grado de Magister en 1988.
Defensora del Folclore
Justo homenaje a una Maestra.
Mildred Merino de Zela, distinguida investigadora.
FUE alumna y colaboradora de insignes profesores sanmarquinos, entre quienes figuró José María Arguedas. Activa investigadora del Instituto Riva Agüero de la Universidad Católica, Mildred Merino de Zela ha sido objeto de recientes y merecidos tributos por su inmensa contribución a los estudios sobre Antropología y Folclore. Recuerda, con nostalgia, los cursos de verano que impartió décadas atrás, cuando profesores de todos los puntos del país la requerían para informarse sobre las raíces de diversas manifestaciones, especialmente las danzas. La decadencia del Centro Histórico puso en jaque estos esfuerzos; sin embargo, los saludables cambios que hoy se aprecian han devuelto la esperanza a quienes, como ella, apuestan por la conservación de nuestro patrimonio cultural. Hoy, los más interesados son las instituciones que cuentan con un grupo folklórico.
La Dra. Merino de Zela es autora de varias publicaciones. Citaremos "Bailes folclóricos del Altiplano", "Pueblos y costumbres del Perú" y "Repositorio de Arguedas" (una bibliografía del gran autor). Así mismo, participó en la formación del Museo de Arte Popular, cediendo su colección particular. En suma, una vida ejemplar dedicada al país.
Apoteosis de Brecht
Yuyachkani inicia festejos en honor del dramaturgo alemán.
Teresa Ralli, simbiótica intérprete de Brecht
Yuyachkani, el grupo de teatro más importante del país, está profundamente ligado a la obra del gran poeta y dramaturgo alemán Bertolt Brecht. Muchas obras del artista integran el extenso repertorio de la agrupación, que ha incorporado una serie de postulados de la revolucionaria y humanista poética brechtiana. Como se esperaba, Yuyachkani participará en las celebraciones que se efectuarán en todo el mundo, conmemorando los cien años del nacimiento de este hombre excepcional. Por ello, el 26 de marzo será reestrenado el espectáculo "Baladas del Bien-estar". Se trata de una pieza construida a partir de textos y canciones de diversas obras del dramaturgo. Este nuevo montaje ostenta rasgos particulares que lo diferencian del anterior. Cuenta con la participación de Teresa Ralli -emblemática intérprete- y José Bárcenas al piano. La música pertenece a Kurt Weill y Hans Eisler. La dirección corre a cargo de Miguel Rubio. Una versión inicial de las "Baladas" fue presentada, con singular éxito, en varios festivales internacionales. La temporada se prolongará hasta el 11 de abril. La cita es de jueves a sábado a las 8.00 p.m.,en Tacna 363, Magdalena del Mar.