Cine-TV


¡Reporta Bonito!
El país de los reporteros obedientes.

Por FERNANDO VIVAS

EN el escalafón del periodismo televisivo no son la gran cosa. Antes que los conocimientos se les mide la edad y la anatomía, se les pide sumisión absoluta, se les dan primicias masticadas y en la edición les inventan sus libretos. El reportero escribe mal y lee poco; corre mucho y en el apuro le pisan el poncho, le ponen el kimono o acaba de mero asistente de cámara. Pero no se ofendan los dominicales y los secuaces de Hildebrandt; el perfil esbozado corresponde al noticiero promedio (salvando excepciones).
Pero tampoco escapan a los males de la mayoría los suertudos de una nota por semana. La obediencia a la que se comprometen es excesiva y con frecuencia inhiben enfoques personales para asumir imposiciones, para lanzar papas calientes que los dejan chamuscados como a Alamo Pérez Luna. ¿Han considerado algunos la posibilidad de no dar la cara o no poner su crédito cuando no les place lo reportado? El desinterés que, generalmente, exhibe el reportero en aspectos -para nada técnicos sino expresivos- de puesta en escena y edición, compromete demasiado la autoría de sus notas. Demasiado reportaje se airea sin personalidad, con comentario errático y remate casual. Pero lo peor viene cuando para llamar la atención -si la investigación y la inteligencia para hacer hablar a la realidad es pobre- el reportero fuerza razones y amaña pruebas. Cuando la noticia es tratada como un reality show donde el camarógrafo, sin que se lo tengan que señalar, se limita a cerrar el cuadro cuando asoman las lágrimas del testimoniado.
Raro es el periodista de Tv. que encuentra la elocuencia de su tema en los detalles, que sabe ponchar las contradicciones y contrastres que a otros pasan desapercibidos. Aunque también hay de los reporteros que fraguan esa sutileza y complejidad. Aquellos impacientes que no esperan que el tema les hable y sacan la ficción bajo la manga. Claro, que en lo documental no hay estética sin ética. Beto Ortiz, por ejemplo, siempre está en el límite de esa disociación. Me irrita cuando se lo pasa, pero me admiro cuando con frecuencia, sin forzar las cosas, encuentra la elocuencia del testimonio y le asocia limpiamente otras imágenes.
En un medio donde los más veteranos tienen a lo sumo 5 años reportando, no podemos pedir peras al olmo, pero sí por lo menos un casting que se fije menos en la pinta que en el talento, en la frescura que en la madurez, en la obediencia que en la independencia.


Escribe REGINA ALCOVER

"El día debiera tener 32 horas".

  • Siempre pensé que el día debería tener al menos ¡32 horas! Quizá así me alcanzaría el tiempo; pero cuando le robo unas horas al poco que me queda, trato de exprimirlo. Por ejemplo, a primera hora (6.30 a.m.) cuando me arreglo para ir a trabajar "escucho tv.", en este caso noticias locales y también CNN internacional. El resto del día trabajo y más trabajo, vuelvo a casa, todo en orden, y vuelvo a salir al teatro. Al regreso veo a César Hildebrandt si tiene una entrevista interesante. Los fines de semana a Mónica Delta en "Panorama". Me gusta su forma de enfocar la noticia y la entrevista. Veo en el cable Films & Arts y sus geniales entrevistas a famosos actores. En la Tv. argentina veo "La biblia y el calefón" y termino casi siempre en la Tv. española ya que sus programas periodísticos no tienen pierde y muchas veces son "de lujo" pues puede uno encontrar a un Camilo José Cela o a una Mercedes Milla o Jesús Ermida, escritores, políticos y periodistas de reconocida trayectoria discutiendo y tratando de arreglar el mundo en las famosas "Tertulias" alrededor de una mesa... eso que tanto gustaba al público cuando el recordado Alfonso Tealdo lo hacía hace tanto tiempo en nuestra Tv.


    El Videasta
    Jorge Delgado ha sido premiado recientemente por la UNICEF al ser imaginativo y a la vez didáctico ilustrando campañas de salud infantil en el video de chirriante título "Mamita, papito, quiero mi bazín" protagonizado por María Angélica (en la foto) y Miguel Medina.


    El Cable Suena
    Mabela Martínez y los sonidos del mundo.

  • Modestos, eclécticos, sin "ondita" y sin academia, los "Sonidos del mundo" que nos hace oír Mabela Martínez en Cable Mágico Cultural (todos los días a las 11 a.m. y 11 p.m., sábados y domingos a las 3 y 9 p.m.) no buscan adhesiones inmediatas. El jazz, clásico, moderno y también latino como el de Chucho Valdez que oímos mientras conversamos con ella es tal vez su sonido preferencial. Acaba de traer material de Estados Unidos y agradece que el embargo cultural a los cubanos se haya atenuado. Así pudo encontrar a su último "descubrimiento", Omara Portuondo, una negra maravillosa que ya en los 50 cantaba boleros con dejo de jazz. Pero mientras no tenga imágenes de ella no podrá compartirla con sus televidentes. Tampoco podrá hacerlo con Virginia Rodríguez, brasileña que demuestra que la bossa nova está viva y coleando. Paradojas de la Tv. musical. Pero los televidentes sí podrán ver y oír, escueta y entusiastamente presentados por Mabela, a los monstruos del jazz, a algunos rockeros, a brasileños (¿han oído a Djavan y a los Paralamas?) y lo que tengamos en suerte escuchar.


    Picotazos
    -"Genaro es mi papirriqui con guiriquiqui".

    -Carlos Alvarez imitando a César Hildebrandt.