Culturales




Almas Que Danzan
Los secretos de un territorio intransferible.

La coreógrafa Karin Elmore sondea los vericuetos del instinto enfrentado a la razón en el espectáculo "Pasifae".

CRONICA DE LAS PASIONES

LAS figuras humanas parecen desafiar todas las leyes de la física. Los movimientos, aparentemente arbitrarios, exceden el marco espacial sobre el que unos bailarines efectúan rigurosos ejercicios. Uno de aquellos seres danzantes desempeña el rol protagónico. Se trata de Morella Petrozzi, participante y mentora del Primer Festival Samsung de Arte y Electrónica que hoy provoca más de una elevada discusión estética. Morella ama la danza y le apasiona hablar acerca de su profesión. Doce horas diarias de intensa y severa dedicación al arte confirman nuestras primeras observaciones.
En el principio fue la danza...Morella cuenta que su destino fue trazado por los dioses cuando sólo había vivido escasos meses. Lo que en muchas infantes sólo implicaba un inocente pataleo, era, respecto a Petrozzi, un conjunto de verdaderos augurios sobre los acontecimientos posteriores. Su madre, Ducelia Woll, interpretó correctamente los signos. Bailarina experimentada, fue la primera maestra de Morella. La inició en el vasto universo de la danza clásica. Llegada la inexorable mayoría de edad, la aprovechada discípula de la señora Woll enrumbó hacia los Estados Unidos. En el país del Norte, cursó estudios de danza y arte en la Western Michigan University.
La agotadora jornada de Morella se inicia a las siete de la mañana. Su tiempo se distribuye entre clases de danza moderna a pequeñas aspirantes y los raudos desplazamientos hacia el Teatro Segura, sede del Centro de Artes Escénicas de la Municipalidad de Lima, entidad en la que desempeña labores de dirección cultural.
Hay cierta tensión en el ambiente. El martes 31 de marzo se estrena la segunda parte del Festival. Morella tiene a su cargo el espectáculo titulado "Narciso y Eco", cuyo diseño escenográfico es obra del artista Moico Yaker. Inspirada en una de las más conocidas obras del poeta latino Ovidio ("La Metamorfosis"), Morella pretende sondear las emociones derivadas del amor no correspondido y la tristeza destructiva que sigue a éste.

INSTINTO Y RAZON

En uno de los ambientes del Teatro Segura, Karin Elmore, bailarina, coreógrafa y directora del Centro de Artes Escénicas de la Municipalidad de Lima, ha accedido a explicar las motivaciones que la condujeron a crear -junto a Rocío Rodrigo- "Pasifae", obra que completa la segunda parte del Festival Samsung de Arte y Electrónica. En contraste con la dinámica y nerviosa Karin que recibió a este cronista, atendemos ahora a las palabras de una joven serena y reflexiva, para quien la danza también es una forma de vida. Si rastreamos los viejos mitos griegos, descubrimos que la bella Pasifae fue castigada por las divinidades olímpicas a causa de una grave afrenta en contra de éstas. La joven sufrió una suerte caprichosa y singular: se enamoró locamente de un magnífico toro blanco. De este antiguo relato, Elmore ha recogido las posibilidades simbólicas del animal. Para la bailarina, "es una representación del amor que no se escoge, sino que irrumpe con violencia".

Morella Petrozzi ultima detalles en la recreación de un mítico amor desventurado, el de Narciso, enloquecido por su propia imagen.

"Pasifae", según la coreógrafa, ejemplifica el eterno conflicto entre el instinto y la razón, que, finalmente, se transforma en el motor de la creación artística y de la vida de los seres humanos. La ambientación de la obra es responsabilidad de la artista plástica Rocío Rodrigo. En la escenografía predominan tres colores: blanco, rojo y negro, que simbolizan diversos momentos de la existencia del hombre.
A propósito de la irrupción de avanzados medios audiovisuales en el antiguo arte de la danza, Karin Elmore sostiene que éstos no constituyen un lenguaje, sino que están integrados a la totalidad escénica. "El video es un medio de inquietantes posibilidades cuando se fusiona con el movimiento". La imágenes transmitidas a través de los monitores configuran una abstracción de la historia narrada por la bailarina.
Elmore duda sobre el hecho de que el espíritu de este Festival corresponda, necesariamente, a alguna de las tendencias de fin de siglo y milenio. Se limita a sonreír con discreción para luego añadir : "Espero que de algún modo lo sea". (José Güich Rodríguez).


Zona Sagrada
Un impenitente viajero de la conciencia.

El poeta Leo Zelada, artista del fin de milenio.

En 1993, año previo a su impresionante transformación vital, el poeta Leo Zelada había llegado al límite. Integrante fundador del movimiento "Neón", Braulio Rubén Tupaj Amarú Grajeda Fuentes (identidad real del escritor) se hallaba en una terrible encrucijada. Era el artista predilecto de San Marcos, anunciado a los cuatro vientos como "la gran esperanza de la novísima poesía peruana" y "el último de los poetas malditos". Profundamente hastiado del entorno y, además, temeroso de ocupar un puesto en los santorales que suelen perpetrar las elites de la cultura, Leo decidió propinarle un certero punta pié al tablero de dirección. Como Zaratustra, el profético y alucinado portavoz de las teorías nietzscheanas, este joven artista partió a un largo viaje de descubrimiento interior. Atrás quedaban la violencia, experiencias alucinógenas de impronta mística, militancia comunista y el peligro de transformarse en una "vaca sagrada", deglutida y adormecida por el sistema. Después de un largo peregrinaje, un ser metamorfoseado retornó a su país natal. Su poemario "Delirium Tremens", presentado el viernes 28 en la Casa Museo Mariátegui, es el producto de esa compleja búsqueda personal.


