
Chisme & Cía.
Intimidades hechas públicas y corrupciones guardadas
en secreto. Tal es el doblez del actual escenario oficialista farandulesco. La fiebre del chisme se transmite desde varios programas especializados de la pantalla chica, y se inflama con
tácticas dirigidas a través de la prensa chicha, que no hace
más que multiplicarse bajo sospechosos auspicios. Los chismes suelen ser insensatos, invasivos e inmanejables, pero su recurrencia hace pensar en una orquestación mayor. Sin embargo, el chisme seguirá siendo chisme, aunque otros quieran hacerlo pasar por noticia.
Gisella, entre los chismes consentidos y los golpes bajos a discreción. Derecha: abanico amarillo que se delata solo.
NOTICIA verdadera o falsa con que se pretende indisponer a unas personas con otras o se murmura de alguna", así es como la Academia define al chisme. Faltaría agregar, como segunda o tercera acepción, deporte nacional e inalienable costumbre doméstica. Todos se quejan de él, pero a todos les encanta. Pero nuestra cultura del rumor no es de última generación, sino de tradición y solera. Más que meros adornos las celosías que se dejan ver en los recién recuperados balcones limeños eran chismosamente funcionales: desde ellos, viendo sin ser visto, se podía parlotear de lo lindo sobre qué tapadas se destapaban y la última de Amat con La Perricholi. Apunta Juan Manuel Ugarte Eléspuru en su tratado "Lima y lo Limeño": Las bolas se mueven rápidas, crecen, zigzaguean, se agigantan, como su media hermana la calumnia, reptan vivaces a flor de suelo. Pero la bola no sobresalta los cuerpos sino los ánimos.
Magaly Medina, concesionaria del chisme, se arriesga a caer en
su trampa. Mientras, rumores dirigidos atacan a periodistas
y políticos.
Desde entonces los niveles de chisme se han ido perfilando. Los personajes públicos gozan y padecen una vida pública: es parte de su trabajo. Ellos pueden ser objetos de rumores inocuos, a veces hechos públicos bajo su consentimiento e interés. En el caso de un divorcio entre famosos, por ejemplo, la publicidad es inevitable. Peor aún si se trata de una separación beligerante, a las patadas para ser más exactos, como fuera el caso del divorcio presidencial: Hubo denuncias de corrupción de por medio, y puertas de Palacio enrejadas como respuesta.
Pero también puede haber, y se perciben nítidamente en la actual coyuntura política, chismes con patas, malévolos y mal intencionados, destinados a castigar a opositores (ver recuadro).
El riesgo es que ahora ni el hombre privado está a salvo de ver hecha noticia su vida privada, su intimidad familiar. La proliferación de talk shows, el morbo global por invadir el espacio íntimo ajeno, son algunos de los rasgos distintivos del fin de siglo. Dice el sociólogo Guillermo Nugent: Pueblo chico, infierno grande. Con la aparición de las grandes ciudades y el placentero anonimato que produce en el trato cotidiano, aquel dicho pareció quedar obsoleto. La sensación de cercanía que producen los medios audiovisuales hace de la privacidad una dimensión más frágil.
En lugares como nuestra ciudad donde aún persisten tratos de aldea en la relación de las autoridades con la población, o el frecuente minigulag que es el trabajo doméstico, el entusiasmo por los chismes puede reforzar la ilusión de seguir viviendo en un mundo preurbano, sin derechos y sin límites, sólo con costumbres.
Costumbre moderna limeña, a finales de los noventas, se está volviendo el hacer del chisme -inocuo o canalla- noticia. Una de las principales responsables da la cara. O abre la boca, para ser más exactos.
EN BOCA ABIERTA...
El espejo no miente a Magaly Medina (Huacho,1963). Cuando se pregunta, como la enemiga de "Blancanieves", quién es la gran bruja de la televisión, la respuesta es contundente. Ella es la más polémica, la más estridente y la que tiene más puntos (15.5 en el total de hogares de Lima, 9 puntos en el estrato D y nada menos que 18.6 en el irritable AB, pese a quien le pese, según IBOPE TIME). Magaly no se duerme en sus espinosos laureles porque hay muchas preguntas que le quitan el sueño: ¿Cuántas tempestades cosechará? ¿Cuántos chismes más tendrá que contar y cuántos otros tendrá que callar? ¿Cómo se autorregulará sin perder el rating? Los paparazi del vecino 13 -tan viperinos como ella pero escudados en un cómodo anonimato- no le preocupan tanto como todos aquellos a los que, sin querer queriendo, ha jodido. Así como lanza sus reportes, sin pelos en la lengua, habla de sus éxitos en esta exaltada televisión nuestra, pero también habla de miedos, de política, de propósitos de enmienda y meas culpas.
