

El Pergamino Que Importó
Un Comino
A seis años del golpe del 5 de abril: compromisos
que se hicieron humo.
"Yo,..... Juro: Por Dios y estos Santos Evangelios que desempeñaré fielmente el cargo de Presidente de la República que me ha confiado la Nación; que sin menoscabo de la libertad de cultos reconoceré siempre el rol de la Iglesia Católica en la formación histórica, cultural y moral del Perú; que conservaré la integridad, la independencia y la unidad de la República y que guardaré y haré guardar su Constitución y sus leyes".
(Fórmula protocolar de juramentación de los presidentes constitucionalmente elegidos).
Con el regreso de la democracia en 1980, luego de 12 años de dictadura militar, el protocolo parlamentario decidió recuperar una tradición política, respecto a la juramentación de los mandatarios al momento de asumir el mando presidencial.
Así, el 28 de julio de 1980, cuando Fernando Belaunde Terry regresó a su segundo gobierno, y Alan García en 1985, luego de juramentar y tras leer su mensaje presidencial, fueron invitados a pasara a una oficina del Congreso, por breves minutos, antes de retirarse del Palacio Legislativo.
Fujimori: 28 de Julio de 1990.
"Los secretarios del Senado y de Diputados respectivamente me invitaron, dice Fernando Belaunde, a un ambiente del Congreso y en un pergamino firmé el mismo texto, con el cual, minutos antes, en forma verbal, había jurado ante el país".
Estos mismos pasos tuvo que dar el ingeniero Alberto Fujimori, en 1990, al juramentar su cargo ante el Congreso de la República. Según los técnicos de la Oficina de Protocolo del Congreso, la firma del pergamino por parte de los mandatarios viene a ser como una constancia documentaria e histórica del compromiso político que asumen, ante el país y la representación nacional, los ciudadanos elegidos para ocupar el primer cargo público.
Estos pergaminos forman parte de los documentos históricos y se encuentran resguardados y cuidados en el Archivo General del Congreso. Todos, menos uno: el documento, de 1990, en el cual el presidente Fujimori se compromete a respetar la Constitución y sus leyes, así como la unidad de la Nación.
El único documento -que existe en la administración pública- en el que se certifica y se deja constancia de la juramentación de Fujimori un día fue sacado por la Oficialía Mayor del Archivo General, y hasta la fecha no ha regresado a su lugar, y tampoco se encuentra en ningún ambiente del Congreso. ¿Qué pasó?
Veinte y ocho de junio de 1995, a un mes del cese del Congreso Constituyente Democrático, se desarrollaba una de las últimas sesiones complementarias del CCD. Eran las 10 de la noche. Martha Chávez pide la palabra a Víctor Joy Way y propone un pedido de dispensa para un proyecto de ley de la bancada gobiernista, donde se sustentaba que la amnistía -a los miembros de las Fuerzas Armadas y policías que violaron derechos humanos- no constituye interferencia en el ejercicio de la función jurisdiccional ni vulnera la plena vigencia de los derechos humanos. Adicionalmente establecía que la amnistía no es revisable en sede judicial.
Otra "interpretación auténtica" de la ley 26479 -ley de amnistía- que en ese momento, como era obvio, suscitó una reacción de los sectores de oposición, que provocó una dura discusión, con tonos -en ocasiones muy coloridos- y de abierta confrontación. En ese clima se escucharon posiciones como las de Lourdes Flores Nano que indicaban el carácter inconstitucional del proyecto, pasando por posturas como las del ingeniero Rafael Rey, que señalaban que la ley de amnistía busca la concordia nacional, hasta, evidentes argumentos del oficialismo, precisando que lo único que se busca es la reconciliación nacional.
En el debate, por supuesto, se volvió a recordar la falta de compromiso y de palabra del ingeniero Fujimori al romper el orden constitucional el 5 de abril de 1992. En ese duro escenario -once y treinta de la noche- entre dimes y diretes, un técnico auxiliar del área de Relatoría del Congreso se acerca al sótano de la parte posterior del Palacio Legislativo e ingresa al Archivo General. Lleva una orden precisa: "por encargo del Oficial Mayor vengo por la juramentación del presidente Alberto Fujimori de 1990". Luego de firmar un cargo de puño y letra se retira. Sería la última vez que los empleados del Archivo verían el pergamino de compromiso constitucional que firman todos los presidentes electos.
La explicación verbal que recibieron ante los reiterados pedidos de devolución de ese documento histórico, es que la Oficialía Mayor se encargaría de la custodia de dicho pergamino. La versión que manejan algunos técnicos y auxiliares del Congreso que trabajan en el Archivo y la Biblioteca, es que fue Martha Chávez la que ordenó a José Cevasco -el Oficial Mayor- retirar ese documento.
El último seguimiento que se hizo del pergamino -a mediados de julio del año pasado- indicaba que dicho documento fue a parar en algún lugar oculto y seguro de Palacio de Gobierno. Desde esa fecha no se tiene noticias de él. Puede ser que siga en la Casa de Pizarro o en otro lugar bajo siete llaves.
Cevasco tenía poderosas razones para acceder a una petición de tal naturaleza: su estabilidad laboral. La congresista Chávez ya había manifestado a más de uno de sus correligionarios que apenas se instalará el parlamento en 1995, lo relevaría del cargo. Cuando la congresista con la más alta votación electoral asumió la presidencia, ello no ocurrió. Al parecer las diferencias se limaron.
