
¿Tan Cerca y Tan Lejos?
Conforme se acercan las fechas definitivas, Torre Tagle y Quito muestran signos de que la paz no está tan próxima en la frontera norte.
LA situación del presidente Fabián Alarcón al frente del gobierno transitorio se ha complicado, y Torre Tagle frena cualquier optimismo infundado respecto al curso de las negociaciones para cerrar el capítulo de la aplicación plena del Protocolo de Río de Janeiro de 1942.
Devaluado Alarcón: en salida definiva.
Los problemas de Alarcón derivan de que no ha podido aglutinar a las principales fuerzas políticas ni satisfacer los requerimientos económico-sociales que dieron origen a su mandato provisorio. La vida ha encarecido y los políticos han preferido volver a las rencillas anárquicas, luego de los resultados de las elecciones para conformar la Asamblea Constituyente y la proximidad de los comicios presidenciales.
El proceso electoral ecuatoriano se vive con intensidad acostumbrada. Las encuestas indican que Jamil Mahuad y Alvaro Novoa ganarían los primeros puestos y serían los destinados a pasar a segunda vuelta. Mahuad es alcalde de Quito, muy popular y dentro del hervidero ecuatoriano la figura más tranquilizadora. Novoa, estrella de las finanzas ecuatorianas, reemplaza a Bucaram, a quien en una "jugarreta", según el propio afectado, del Congreso se le cerró el paso para que pudiera competir. Se está cumpliendo su profecía de que al año el pueblo ecuatoriano le estaría pidiendo que retorne.
Por eso, el tema del proceso de paz con el Perú no ocupa la atención ecuatoriana ni forma parte de las baterías electorales. "Hay una especie de convención nacional en que el tema con el Perú debe resolverse pase lo que pase en la arena política", confiesa un analista ecuatoriano.
Las cosas parecían bien encaminadas luego de la Cumbre presidencial en Santiago. Tanto Alarcón y Fujimori, como sus cancilleres fueron, optimistas sobre el trabajo de las comisiones técnico-juriídicas.
Alvaro Novoa, general César Durand y Jaime Nebot, en medio de un clima electoral ecuatoriano tan tropical que parece quemar los afanes de paz de las cancillerías del Perú y Ecuador.
Pero el diálogo entre los cancilleres realizado en Bogotá, a propósito de la conmemoración de los 50 años de la OEA, fue distinto. Ayala Lasso habría reseñado a su homólogo que la situación interna de Ecuador aconsejaba a pensar en otros plazos, más allá del 28 de mayo.
Versiones no oficiales señalan que Ecuador habría vuelto a endurecer su posición sobre las facilidades para el Tratado de Libre Navegación y a la demarcación fronteriza en los tramos Lagartococha y Cordillera del Cóndor. Ese endurecimiento sería alentado por las Fuerzas Armadas. Se dice que el actual Comandante General César Durand -geógrafo reconocido- habría mostrado una reciedumbre mayor que la de su predecesor Paco Moncayo, tratando de asegurar la unidad de sus subordinados.
En Lima se habla de un "responsable optimismo" para indicar que el camino no está plenamente desbrozado y que si bien los garantes llevan sobre sí una importante responsabilidad para avanzar las negociaciones, hay realidades que no pueden ser vencidas, especialmente en el marco interno de los países en plena negociación.
El futuro de Fabián Alarcón, que aunque no sea relevado y pueda entregar el mando el próximo 10 de agosto difícilmente firmaría un acuerdo de paz definitivo en una situación de pleno desgaste interno, es el factor que pesa más en Quito.
En el Perú, sectores del gobierno creen que hay gente de la oposición interesada en mover a los loretanos, que incluso no podría descartarse una subliminal acción de algunos "halcones" castrenses. Lo real es que los alcaldes de la Región Loreto están en pie de lucha y han llegado a plantear que Loreto se federalice, de motu proprio. Esto está indicando a las claras que los ánimos se exacerban y que no basta hacer como que se dialoga ahora después de un verticalismo que ha terminado por enfurecer a los públicos locales.
El cronograma acordado en Brasilia continúa siendo, con todo, respetado. El 8 de este mes la subcomisión técnica entregará en Brasilia a la Comisión respectiva, la de Fijación en el terreno de la frontera común, sus resultados. Si estos fueran conducentes, el 18 de mayo en Brasil las 4 comisiones podrían entregar sus trabajos y encaminar las consultas de las cancillerías. Eso en el mejor de los casos.