-¿Todo esto es por empeño periodístico, por pura notoriedad o hay otras motivaciones subyacentes, estás reivindicando algo?
-Para nada. Lo último que quería hacer en mi vida es periodismo de espectáculo. Este es un reto y bien pagado. Es un gran negocio estar en la Tv.
-Pero vamos, tú no eres una pituquita respingona, tú vienes de Huacho, de la Bausate y Mesa, de la clase media. ¿Esto significa algo?
-No lo creo, mi estilo de escribir era similar al que uso ahora en Tv., sin relación con mi origen. No hay resentimientos, si a eso vamos. Ningunas ganas de fastidiar a la gente exitosa de la farándula.
-Dejando a un lado la sociología, sí hay una intencionalidad personal en golpear a gente exitosa para que ese golpe te devuelva notoriedad.
-Es para divertir y entretener. Estamos en la Tv. para entretener a la gente.
-Hay gente a la que no entretienes para nada. Todos los magullados y alterados por tus reportes.
Estábamos acostumbrados a un periodismo zalamero, de halagos a la gente bonita, de "tienes éxito y qué lindo eres", "has hecho una obra estupenda y eres un gran actor". Yo trato de....
-...hacer lo opuesto.
-No es eso, trato de ponerlo en su real dimensión y me voy a veces de los límites porque así es mi temperamento.
-Eres una fatalista. Crees que estás condenada a condenar.
-No estoy condenando a nadie, siento que estoy riéndome de mí misma y de los demás. La gente que toco no debe creerse tampoco tan invulnerable.
-Hay algo que sí debe ser invulnerable, y son ciertas parcelas de la intimidad.
-Cuando eres una persona pública tu vida privada le interesa a la gente.
-Sin duda les interesa, ¿pero tienen derecho a conocerla toda?
-Yo siento que estoy avanzando en un terreno nuevo, minado muchas veces. Incluso tengo serias dudas sobre adónde debo ir, me lo pregunto cada que termina un programa y me digo "creo que exageré".
-No estás en un terreno minado, sino en un terreno virgen.
-Que me lo van sembrando de minas.
-Claro, pero éstas explotan detrás tuyo, cuando ya pasaste.
-Es cierto. Pero estoy abriendo una trocha y el que venga después ya sabrá cómo conducirse. Yo estoy medio perdida a veces.
Tras arduas batallas contra la prensa amarilla, Gisella ha optado por la estrategia del silencio.
-¿De qué no te reirías, ya que hace un momento me definías este oficio como un entretenimiento?
-No me río de las desgracias ajenas. No me reiría de una persona que tenga SIDA.
-¿Pero lo dirías aunque esa persona no lo quiera?
-No lo sé, no me ha tocado un caso así.
-Pero, Magaly, tienes que saberlo...
-Sé muchas cosas de gente que no digo por respeto y porque no quiero causarles problemas. Yo estoy siendo pública y estoy siendo vulnerable y tengo miedo que me paguen con la misma moneda.
-Citemos un caso. Claudia Cisneros. Se te fue la mano.
-Sí, se me fue la mano porque no debí adjetivar, yo no soy quién para adjetivar. No debí involucrar a otras personas.
-Cuando tú adjetivas, lo haces con un tremendismo que provoca más rechazo.
-Pero no es elaborado, no es pensado. Se me salen las cosas sin tacto. Es algo que debo limar y no he limado aún.
-¿Qué pasó con Ernesto Pimentel la "Chola Chabuca"?
-Ahí dejé, por error, que la cámara mostrara la dirección de su casa. Pero, lo demás, eran testimonios de los vecinos que me vienen a buscar y me cuentan...
-Pero, vamos, uno no se puede escudar en el sin confirmar o en el "no lo he dicho yo sino otros"...
-Yo consulto las dos partes. Si una no habla me atengo a lo que dice la otra parte. La gente quiere saber...
-La gente quiere saber muchas cosas pero no hay que darle gusto en todo. Insisto en que hay una parcela de tu intimidad, sobre todo las cuatro paredes que te rodean, donde nadie se tiene que meter.
