

Pero hija, o sea, desde el primer momento algo hubo en Simeón Delgadillo que me disgustó, No sé, o sea, si era un excesivo pulimiento en sus modales, una uña del meñique larguísima o, pucha, un aire impreceptible a un personaje de las tenebres que tampoco tenía del todo identificado.
Al final, o sea, presionada por la necesidad, pucha, lo tomé. A la mañana siguiente le pedí que me llevara precisamente a mi sesión con Saúl y en la esquina de Pezet con Salaverry me preguntó si se podía subir a la berma central para ganar tiempo, y cuando le dije que estaba loco, pucha, se mandó el cruce sin mirar y una viejita que regresaba de la misa terminó sentada en el capó del Volvo como reina de carnaval de pueblo joven, no sabes el pánico que me dio.
Por supuesto que apareció un policía y cuando le pidió el brevete a Delgadillo, pucha, éste no solamente no sacó brevete alguno sino que dijo una frase como "Retírese, Operativo Palomita", pucha, que produjo que el policía se cuadre como un soldado y luego zafe, dejándome en un trompo emocional del que Saúl me tuvo que sacar remitiéndose a mis dos primeros meses de lactancia, tu me entiendes.
Hija, bastante intrigada con el asunto, esa misma tarde me pongo a revisar la guantera y me encuentro con un cuaderno que no era mío. Empiezo a mirar sus páginas y veo unas cosas a lápiz rarísimas, más o menos así: "Palomita donde loquero (9.30 a.m.). Palomita con torcaza en corral de pavos reales (11.00 a.m.) Palomita a gallinero donde se preparan para poner mejor (12.00). Palomita se alista, parece que hoy pisada de palomo (01.00 p.m.)".
Hija, se me heló la sangre en las venas porque no había que ser Einstein para darse cuenta de que Delgadillo aludía en clave a mi agenda de esa mañana: sesión con Saúl, cafecito con Mariafé en Voltaire, gimnasio y peluquería. Casi me muero, decidí llamar a mis amigas congresistas y darles el caso, y para no hacértela larga, te cuento que estamos a punto de nombrar una Comisión Investigadora Multipartidaria, hija, porque el tal Simeón Delgadillo no era otro que el viejo de la RENIEC, hija, al que le habían dado en persona mi caso por la altísima magnitud del nivel, lo que me parece grave, porque si a estas alturas de la vida, hija, cualquiera puede a la vez ser un chofer, un agente del SIN y un alto directivo de una entidad electoral, pucha, significa que Martucha, ag, puede salir elegida Miss Perú Mundo, y ahí sí que los buques van a acodar en la Plaza de Armas, como predijo Santa Rosita, ¿te acuerdas? Chau, chau (Rafo León).