El Rayo Que No Cesa
Manuel de la Colina es un artista plástico que ha residido por más de cuarenta años en París. Hijo de un diplomático peruano, nació en Barcelona. En 1942 llegó al Perú, donde permaneció hasta comienzos de la década del '50. De formación ecléctica, incursionó de modo muy personal en la abstracción y otros lenguajes. Don Manuel posee un currículo impresionante: exposiciones en Sao Paulo, Venecia, Bruselas y París, entre otros reconocidos centros artísticos. Desde 1967, no exhibe obras en Lima. El 15 de abril, la Galería "Trapecio" inaugurará una muestra de sus trabajos. Bienvenido, don Manuel.


Navegando En La Historia
Sorprendentes revelaciones a propósito del período republicano y sus intrincados personajes.

CARLOS Neuhaus Rizo Patrón, historiador, abogado y profesor universitario, acaba de poner en circulación un libro titulado Navegando entre el Perú y Ancón, que más allá de una crónica, nostálgica y frondosa sobre el balneario, es una versada historia de la República. O acaso, más propiamente un ensayo.
En este libro, de 258 páginas y algunas fotografías inéditas, el autor enfoca, con un estilo terso y cautivante, en el que no está ausente el humor, nuestra historia en sus más diversas facetas.

Carlos Neuhaus: valioso aporte para el estudio de nuestra historia. Derecha: portada del volumen.

Navegando en sus caudalosas aguas, aborda los pasos de San Martín, deteniéndose especialmente en sus desavenencias con Lord Cochrane, el marino inglés que obedecía al gobierno de Chile y, finalmente, nos dejará sin escuadra cuando más quemaban las papas; los avatares que precedieron a la Proclamación de la Independencia; el advenimiento de la Confederación Perú-Boliviana que se desmorona, en 1838, con la invasión de tropas peruanas y chilenas a Lima; la redentora presencia de Castilla, el arribo de Balta -que promueve la urbanización de Ancón en 1868- y los intríngulis que preceden las elecciones de 1872, y tienen como dramático corolario el asesinato de Balta y el linchamiento de los Gutiérrez.
Mientras tanto, el 19 de abril de 1870, se inaugura el ferrocarril a Ancón, que se construye con el empuje de Modesto Basadre y, luego, de Waldo Graña, que lo concluyó. Pasan los años, cunde la crisis y, lo que es más preocupante, suenan los clarines de guerra. En 1879 comienza la desventura. Neuhaus se pregunta: ¿Por qué ingresa el Perú a la guerra del Pacífico? Y responde con una apabullante documentación, donde anota antecedentes y formula agudas observaciones. Larga es su documentación en este episodio tan doloroso para el país, en el cual el historiador inquiere, a propósito de la compra de dos blindados: ¿es posible que el Perú no tenga cuatro millones de soles en 1874 y cuente con doce millones para expropiar los privados negocios salitreros poco tiempo después? Los blindados figuraban en la partida presupuestal y hasta tenían nombre. Debieron, pues, adquirirse cueste lo que cueste. Pero nos atamos firmemente a Bolivia, que en el pasado y, luego, en esa coyuntura tuvo un comportamiento que dejó mucho que desear. "... Al final -dice el autor- perdimos salitre, paz, litoral y miles de seres humanos".
Y claro como el agua, aborda todas la épocas hasta llegar al año 1945, donde revela, a través de un oficial de aviación, detalles inéditos del motín -de claro tinte aprista- que se suscitó en la base aérea de Ancón el 17 de marzo de 1945, justamente la noche anterior a la proclamación de Bustamante y Rivero como candidato a la presidencia, con el apoyo del Apra. La versión del testigo capitán (r) Pinedo Castro, pinta los pormenores de lo que sucedió aquella noche en la base de Ancón, que hasta ahora no había sido debidamente aclarado.
El libro de Neuhaus, que es un magnífico documento en información y consideraciones pertinentes, tiene además la particularidad de alternar, armoniosamente, dos historias cautivantes. En suma, es una obra que brinda nuevos aportes para el estudio del Perú republicano. (D.T.L.).


Años de Radio
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Desde sus años escolares, Carlos Fernández Loayza experimentó una fascinación desmedida por la cultura. Trabó amistad eterna con personajes como Guillermo Giacosa y el recordado Hugo Salazar del Alcázar, con quien colaboró en el ciclo "Cultura Viva", transmitido por la importante emisora "Sol Armonía". En agosto de 1988, tomó la posta, y en la misma casa produjo y condujo la primera emisión de "Meridiano", programa sobre el quehacer cultural que este año festeja su décimo aniversario.