Ellos & Ellas


TALIA LA QUINCEAÑERA

Tarym Crowe, prima de Talía Alvarez. La juvenil fiesta de gala la tuvo como una de las más entusiastas bailarinas.

LOS gajes de la cotidianeidad fueron postergando la fiesta de quince años de Talía Alvarez Campbell. Y es que ella quería una fiesta de ensueño para esa fecha y a todas sus amigas del San Silvestre presentes en ella. Las vacaciones hicieron propicia la celebración que finalmente se realizó en la Casa Marsano. Vestida de azul acerado, confeccionado por Fátima Arrieta, Talía cedió a los usos que se estilan en los quinceañeros y bailó la primera pieza con su padre Juan Alvarez Ramírez. Una emocionada Olga Campbell de Alvarez observaba desde lejos a su primogénita. La orquesta de Joselito entretenía dentro de la casa a los mayores: Arturo Woodman., Jorge Mufarech, Mario Suito, Susy y Arturo Sabal, Cecilia Dumler, Betty Cabello, Roxana Thorne, y Carlos Zúñiga, entre ellos. En el patio, entre tanto, los jóvenes sólo bailaban música contemporánea y saboreaban entre coloridas mariposas y libélulas el bufet que para la ocasión y con todo el ingenio que la caracteriza había preparado Marisa Guiulfo. Pero las sorpresas mayores vinieron de Estados Unidos: sus tías Alicia D'Rosa, Sonia y Norma Crowe, y sus primos Geneveve D'Rosa, Tarym y Janine Crowe y Fernando Chávez. Talía pudo comprobar que la oportunidad de reunir a tantos amigos y familiares sólo se da en los grandes acontecimientos.


Talía
con
sus
padres
Olga
y
Juan
Alvarez.


TANTAS VECES, ALFREDO

Nuevo reencuentro de dos escritores notables: Alfredo Bryce Echenique y Antonio Cisneros.

LOS amigos del escritor Alfredo Bryce Echenique se cuentan por cientos, entre ellos naturalmente los hombres de prensa. Entre tanto agasajo y reencuentro con viejos amigos, reservó un momento en el Señorío de Sulco, para reunirse con ellos: la conferencia magistral en una universidad particular estaba a portas y había que hacer algunas precisiones previas. Estas se diluyeron en una deliciosa conversación en la que Alberto Massa hacía las veces de apuntador. "Te acuerdas Alfredo cuando...", y venía luego lo bueno: la abundancia de anécdotas, la charla estimulante, las ganas de hacer el momento interminable. Nora Loredo, Gonzalo Quijandría y Luis Jaime Cisneros Hammann eran todo oídos. Habló de "Goig", obra suya elaborada al alimón con la española Ana María Dueñas y que revelaba a un querendón amigo de los animales. El perro "Happy" de su corazón infantil de pronto cobraba nuevamente vida. Viejas querencias como su admiración por Sinatra también fueron desempolvadas. A su muerte, el llanto fue inevitable, rememoró. Lástima, Bryce tenía otros compromisos y lo máximo que pudo alargarse la reunión fueron dos horas. Desde ya los amigos de siempre lo escoltaban: Massa, Antonio Cisneros, Abelardo "Balo" Sánchez León, y Jorge Salmón. Nadie sabe si para salvaguardarlo de los eternos buscadores de autógrafos, (ya esperaban, puntuales, fuera del local) o de sus admiradores de ahora y siempre que avivan la idea cada vez más recurrente en Bryce: la del regreso definitivo al Perú.