A pocos días de otro aniversario del fatídico golpe del 5 de abril de 1992, recordamos que Fujimori tenía y tiene poderosas razones para que dicha prueba documentaria no se haga pública. El 28 julio de 1990 -el día que firmó el pergamino- dijo: "el electorado peruano encargó un mandato de unidad nacional y de rechazo a las propuestas alternativas fundadas en la confrontación, polarización y conflicto abierto como estilos políticos de gobierno. El pueblo nos eligió para que instauremos un nuevo lenguaje de entendimiento nacional, que es el lenguaje del diálogo, la concertación y la búsqueda de consenso."
A pesar del tiempo, a veces, las huellas que dejamos nos persiguen, para bien o para mal. Por eso, hay momentos y actos que muchos no quisieran recordar, porque simplemente confirman que la palabra que suelen empeñar no vale nada. Cuando las pruebas o los testigos, de ese pasado que nos atormenta vuelven a aparecer, lo único que queda es desaparecerlos. Y ni aún así la paz definitiva llega. (David Montoya).
Los daños por El Niño a empresas e instituciones que se encuentran aseguradas ascienden a, según la Asociación Peruana de Empresas de Seguros (APESEG), US$ 110 millones, de los cuales aproximadamente el 85% está distribuido entre distintas reaseguradoras extranjeras. Hasta el jueves 26 las empresas afiliadas a APESEG habían recibido 500 reclamos por siniestros ocasionados por el fenómeno de El Niño. De ellos, según APESEG, 400 no superaron los US$ 100 y el resto -salvo el caso de la central hidroeléctrica de Machu Picchu- están en el rango de US$ 100 mil a US$ 500 mil.
EL TUMOR DE TORRES
Torres y Torres: consideraciones post-operación.
El resultado positivo de la operación a que fue sometido Carlos Torres y Torres Lara, el martes pasado en los Estados Unidos, despeja en buena medida la preocupación ciudadana sobre su salud y el desarrollo del Congreso. Si bien muchas de las versiones que corrían sobre su enfermedad señalaban que dentro de la seriedad del caso, la detección a tiempo y el tratamiento en uno de los centros hospitalarios más especializados del mundo permitían augurar su restablecimiento, es innegable que la preocupación iba más allá del ámbito familiar o amical. Torres y Torres Lara es, en el conjunto del gobierno, una figura de especial significación y lidió al frente del Congreso por consagrar un estilo de aproximación política entre las diversas bancadas y tendencias. Esa es la razón por la que se auspiciaba su reelección como presidente del Poder Legislativo, propósito que tal vez se mantenga al ritmo auspicioso de su recuperación. El poder no está ciertamente exento de las vicisitudes de la salud y la enfermedad. Casi a los pocos días, del desmayo en Costa Rica de Carlos Torres, en Miami, en transito hacia México, el primer vicepresidente Ricardo Márquez tuvo un súbito desmayo. Fue trasladado de emergencia a un nosocomio, en el cual estuvo dos días en observación, y luego volvió a Lima el lunes 31. Fue, simplemente, un susto.
CUESTION DE ETICA
El jueves 26 se instaló el Comité de Etica del Colegio de Abogados de Lima, que está integrado, de izquierda a derecha, por los juristas Javier de Belaunde López de Romaña, Manuel de la Puente, Guillermo Rey Terry, (ex magistrado del Tribunal Constitucional quien preside el Comité), Guillermo Velaochaga y el expresidente del Consejo de Ministros, Alfonso de los Heros.
CARTA BAJO LA MANGA
El empresario Jaime Mur, acusado de contrabando por la importación de un Mercedes Benz de segunda en enero de 1996, y huésped obligado en la residencia del Embajador de Costa Rica, Julio Chávez, donde viene solicitando asilo, sacó el lunes 30 una carta bajo la manga: nada menos que la opinión jurídica de Eduardo Ferrero Costa a favor de su inocencia. Ferrero Costa, actual ministro de Relaciones Exteriores, fue abogado de Mur hasta antes de asumir el cargo y no parece haber cambiado de opinión. Mientras tanto, la Sala Especializada de Delitos Tributarios y Aduaneros que preside Raúl Lorenzzi Goicochea decidió por segunda vez, al cierre de esta edición, aplazar su decisión sobre el dictamen acusatorio del Fiscal Superior Elías Lara Chienda.
AFRICA MIA
Chávez rumbo al Continente Negro.
Este jueves 2 la congresista Martha Chávez, y su marido, viajarán a Namibia, Africa, para asistir a una nueva cita de la Unión Interparlamentaria. La ausencia de la Presidenta de la Comición de Defensa será por 15 días, con lo cual la investigación sobre la interceptación telefónica a su cargo quedará nuevamente plantada. El viaje coincide con el recurso de Habeas Data planteado por Javier Diez Canseco y Ernesto Gamarra para conocer los montos gastados en los viajes oficiales de los congresistas. Más de uno asegura que Martha Chávez encabezaría la relación de los viajeros. Se sabe que estando en el Africa los Chávez participarían de un safari.
EL CAPITAN DEL TITANIC
Hace poco, el comité ejecutivo nacional de Acción Popular recordó los nombre de Juan Incháustegui y Elías Mendoza Habersperger como candidatos naturales de AP a la alcaldía Metropolitana de Lima en relación con la próxima contienda electoral. En el Paseo Colón alguien comentó: "Ahora que está de moda la película, tal vez hayan decidido no aspirar al cargo de capitán del Titanic". Sin embargo, el Comité Vecinal Pro Creación de la Municipalidad Distrital de El Cercado de Lima ha acordado lanzar a Mendoza encabezando una lista independiente.
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