El Plan Baca


El Plan Baca
Cómo ahorrar S/. 3,000 millones, y capear la crisis financiera internacional, sin morir en el intento.

LUEGO del maratónico discurso del presidente de Consejo de Ministros, Javier Valle Riestra, más de uno había perdido la esperanza de que el Ministro de Economía soltara prenda, ya que Jorge Baca tenía las maletas listas para partir el lunes 6 hacia Londres para alcanzar al presidente Alberto Fujimori, que había salido horas antes en el avión presidencial. Pero Baca declaró antes de viajar a una agencia extranjera y se "fue de boca". El titular del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), confirmó sin mayor énfasis su decisión de reducir sobrecostos. Para este miniplan de reducción, Baca señaló que empezará por "la reducción de las tasas de las contribuciones al Instituto Peruano de Seguridad Social (IPSS), al Fondo Nacional de Vivienda (Fonavi), y del Impuesto de Promoción Municipal", dijo en una versión que posteriormente fue corregida por sus asesores. Parece que el MEF está tratando de guardar algunos anuncios para el discurso presidencial de Fiesta Patrias.

J. Baca: las cuentas claras, el chocolate espeso.

Esas tres instituciones recaudan 17,000 millones de soles, ligeramente menor que los 18,000 millones de soles que el gobierno central obtiene por impuestos.
En una conversación con Caretas, también previa a su viaje, Baca mencionó que el gobierno racionalizará su presupuesto por el lado de las llamadas organizaciones descentralizadas, grupo dentro del cual puede entrar el Fonavi, el IPSS... pero no los municipios.
Por eso, es probable que allegados al alcalde Alberto Andrade, interpreten este -todavía- plan, como una nueva intromisión a sus fueros y, sobre todo, a los dineros del municipio de Lima.
Para ello, dijo que también reducirá los gastos de entidades supervisoras, como el Organismo Supervisor de Inversión en Telecomunicaciones (Osiptel), el Organismo Supervisor de la Inversión en Energía (Osinerg), el Organismo de Inversión en Infraestructura en Transporte de Uso Público (Ositran), Comisión de Tarifas Eléctricas (CTE), Instituto de Defensa de la Competencia y la Propiedad Privada (Indecopi), entre otras.
Baca comentó que, además, concentraría sus gastos en una sola entidad. Así, oficinas como contabilidad, administración o imagen, tendrían un solo equipo que trabajaría para todas. En suma, Baca piensa así cumplir de todos modos el 1.7% de superávit primario fiscal y ahorrar alrededor de 3,000 millones de soles en el mediano plazo.
Baca indicó que su plan atacará tres frentes: el del creciente déficit en cuenta corriente (exportaciones menos importaciones mas pago de servicios al exterior), el de la reducción de los sobrecostos y el de generar nuevos ingresos de las cuentas nacionales.

EL FRENTE EXTERNO

En el frente externo las acciones estarán dirigidas a financiar el déficit en cuenta corriente. Pero, ¿en cuánto cerrará el déficit en 1998? Según Baca, llegará a 5.9% del PBI, "que es una cifra manejable y está pactada por el FMI", asegura. Así, el Ministro confía en que no crezca la brecha externa a fin de año. Con mucha fe y mística espera una significativa recuperación de las exportaciones mineras. "En los próximos meses se superaría el retraso de las ventas al exterior, paralizadas por el Niño".
Baca confía que con esta recuperación en la segunda mitad del año, las exportaciones mineras no caigan más allá de US$ 111 millones respecto a 1997. Sin embargo, entre enero-abril de este año las exportaciones mineras ya cayeron 14%, principalmente, por la reducción de los precios internacionales de los minerales. En ese período, los precios del cobre cayeron 27.4%, del oro en 19.9%, del plomo 22.9%, y del zinc también, aunque sólo en 1%. De seguir así, y considerando que el total exportado por el sector minero en 1997 fue de US$ 2,672 millones, las exportaciones mineras caerán en por lo menos US$ 300 millones, señaló un empresario minero.
Pero el margen de error de Baca puede ser mayor si tenemos en cuenta que el MEF espera US$ 400 millones menos por las exportaciones pesqueras, una retracción de 35% respecto al año pasado.
Eso significa que caerán de US$ 1,400 exportados en 1997 a US$ 915 millones. Pero a la fecha, las exportaciones ya muestran una caída de 76% respecto a lo registrado en el mismo período del año pasado. Las exportaciones de pesca entre enero y mayo de 1998 ascienden a US$ 142 millones, a un promedio mensual de US$ 26.8 millones

