Sangre, Alcohol y Lágrimas


Sangre, Alcohol y Lágrimas
La negligencia de conducir en estado de ebriedad y la falta de una sanción más justa.

20 de marzo,
1998

Trágica
muerte de
Juan Ponce
de León (24).
Velocidad y
alcohol, algunos
excesos.

Horror en las pistas. Más de 50 mil casos en una década. Seguido: Congresista Harold Forsyth, con su propuesta, son cinco los proyectos de ley presentados sobre el tema.

Escribe ROSA VALLEJOS

EN nuestro país, el chofer que conduce "un vehículo motorizado en estado de ebriedad o drogadicción" y mata a terceros es sancionado con una pena de "prestación de servicios comunitarios". Esto significa, libertad inmediata, pues el castigo no es aplicable a nuestro contexto.

Acusado de "homicidio culposo", Román Bueno -detenido en el penal San Jorge- espera el inicio de su proceso.

Por esta razón y a fin de lograr una pena más severa, el congresista de UPP, Harold Forsyth presentó el pasado 6 de marzo, un proyecto de ley que plantea modificar el artículo 274 del Código Penal señalado para este tipo de delitos. Al parecer, la muerte de tres trabajadores de la empresa United Airlines ocurrida hace un mes y la consiguiente protesta que generó el tratamiento judicial del caso pusieron sobre el tapete un tema que silenciosamente cobra decenas de víctimas. Pero no sólo ésta, sino muchas muertes (se calcula 25 fallecidos y 44 heridos en el primer trimestre de este año) han sucedido bajo la misma naturaleza y se han sumido en la más absoluta impunidad. "Pena privativa de libertad no mayor de dos años e inhabilitación por el mismo período para quien conduce en estado de ebriedad. Así como pena no menor de dos años, ni mayor de cinco para quien presta servicio de transporte público de pasajeros y lleva a una o más personas" ha sido la propuesta modificatoria a la ley que actualmente se discute en el Congreso.

MAL DE COPAS

C1 es el código de la Infracción a la Seguridad por "conducir en estado etílico o bajo los efectos de estupefacientes, narcóticos y/o alucinógenos comprobado con el examen respectivo o negarse al mismo". Considerado como falta MG (Muy Grave) según el Reglamento de Infracciones y Sanciones de Tránsito, la multa asciende a 10% UIT, es decir 260 nuevos soles, sanción que no ha logrado evitar la vieja negligencia -hecha costumbre por algunos- de manejar "pasado de copas".

1,212 papeletas aplicadas durante 1997 en Lima Metropolitana.Apenas cuatro al día.

En este caso, la medida cautelar accesoria ordena la detención del vehículo, así como la suspensión de la licencia de conducir por un año. No obstante, ¿qué ocurre cuando el bebedor se convierte en homicida?
La noche del 31 de octubre de 1993, Llubetys Ñaccha (21), volvía a casa llevando en brazos a Fernando, su pequeño de dos años cuando al cruzar el jirón Maquinarias en San Juan de Lurigancho sintió el chillido de un auto. Según testigos, Llubetys fue alcanzada por un vehículo que la lanzó por los aires junto a su hijo, quien acabó sobre el parabrisas de otro automóvil. Indignados, algunos transeúntes llegaron hasta el chofer Orlando Román Quispe y le exigieron que socorriera al menor. Llubetys yacía muerta sobre el pavimento.
Román -quien presumiblemente manejaba en estado de ebriedad- subió a Fernando a su carro y partió diciendo que lo llevaría a un hospital (no se le efectuó dosaje etílico). No muy lejos, se detuvo y lanzó al niño junto a un basural. Iba a marcharse, pero volvió a recogerlo. Seis horas después, Fernando fue hallado en un parque de Surco por efectivos del serenazgo, tenía una herida en la cabeza y había perdido mucha sangre. Luego vendrían dos operaciones delicadas que le salvaron la vida. Han pasado cuatro años y Fernando -afronta problemas de lenguaje, visión y memoria- vive hoy con sus tíos. Mientras tanto, Román Quispe, a quien se le sancionó con una reparación civil de 2,000 soles, no ha pagado indemnización alguna y sigue al volante de un auto.
"Este tipo de accidentes de tránsito son calificados como homicidios culposos pues se considera que no ha existido voluntad criminosa y pueden agravarse si el causante abandona a la víctima, lo que convierte el hecho en una modalidad delictiva. Luego, durante el proceso, el juez tiene la opción de dictar mandato de detención o comparecencia, aunque casi siempre los autores gozan de libertad y se determina la indemnización. En realidad, no existe equivalencia entre el delito y la pena", explica el abogado César Vega Vega, añadiendo que al no existir una sanción más severa, difícilmente se evitarán estos hechos.

Fernando Rosales y las huellas que le dejó el accidente en que murió su madre. Orlando Román, el chofer que lo atropelló, está libre. Izq.: Detectando alcohol en la sangre.

EFECTO ALCOHOL

Coincidentemente al debate ocurrido en el Congreso a propósito de la modificación del artículo 274, en Estados Unidos, la Cámara de Representantes alista una ley que pretende rebajar el límite legal de alcohol en la sangre (para los conductores) de 0. 10% miligramos por decilitro a 0.08%. El objetivo, reducir el número de víctimas por accidentes de tránsito, pues se estima que el 40% de estos casos se relacionan con el alcohol.
Mientras tanto, en nuestro país, la prueba de dosaje etílico determina que el conductor ha cometido falta sólo cuando presenta un gramo de alcohol por litro de sangre. Y aunque se han intentado algunos controles preventivos, como el Alcotest -utilizado en Estados Unidos o en la Comunidad Europea- o método de aliento, hasta ahora no se ha podido poner freno a este tipo de accidentes.


Víctima Del Caos
Chofer ebrio causó la muerte del padre de Antonio Ketín Vidal.

Alfredo Vidal venía a Lima cuando ocurrió la tragedia.

ALFREDO Vidal Espinoza (80) era un profesor jubilado y entusiasta. Nacido en agosto de 1917, don Alfredo -era el padre del ex director PNP, Antonio Ketín Vidal- había decidido volver a su terruño en la provincia de Marañón (Huánuco), pero el 19 de marzo último, la muerte le salió al encuentro. El vehículo en el cual viajaba a la ciudad de Trujillo se desbarrancó en la provincia de Pataz. Las investigaciones han determinado que, horas antes del siniestro, el chofer había bebido.