-Yo no me meto en las cuatro paredes de nadie.
-Los vecinos de Pimentel lo hacían en tu programa.
-Ellos hablaban.
-Azuzados...
-Yo no los azuzé.
-Bueno, cuchareados. Hay algo que yo saludo de tus programas y es romper esa zalamería, esa comunicación forzada y poco sincera de la Tv. para hablar sin pelos en la lengua. Pero mi temor es caer en otra hipocresía. En el soltar un chisme con la coartada de "lo cuento porque los peruanos tenemos que saberlo", "esto no debe ser".
-He caído a veces en cierta pacatería estúpida y yo no soy así. En vez de burlarme de ciertas cosas y ponerlas en su dimensión debida he hecho lo contrario.
-Siento que no te contentas con el escándalo que puedes armar sino que tienes que escandalizarte tú misma.
-Yo me escandalizo de pocas cosas.
-Impostas una actitud escandalizada. Por ejemplo, en el lío que has armado con los concursos de belleza decías que "lo que había sucedido ponía en riesgo la imagen del Perú".
-Los concursos de belleza están tan devaluados que sólo son una vergüenza para quienes los organizan y para quienes participan en ellos. Simplemente, quise hacer un poco de barullo con cosas que todos saben.
-Y el barullo aumenta puntos de rating..
-El rating me importa porque cuando hago algo me gusta tener éxito, pero no estoy tan pendiente de él.
-¿Crees que puedes reenfocar tu oficio sin sacrificar necesariamente el rating, que puedes autorregularte?
-Creo que sí. Estoy en búsqueda de esa fórmula.
-¿Y el canal?
-El canal no me impone nada, no me indica nada. Soy yo al aire y soy la única que tiene la conciencia incómoda, la que me pregunto cosas, la que me cuestiono cosas. Todo esto me está quitando el sueño últimamente.
-¿Y qué vas a hacer para recuperar el sueño?
-El estilo no va a cambiar, si no no sería Magaly Medina. Pero pienso autorregularme, como tu dices, de alguna manera. Que no caigan 100 juicios por difamación encima. No quiero herir a la gente con lo que hago.
Expuestos y vapuleados, Alejandro Guerrero y Claudia Cisneros, dos víctimas de Magaly Medina.
-Ahora, te planteo un tema como para que vuelvas a perder el sueño. ¿Y si todo este empeño puesto en develar las vidas privadas de gente del espectáculo lo enfilaras hacia la política?
-En estas últimas semanas he estado pensando que si con hacer estos reportes de la farándula ya hay tanto rencor acumulado hacia mí, si hay tanta gente que quiere hurgar en mi vida y destrozarla si pudieran, ¿qué sería si me meto con los políticos? ¿qué podrían hacerme? Me da miedo que me monten algo y mi prestigio se vaya por los suelos. Sin embargo, no descarto el tema.
-No sólo se trata de lo que te puedan hacer si te metes en política, sino de cómo te pueden aprovechar hagas o no hagas nada. Eres una ciudadana con buen rating y eso se presta para muchos usos...
-Te entiendo. Hay gente que quiere a través de mí dañar a Hildebrandt, por ejemplo, porque piensan que yo lo odio. Y no es así.
-¿Lo quieres?
-No, le tengo respeto. En el fondo sigo admirando al periodista que alguna vez admiré. Lo que hago es divertirme con él al aire.
-¿Por qué no has buscado otro tipo de diálogo con él? Es un diálogo desproporcionado. Tú le dedicas varios minutos diarios y él te pica muy de vez en cuando.
-Me encanta ser irreverente con él. En los cafés, en los pasillos, se le dice "Chato". El es nuestro querido Chato de la televisión. Pero no me interesa ganarme sus simpatías. Alguna vez lo quise, cuando él estaba en este canal y lo saludaba diciéndole "Sr. Hildebrandt" hasta que le perdí el respeto.
-Fue por ese fatalismo del éxito tuyo, que crees que tienes que triunfar golpeando a los grandes.
-Sí, conozco ese precepto, golpea al líder y obtén rating. Sí, voy a confesarlo, vengo utilizando eso desde mi época de crítica de Tv. en "Oiga". -Tengo un duende malicioso que me hace ser irresponsable, no pensar en mi seguridad, en nada. A veces eso se toma por valentía y no lo es necesariamente.
