El Paseo De La Libertad


El Paseo De La Libertad
Escenario de célebres movilizaciones políticas, este viernes el otrora Paseo de la República puede transformarse en la primera expresión de una protesta que demuestre que por varios frentes (empresarial, eclesiástico, jurídico, vecinal) el país no está dispuesto a transigir con el legicidio y la impunidad.

Alberto Andrade: la proximidad de que lo acusen por Larcomar colmó su paciencia. Manos sueltas para una limpia contienda.

HAY un súbito cambio de temperatura política, que nada tiene que ver con un otoño que no se pronuncia y con un Niño que se despide lenta y todavía agresivamente.
Nadie ha coordinado la insatisfacción pública. Pero es evidente que, como ocurrió con el Tribunal Constitucional, la digna actitud de un grupo de juristas que prefirió renunciar a aceptar el virtual aniquilamiento del Consejo Nacional de la Magistratura, desencadena una serie de protestas.
La fuerza de la entereza cívica resulta así aluvional.
Y aunque los hechos no tengan una correlación estrecha, además de la caída del CNM, el pedido de asilo del empresario Jaime Mur, las denuncias de la ex agente Luisa Zanatta, entre otros hechos, alientan los pronunciamientos de actores dispares pero cada uno influyente en su ámbito. La Iglesia, a través del Cardenal Augusto Vargas Alzamora, los empresarios, a través de Adex y la SNI, personalidades del foro y de instituciones representativas de gremios profesionales, laborales y vecinales han dejado sentada su preocupación por un estado de cosas que, brevemente, auguran malos tiempos para la seguridad jurídica, ya perturbados por la inseguridad urbana.

Marcha de protesta de los trabajadores de la fábrica Paraíso y a favor de la liberación de Rosario Lam.

Amenazante telón de fondo para un país que aún no sale del doloroso desastre provocado por el Fenómeno de El Niño, en medio del cual también ha explotado la revelación de que ha habido por una terca concentración del poder, imprevisión, negligencia y negociados.
Una parte del gobierno, si no toda, ha optado por el enclaustramiento y la sorda imposición de criterios arbitrarios y, a todas luces, erróneos. El Congreso ha sufrido una baja ostensible con la enfermedad de Carlos Torres y Torres Lara, dándole espacio a parlamentarios de la mayoría que parecen destinados a enervar la indignación ciudadana. El sistema electoral muestra, por su parte, una confusión mayúscula con organismos que como el RENIEC se disparan a tontas y a locas.
Crisis de mando gubernamental, crisis de liderazgo opositor, omisión de partidos políticos y renuencia de las fuerzas castrenses, han motivado al alcalde de Lima, Alberto Andrade, a auspiciar una movilización cívico-vecinal para este viernes 3 de abril bajo un eslogan simple pero definitivo: ¡Basta Ya!
"Los peruanos tenemos dignidad", reza uno de los carteles que profusamente se distribuyen desde "Somos Perú", el cuartel general del movimiento de Andrade que, sin embargo, se ha cuidado de señalar que no se trata de una marcha proselitista ni de llevar agua para el molino electoralista del alcalde.

Decana del CAL, Delia Revoredo de Mur, defensa de la ley. Detrás, retrato paradigmático de don Francisco García Calderón, el Presidente cautivo.

Otras fuerzas de oposición no lo miran así y hasta el cierre de esta edición no se pronunciaban si irían o no al Paseo de la República, rebautizado ahora bajo el imperio castrense como Paseo de los Héroes Navales.
Andrade tiene sentido de la oportunidad, pero sabe que su estilo no es el de un caudillo, que quizá sea lo que menos se reclama hoy día y que protestar por la vigencia de la Constitución y las leyes es una meta que pueden compartir muchos ciudadanos, aunque no sean necesariamente sus simpatizantes.
En los diversos locales de "Somos Perú", la noche del martes, se trabajaba febrilmente preparando pancartas, avisos, eslogans y maquinitas (tampoco faltarán globos bicolores) con la convicción de que se podrá congregar una multitud que sobrepase las 100 mil personas.
Habrá puntos de preconcentración en el Parque Universitario, Plaza 2 de Mayo, Campo de Marte y Parque de la Exposición. A las 6.30 p.m. los grupos confluirán en el Paseo de la República, en la primera cuadra. Habrá un estrado al lado del Hotel Sheraton y los manifestantes girarán alrededor del Paseo para pasar delante del estrado. No se sabe si Alberto Andrade finalmente hablará, aunque se calcula que no lo hará para evitar que se diga que monopoliza el liderazgo de la oposición. A las 8 de la noche se encenderán velas y se entonarán canciones y vítores. Luego de eso, todo el mundo a su casa.
Han confirmado su participación también delegaciones provincianas de Huacho, Ica, Ayacucho, Trujillo, Tacna y también piquetes del Vaso de Leche, Clubes de Madres y organizaciones populares.

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En el Paseo de la República aparte del Apra legendaria -con Víctor Raúl Haya de la Torre y el "Cachorro" Manuel Seoane- son pocos los mítines multitudinarios, si bien FBT, MVLl, AGP y hasta "Frejolito" Alfonso Barrantes han conocido noches de multitud y entusiasmo. En ningún caso se trató de una protesta contra la tiranía o un gobierno sin distinción de partidos e ideologías.
Esta convocatoria cívica no deja de ser decisiva para Alberto Andrade. Es una prueba de fuego para alguien que quiere erigirse como la contrapartida del diseño autoritario del fujimorismo. Aun cuando la marcha no tuviera las multitudes de otros tiempos, en esta ciudad de muchos polos y gentes que se guardan con prontitud ante el temor de asaltos y violencia, Andrade ha pasado ya el Rubicón del cálculo y el tono cuidadoso que lo vinieron caracterizando como una figura casi exclusivamente municipal. Tiene audiencia y puede, en ese sentido, traducir una creciente conciencia democrática y libertaria en una actuación pública masiva y consistente.

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Lo peor que puede estar sucediendo en estos días es la deserción de los ciudadanos, como ha ocurrido ya en nuestra patria cuando Jorge Basadre por los años '45 lamentaba la deserción de las elites en la conducción del Perú.
Hay un punto particularmente lamentable en la actual coyuntura política y es la que se refiere a la imagen internacional que proyecta el Perú. Han tenido que ser los Estados Unidos o el Banco Mundial o eventualmente la Europa de los 15, los que inviten a los propios peruanos a repensar hacia dónde nos encaminamos y qué tipo de sociedad queremos.
Para salir del pasmo en que se encuentra el gobierno, hay consejeros que le dicen al presidente Alberto Fujimori que organice una respuesta contundente a la movilización del viernes. Otros en cambio creen que el pequeño círculo que ahora rodea al Presidente -la momentánea falta de Carlos Torres se deja sentir- se inclina por bajar el tono y enmendar algunos errores.
Como suele ocurrir en los grandes momentos políticos, la noche de este viernes, tanto el gobirno como la oposición tienen la oportunidad de mirarse en su propio espejo. Lo que sí está claro es que la situación actual no puede continuar con esta tensión peligrosa y esta estéril polarización entre un autoritarismo casi ciego y una protesta aún desarticulada.