Un cálculo optimista en los predios pesqueros hablan de una caída de US$ 700 millones, considerando que entre julio y setiembre las embarcaciones pararán por la veda para reproducción de las especies de captura. A ello se agrega que hasta la fecha no se encuentra anchoveta en cantidades capturables en nuestras aguas. Actualmente, las embarcaciones están encontrando básicamente sardinilla y sardina, especies que no se pueden usar en su totalidad a la producción de harina de pescado, segundo rubro de exportación. "La única especie de anchoveta que se viene capturando y en limitadas cantidades es la samasa (achoveta blanca), inadecuada para la producción de harina", señaló un empresario pesquero.
Para alcanzar en 1998 un monto de exportación como el estimado por la Sociedad Nacional de Pesquería (SNP), es decir, de US$ 915 millones, en lo que queda del año nuestras exportaciones pesqueras deberían crecer en US$ 734 millones, monto poco imaginable.
En todo caso, un déficit externo de 5.9% del PBI en este año representaría un hueco de US$ 4,000 millones, la cual podría ampliarse a más de US$ 4,500 millones (cifra mencionada por el presidente Alberto Fujimori en Tokio), que deberán ser compensados por recursos provenientes, principalmente, del exterior.
Según los cálculos de Baca, este año se espera ingresos de privatización de por lo menos US$ 630 millones, provenientes de la venta de La Pampilla, generadoras eléctricas, concesiones de puertos y aeropuertos. Baca coincide con el reciente informe del FMI que recomendaba acelerar la privatización. Contrariamente a lo que dijo Jorge González Izquierdo, presidente de la Copri, que defendió el paso lento de la privatización, señalando con fervor patriótico que "los verdaderos intereses nacionales no pueden ser sacrificados empuje quien empuje".
Pero Baca necesita más. Por ello se esperan al menos US$ 3,000 millones provenientes de inversión directa extranjera. No se espera, sin embargo, que los recursos destinados a Antamina y Camisea, lleguen este año. Estos serán de magnitudes importantes recién a partir del próximo año.

TODOS VUELVEN

Baca también orientará sus baterías a la racionalización de los diversos fondos que mantiene el Estado, buscando que generen mayor rendimiento. Actualmente el Estado administra el Fondo de la Privatización (aproximadamente S/. 2,200 millones), el Fondo de Consolidación de Reservas (S/. 1,200 millones), a los que se sumarán Mivivienda (S/.1,500 millones) y Fonavi (S/.1,800 millones). La idea es saber cuánto rinden para analizar si pueden ser más rentables.
Para ello, el ministro traerá nuevamente al MEF a Jorge Peschiera, ex negociador de la deuda con los bancos privados del exterior, experto en finanzas.
Por el lado de los pasivos del Estado, el ministro buscaría mejorar el pago de la deuda externa, si es posible mediante nuevos préstamos que permitan refinanciar los pagos que se efectúan. En el frente interno se centraría en estabilizar la deuda pública, formada por las pensiones.

EMPLEO SIGUE ESQUIVO

La gente esperaba pronunciamientos concretos sobre empleo y salarios pero los discursos de Javier Valle Riestra y el que Baca le dejó encargado a Jorge Caillaux, ministro de Industria, se limitaron a senalar la letanía de que "sólo el crecimiento económico hará que aumenten los puestos de trabajo".
A Caretas le dijo que se crearán empleos en el sector construcción, obra y gracia del programa Mivivienda -que empezaría a funcionar antes de 28 de julio- y las obras de reconstrucción post Niño. Asimismo, afirmó que el agro generará nuevos empleos mediante las proximas subastas de tierras. Habrá que ver.