Cine-TV


Tarde Para Ser La Misma
Las promesas de "Gisela Contigo".

Por FERNANDO VIVAS

SI hasta no hace mucho me asombraban los cambios manifiestos en Gisela, la modosa recontra-ex/vedette, la que castiga cualquier expansión de carácter susceptible de ser tildado de vulgar, la que consulta decoradores y anticuarios para espantar el malgusto alrededor, la chica que vino de abajo para ser adoptada por cierta pituquería telemaníaca; ahora, viéndola bajo sus oropeles de Amarige, algo temerosa de la competencia afiebrada que le espera, con urracas dispuestas a darle de arañazos y remedones hurgando en sus dobleces gestuales, se me ocurre exactamente lo contrario: ¿no anhelará Gisela el imposible de ser la misma que ya no puede ser? ¿Por qué justo ahora, aeróbica y finamente trajeada en su flamante Red Global, se presenta con una canción eslogan llamando la atención sobre su vida privada? "Se escribirán libros y revistas sobre mí" canta con el secreto anhelo de que así sea, pero también sabe, que hay otras vidas más condimentadas, sinceras y consecuentes con lo que siempre fueron y esas tienen, tal vez, tanto o más rating que el tira y afloja con su Robert, que la educación sentimental de su hija Ethel o los problemas domésticos en su remota residencia de Las Casuarinas.

Gisela en enésimo debut.

Tras tantos mediodías, siempre exitosos, Gisela ya no se impone por frescura sino por madurez y eso es bueno ante tanto mamarracho juvenil que ha pretendido arruinarnos la pantalla de los '90. Además el negocio de Gisela es la variedad de estímulos y ella sabe barajarlos: si no camina el autobombo, entonces el show lo protagoniza el público participante, sujeto de las sorpresas y reencuentros que serán la columna vertebral de "Gisela contigo"; si se cae en un segmento ya verá cómo se levanta en el otro; si no exhibe mejorías en sus monólogos tendrá por fuerza que exhibirlas en las entrevistas. Al respecto, me dice "soy muy cauta y muy condescendiente cuando entrevisto y sé que tengo que ser menos zalamera. Por ejemplo, hace un rato te dije papito y yo qué tengo que decirte papito". Por un instante, casi veo una continuidad inquebrantable entre la comunicadora salvaje y la gran utilísima globalizada. Pero era un espejismo fruto de las nostalgias de huachafería y vulgaridad en esta "Gisela contigo" que maneja a sus auspiciadores con la misma aséptica simpatía con la que maneja audiencias.
En compensación a esta Gisela resignada a no voltear la cabeza está la conductora que quiere de cualquier forma estar al día en materia de Tv. Sabe que el mediodía tradicional ha hecho agua (pobre July Pinedo) y que tiene que meter talkshow y reality show y notas de coyuntura entre concursos y telefonazos. Ha ofrecido sorpresas y nadie duda que vaya a cumplirlas. Genaro Delgado Parker también se juega su orgullo en el intento.
Veremos y opinaremos.


Sitcoms, fútbol y las noticias amargas...

Actor Salvador Del Solar en "Apocalipsis".

VEO poca televisión. Menos de lo que me gustaría. Cuando lo hago, trato de ver algunas comedias como "Mad about you", "Friends", "The naked truth" o "Spin city", todas ellas series norteamericanas que me parecen muy divertidas. Otras series que me gusta ver aunque ya no en el plano de la comedia, son "E.R." y "NYPD blue". Eventualmente salto entre los programas de David Letterman y Jay Leno y, aunque suelo quedarme en el del primero, todo depende de los invitados de turno. Si estoy en mi día de suerte, coincido con los especiales del "Actor' studio" en Films & Arts. No tengo una preferencia marcada entre los noticieros locales, aunque quizá vea "24 horas" un poco más que los demás. Una breve escala en CNN o CBS, a la hora que se pueda, me ayuda a no desconectarme del todo. Los domingos trato de no perderme "Goles en acción" y, durante la semana, los programas de Fox Sports America's relacionados con el fútbol.


Sin Censura
Gonzalo Quijandría en nuevo show opositor.

  • Por primera vez, un set con el sol que se mete por las ventanas. Ante esa vulnerabilidad los espectadores de "Sin censura" somos como francotiradores apostados en hogares que casi nos estábamos olvidando que los domingos también son un buen día para un show opositor. Gonzalo Quijandría, mientras corría por las accidentales locaciones del Noticiero de ATV, cargaba baterías para su nuevo "Contrapunto", donde no sólo será el conductor obligado, sino también el director moderado, desapasionado ideológicamente como buen abogado de los '90 pero celoso y entusiasta. Su aprendizaje aún no acaba pero ha sido raudo y efectivo y se nota en la continuidad de entrevistas y comentarios. Sus reporteros atevinos, acostumbrados al ritmo del día a día, tardarán algo en ganar peso y aliento de revista semanal, ojalá aprovechen la oportunidad y los equipos que se compraron para César Hildebrandt. El horario es discreto pero elocuente: a la misma hora, en la usurpada Frecuencia Latina, Zenaida Solís sufre censura y vergüenza en el parametrado "Contrapunto" que hasta hace un año condujo el mismo Quijandría. Irónicamente, en el primer "Sin censura" le tocó a Gonzalo dar la noticia del reconocimiento que el poder judicial ha hecho a Nomi de Ivcher, esposa de Baruch Ivcher, como representante de las acciones de su expatriado marido. Suerte.


    Picotazos
    "Hablemos claro..."

    Mónica Chang