-Volvamos a la política. ¿Podrías ser usada por quienes piensan que este súbito interés oficial en las noticias del espectáculo distrae de otras urgencias?
-Eso me parece una soberana tontería. Pensar que soy una agente del SIN que estoy armando todo este chongo para que la gente no se entere de por qué Vladimiro se va a encargar de controlar la delincuencia, de por qué a Fujimori se le están cayendo todos los puentes, es una tontería.
-Dicho así es una tontería pero finalmente el interés por los temas que manejas sí distrae al público de la agenda política.
-Qué voy a hacer si es así. Otros medios sí lo hacen porque tienen particulares intereses pero mi pequeño programita no. No soy manejada por los dueños del canal, ni soy títere de nadie. Además, vengo de "Oiga", soy de oposición, soy antifujimori, antivladi y antigobierno actual.
-En la Tv., ¿eres de oposición o de mayoría?
-Quisiera ser de mayoría, pero le llego más al A, al B, algo al C y el D no me quiere para nada. Como le pasa a Hildebrandt también.
-Llegas más al A y B porque los irritas.
-Lo mismo le pasa a Hildebrandt o a Bayly cuando todo el mundo los ve para criticar y escandalizarse con lo que hacen. La gente igual dice "viste lo que dijo Magaly".
-Se pueden irritar con lo que ellos dicen o hacen, pero la gente se irrita "contigo" y dice "mira quién es", "mira la boca que tiene".
-Sí, se fijan mucho en eso. Pero, ¿no te parece extraordinario que se hayan roto los cánones de belleza en la Tv.? Ni Laura Bozzo ni yo somos modelitos preciosas.
El chollywood local, objetivo de una ofensiva chismográfica que no da muestras de conocer límites.
-Me parece extraordinario que abras la boca en la Tv. pero me preocupan muchas de las cosas que salen de allí.
-Te preocupa mi lengua. Soy así, medio tosca todavía, pero son mis opiniones. Tengo que estilizar lo que hago, tengo que mejorar para continuar en esto.
-Has sido crítica de Tv. y sabes muy bien que eres parte de un fenómeno de competencia dura entre canales que como el 9 o el 13 no quieren sentirse chicos frente a un canal como el 4 que está como atemorizado ante ellos.
-Sí, el 9 y el 13 se están disputando un lugar. En medio de este fenómeno sí me siento media títere. Siento que soy el punto que necesitan para mejorar o empeorar sus posiciones. Tengo mucho peso sobre los hombros.
-Volviendo por última vez a la política. No has descartado que eventualmente pueda ser un tema de tus programas y no podemos descartar que hay alguna voluntad ajena que te quiera utilizar. ¿Por ejemplo, harías alguna nota que implique a Montesinos?
-Lo tomaría con pinzas, con mucha cautela. No me gustaría para nada que me identifiquen como alguien que pudiera hacerle algún tipo de servicio a Montesinos. ¿De qué hablaría con Montesinos? ¿De Susy Díaz, de cosas del espectáculo? Lo estaría haciendo humano ante el público. Me seduce más la idea de entrevistar a Fujimori, de bacilarme con él, de chonguear.
-¿Todo esto es un gran chongo?
-Es un gran chongo. Nuevo para mí y nuevo para todos y todavía no se ha regulado a cuántos decibeles puedo hablar.
-Magaly, hay leyes...
-Sí y tengo una asesoría legal que me ayuda.
-Una asesoría que más que hacerte conocer los límites seguro que te ayuda a sobrepasarlos.
-Una asesoría que me ayuda a prevenir.
-Entonces sigue el chongo pero, supongo, con más conciencia de sus límites.
-Sí, tengo que hacer un mea culpa, porque de lo contrario puedo perder la perspectiva de todo. Temo verme perdida en un mundillo que yo misma he ayudado a armar.
Rastro Amarillo
Indicios sugieren uso político oficialista de
los tabloides chicha.
Dr. Luis Tudela, representa una querella contra El Chino: "En nuestro país el honor no vale nada".
COINCIDENCIAS sincronizadas, versiones fidedignas, e indicios consistentes como los denunciados por La República, apuntarían a una injerencia del régimen en las campañas más agraviantes de cuatro tabloides amarillistas. Las últimas víctimas han sido periodistas independientes y congresistas de la oposición, incómodos por sus afanes investigativos especialmente en lo que al chuponeo telefónico se refiere. Estos diarios combinan procaces primeras planas aludiendo a algún personaje con voladas secundarias relievando algún logro político del gobierno. Al interior, no es extraña la publicidad de la Presidencia del Consejo de Ministros, ni canjes de otros medios acomodaticios respecto al poder. Se habla de dinero sucio y de un mensajero voluminoso distribuyendo similares incentivos por las redacciones.
