
Mañaneros Lafarranderie, Lañas, Giacosa, Tapia, Mariño, Canedo y Pinasco.
Mientras los agresivos canales 9 y 13 han adoptado la económica costumbre de repetir en la mañana sus polémicos programas de la noche anterior, como una resaca de malos humores y preguntas sin respuesta; el 5, el 4 y el 12 siguen apostando por la vieja fórmula del noticiero legañoso inaugurada localmente por Pantel. Distendido y variado, con conductores informales e inevitables bloques peloteros, "Primera edición" o "Buenos días Perú" están al vaivén de una audiencia en trompo. Pero aún mirados por el rabillo del ojo o con las sábanas pegadas, hay una exigencia de noticia de ayer (ya que la madrugada casi no trae primicias) y señas básicas de hoy, de entrevista coyuntural y de repaso sumario. Todo lo que ellos en efecto dan pero con la idea -casi una coartada- de que enfrentan una audiencia en la mitad de sus cabales. Por eso tanta microonda boba sobre desfiles de lencería y saludos a pequeña banderas. Por eso tanta interrupción chonguera cuando el análisis podría agarrar vuelo. Y en estas debilidades y en rating sigue ganando el 4.
La mañana pide algo más. La sobreabundancia de bloques peloteros, quaker intragable para muchos y momento donde por concesión a la hinchada masculina se rompe la sana pluralidad mañanera (y para colmo, ATV programa entre 8 y 9 a.m. su "Tiempo extra" futbolero en lugar de sus otros talkshows). Sumánse ahora los bloques faranduleros que consisten en un par de chismes blancos y el picoteo descarado del cable. Pero si la TV. mañanera vale para algo no será por esas banalidades peloteras de aquí y de allá sino por alguna entrevista oportuna de Federico, Sol o Roxana, algún comentario sobre los trances del planeta por Guillermo Giacosa en el nuevo "Buenos días Perú" o alguna noticia que se trató como si fuera aireada de noche. "Impacto hoy" el flamante mañanero del Canal 2 no tiene conductores que le permitan lucirse en estas lides libradas a otros legañosos.

Gilligan, Murphy Brown y Pasmarote, aquí y ahora...
Cecilia Valenzuela.
EN los últimos tiempos veo televisión casi exclusivamente en las madrugadas, desde que llegó a mi casa después del trabajo, cerca de la medianoche. Cuando era niña, en cambio, veía tele principalmente en las tardes. Regresaba del colegio y me instalaba frente a una enorme pantalla en blanco y negro en la que decía "Radio Televisión Continental Canal 6 - Arequipa". Imposible olvidar mis largas sesiones con la Isla de Gilligan, El Hombre de Acero, La Gata Loca y Pasmarote, con sus inolvidables "cuentos al revés".
Ahora que existe el cable, zapeo como descocida. Y detesto que otros zapeen por mí. Por eso, y porque soy insomne, a partir de la medianoche, cuando llego a mi casa, prefiero ver películas. Al final de las mañanas, acompaño a mi hijo frente al Cartoon Network y cuando se aburre y se pone a caminar por los alrededores, aprovecho para zapear hacia los noticieros gringos y europeos. Por las tardes, cuando tengo tiempo, veo Expedientes X, las biografías de HBO Olé, Fraser, Murphy Brown, Lois & Clark y en general todas las telecomedias que involucran a periodistas, porque a la habitual dureza del periodismo de actualidad debe buscársele también el ángulo pomposo y risible, que muchos colegas del medio camuflan tan esforzada como inútilmente.
EL Ultimo Pecado
Maritza Espinoza en el ultimo "Pecado Original" del Canal 9.
Don Carlos, padre de Machín (Carlos Alcántara), a Queca (Johana San Miguel) en "Pataclaun".