
Juego Perdido
Los errores humanos pueden perdonarse, pero persistir tercamente en ellos acarrea como en el RENIEC laberinto punible.
ESTE jueves, según propia confesión,el jefe del Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (RENIEC), Julio Vargas Prada, entregará al JNE el padrón electoral depurado, que han reclamado al unísono los magistrados del jurado y la Oficina de Procesos Electorales (ONPE).
Por una desafortunada sucesión de problemas,esta entrega no sólo se produce en medio de una tormenta de proporciones sino que puede acrecentarla.
Tanto Vargas Prada como su principal asesor y funcionario adjunto Luis Rivera Feijoo son acusados desde todos los frentes. Alarmantes versiones sobre el funcionamiento del RENIEC, severos cargos sobre infiltrados del Servicio de Inteligencia Nacional(SIN), que además votaron en las elecciones municipales de 1995, caos en la proliferación de los documentos de identidad y el otorgamiento de trabajos técnicos sin licitación,no sólo permitieron que la oposición en el Congreso sino incluso el oficialismo empezaran a dudar sobre la pulcritud y la eficiencia con que era conducida la institución.
Cómo será el asunto que hasta el oficialismo ha tenido que rendirse ante las evidencias, luego que se resistiera a aceptar la persistente y demoledora labor de Anel Townsend, la congresista que tuvo la virtud de no cejar en sus acusaciones contra los directivos del Reniec.
Julio Vargas Prada, jefe del Reniec: el DNI contra viento y marea. Acumulación de acusaciones y una defensa imperturbable.
El Congreso mediante la comisión de fiscalización que preside Miguel Velit culminó sus labores solicitando la remoción de Vargas Prada por presuntas irregularidades en los contratos entre RENIEC y las empresas que elaboraron las llamadas "Libretas Electorales Mecanizadas "(LEM). Señaló además Velit que "por decoro" Vargas Prada debería renunciar.
En lugar que esto ocurriera ,el jefe del RENIEC se mantuvo en sus trece. "No renuncio -dijo- porque tengo la conciencia limpia. He actuado rectamente y el único que puede producir mi salida es el Consejo Nacional de la Magistratura".
Es más, anunció que se iniciaba la entrega del nuevo y único Documento Nacional de Identificación(DNI), elaborado por el RENIEC sin coordinar con la ONPE y con el JNE. Esta sorpresa ha exasperado a todos, porque se ha interpretado como un altanero desafío.
Vargas Prada lanzó la LEM con bombos y platillos y en un lapso muy breve la deja de lado. Argumenta que es obligacion del RENIEC arribar a un documento único de identidad, lo cual es cierto, ¿pero en ese caso para qué implantar la LEM? Eso significó un gasto adicional innecesario, según sus críticos.
El DNI ha sido de inmediato criticado por la ONPE, y no sólo como prolongación de un debate entre los directivos de ambas entidades, sino por las dificultades que le plantea para los procesos electorales futuros.
La ONPE señala que el DNI no tiene un dígito de seguridad como sí lo tiene la libreta electoral manual(permite identificar a cada persona y brinda mayor seguridad).Además el DNI no incluye los nombres de los padres que podría evitar casos de homonimia, no identifica el domicilio exacto del titular y el espacio que se ha dejado para el holograma es muy pequeño.
L. Rivera Feijoo es acusado de ser agente del SIN y de propiciar el nepotismo. Niega todos los cargos.
Sin embargo, según la ONPE, el mayor error que se ha cometido es agrupar las mesas de sufragio. "RENIEC ha incurrido en una falta legal porque ha agrupado las mesas de votación lo cual es facultad de la ONPE". Los técnicos de la ONPE no saben qué criterio se ha tomado en cuenta para agrupar las mesas.Esta arbitraria agrupación dificultará el trabajo y demandará mayores recursos para organizar los comicios electorales, mencionaron.
Respecto a las fallas del DNI, Rómulo Muñoz Arce miembro del JNE, dijo que éste no es sólo un documento electoral, sino también un documento de identidad.Por ello es imprescindible que este documento tenga la dirección exacta del titular para efectos de una denuncia judicial.
Tras corregir sus primeras declaraciones el jefe del RENIEC aseguró que en las próximas elecciones municipales se podrá votar con cualquiera de los tres documentos de identidad existentes.Vargas Prada, además, aseguró que ningún ciudadano podrá hacer valer uno de los documentos, estando en posesión de otro último. Así, quien tiene una LEM, conservando la LE manual, sólo podrá votar con el documento mecanizado. Nadie puede tener una LEM y un DNI, pues éste sólo se entrega canjeando la mecanizada. Dios nos agarre confesados, porque en la realidad la confusión se apoderará de un elector bisoño, nunca convenientemente avisado (según lo enseña la experiencia).
"No renuncio" no basta para solucionar el problema. Aun bajo el supuesto que el nuevo Consejo Nacional de la Magistratura les perdone la vida a los directivos del Reniec, las dudas ciudadanas persistirán y el grado de desconfianza sobre su actuación continuará. Es verdad que una vieja costumbre republicana quiere que siempre los perdedores hablen de fraude. En las actuales condiciones de suspicacia y críticas, esta crítica se redoblará. Lo contrario también será complicado. Si Vargas Prada y su equipo son destituidos, ¿qué garantiza que no sean nombrados personajes de abierto oficialismo? Se puede ir de Guatemala a Guatepeor.
¿Cuánto de lo que se ha realizado en RENIEC es rescatable? En la actual crisis, y ante el cargo de que no hubo licitación pública, estirándose en exceso el decreto de emergencia que permitió no realizarla, ¿se tiene que abandonar equipos, programas y tecnologías? Y la depuración del padrón electoral quedará enteramente invalidada? Hay quienes temen que muchas de estas críticas al RENIEC por parte del oficialismo conduzcan a la postergación de las elecciones municipales, lo cual resultaría en otro ultraje para nuestro incipiente orden democrático.
El miembro del JNE Rómulo Muñoz Arce ha puesto el dedo en la llaga. Haber descuartizado el sistema electoral -ha dicho- produce este desacuerdo penoso de tres cuerpos sin una cabeza. El daño ya está hecho.
He aquí el conjunto de dilemas que debe resolver el Consejo Nacional de la Magistratura. Lo que mal empieza, mal acaba.