Coincidentemente, el 24 de abril se publica en El Peruano el registro de marca de los que deben ser tres nuevos tabloides sensacionalistas. Uno de ellos, El Tío, ya en circulación con una fotonovela titulada La Comehombres y protagonizada por la congresista Susy Díaz, es tan amarillo como un plátano. Los otros son El Hablador, y El Rajón, todos solicitados por la misma persona, Miryam Isabel Ravenna Córdoba.
"La vida privada es todo aquello que la persona no quiere que se difunda", dice el doctor Luis Tudela Varela, uno de los asesores legales del Canal 4. El se basa en el artículo 14 del Código Civil, a propósito de una querella que ha presentado el candidato Santiago Farfán ("Jimmy Santy") contra El Chino y otra que estaría planteando a Magaly Medina, quien en un programa llamó "trafero" a Jorge Beleván. "Según la ley, la responsabilidad recae por igual en el director de un diario que en el periodista que la trasgrede. Y si hablamos de Tv, el director gerente es responsable. Pero aquí el honor no tiene una capacidad valorativa. Cuando se habla de reparación civil, lamentablemente la autoridad jurisdiccional exige que el monto de indemnización tiene que ser probado. Si no puede hacerlo, queda a criterio del juez. Y el daño moral, como cuantificar el daño que causa una acusación de trafero ", dice Tudela.
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Waldir llama la atención, pero abajo se golpea a Andrade.
Por ahora el chisme en Tv. se ha concentrado en la farándula, y las campañas dirigidas hacia los opositores, pero esto podría extenderse a banqueros y empresarios.
El caso del chuponeo telefónico es un caso flagrante y escandaloso de violación de la intimidad. Se comprende la intervención telefónica en casos de emergencia nacional, terrorismo, etc., pero es absolutamente ilegal cuando se adentra en la vida privada, como en el caso de las escuchas a Javier Pérez de Cuéllar. Esto se enturbia aún más al recaer la investigación al respecto en una comisión neutralizada por la presidencia de la cancerbera más esforzada del régimen, Martha Chávez. El congresista Forsyth, que sí viajó a Miami para entrevistar a Luisa Zanatta sobre esto, es víctima del castigo político a través de injuriosa campaña de la prensa chicha.
Así tipifica el Código Penal la Violación de la Intimidad: El que viola la intimidad de la vida personal o familiar ya sea observando, escuchando o registrando un hecho, palabra, escrito o imagen, valiéndose de instrumentos, procesos técnicos u otros medios, será reprimido con pena privativa de libertad no mayor de dos años (art. 154) Agravada según el artículo siguiente cuando se trata de un agente, funcionario o servidor público en ejercicio del cargo quien comete el hecho.
Ante las masivas evidencias resulta siendo el gobierno el primero en violar la intimidad -personal, empresarial y política- de los ciudadanos.
Cortinas de Papel
Coincidencias entre excesos del gobierno y chismes prefabricados.
1997 junio.- El Congreso destituye a cuatro miembros del Tribunal Constitucional. Despojo de la nacionalidad a Baruch Ivcher. Denuncias sobre espionaje telefónico. Cortina:
Susy Díaz denuncia acoso sexual en el Congreso. Miguel Ciccia, el acusado, posa semidesnudo en televisión avivando el escándalo.
1998 febrero.- Caos por los desastres que desata el Fenómeno del Niño. Cortina:
Proyecto de ley oficialista para prohibir el uso de la minifalda.
Bailarina Rubí Berrocal anuncia que el padre de su hija es el periodista Alejandro Guerrero.
1998 marzo.- Revelaciones de la ex agente Luisa Zanatta. Cortina:
Susy Díaz desnuda a nivel continental su desdicha matrimonial. Le sigue anuncio presidencial de posible boda en Palacio.
1998 abril.- Delia Revoredo solicita asilo a Costa Rica. Cortina:
Amparo Brambilla anuncia juicio de difamación contra Susy Díaz.
"Chicho" Ferrando hace público el abandono por parte de su padre.