

Espejismo Interior
Muestra de Natalia Iguíñez en Forum.
"Desde el diván", Natalia Iguíñiz observa cómo es observada en sus lienzos. Ella es punto de partida para actitudes y sentimientos de descubrimiento.
"Saliendo de mí", es el lienzo donde la artista comienza su trabajo introspectivo. A partir del vientre y las líneas femeninas Natalia
logra una serie de sensaciones delicadas y sugerentes.
EL trabajo que Natalia Iguíñez trae a la galería Forum es producto de la introspección plástica y emocional de la artista. El resultado es, entre otros óleos, una serie de autorretratos donde el espectro y la actitud definen la característica predominante. Natalia trabaja a partir de sí misma, produciendo imágenes únicas. "Saliendo de mí" es una de ellas. Este es un autorretrato original, pero además de ello es una de las pocas maneras donde el artista logra reproducirse sin la necesidad del espejo o la fotografía como material auxiliar de trabajo. "Saliendo de mí" es la visión que únicamente Natalia puede tener de sí misma. Este es precisamente el juego y el misterio que envuelve sus lienzos. Los personajes están ahí, provocando un clima ilusorio, un ámbito que trasciende la visión ordinaria. Esto es logrado a través de la actitud, la luz y la composición dentro de una gama de marrones y azules, esta vez desprendiéndose del rojo, todavía necesario. La muestra, denominada "La Pérdida" presenta cuadros donde lo aparente es la atmósfera clave y lo que aparece es, en realidad, la meditación de la artista. "El diván" retrata una Natalia estremecida y desprotegida entre los pliegues de una sábana con delicadas florecillas rosa; "Desde el diván" es el lienzo donde la artista se transporta del diván a un cómodo sillón en el mismo recinto. En el cuadro ella sale de sí para observarse, con los brazos cruzados y una expresión de mucho temple.
Retrato del pintor Miguel Aguirre.
La construcción rompe también con lo formal; en "El diván" Natalia aparece fragmentada acorde con el estado de ánimo del autorretrato. Su figura se secciona en tres, reflejando una suerte de llanto interior que no tiene por qué ser representado a través de lágrimas. Basta ver a Natalia. A la del diván. Esta manera de estructurar o desestructurar sus lienzos es una constante. Las obras son dípticos, trípticos o rompen con el marco formal del cuadro. Así, el autorretrato no es la intención en sí misma, sino la reflexión íntima a partir de la existencia. "Rojo sobre blanco" ofrece una perspectiva que sólo una mujer puede tener, ya no sobre su cuerpo, sino sobre lo que está fuera de él e integrándolo. Así es el análisis. Luego Natalia se contemplará, como pocos pueden. Se contemplará en su soledad y, finalmente, se verá reflexionando acerca de ello. El análisis continúa con las relaciones de pareja, con la compañía de su querido perrito. Natalia explora el espacio y es ella punto de partida. Una vez, al preguntarle sobre el sentido del autorretrato, me dijo: Debo yo conocerme a mí misma y es algo que pretendo llevar a fondo. Luego seguiré con otras cosas. Pues lo ha logrado. El autorretrato no es para Iguíñez un fin propiamente dicho; es el producto de una reflexión íntima de refinada sensibilidad, es una metáfora llevada al planteamiento. Así también las pinturas que retratan a Miguel Aguirre, la única figura masculina, afirman su capacidad de análisis y este clima, donde la personalidad impregna al cuadro. La muestra podrá visitarse en la galería Forum de Larco, en su horario habitual de lunes a viernes de 10:30 a 1:30 y de 5 a 9 y los sábados de 5 a 9. Hasta el 20 de agosto. (Maria Fé Nevares).
Baila Limeña
Alicia Maguiña dictará clases de marinera.
La gracia y el encantador estilo característicos de Alicia en espera de pupilos.
LA compositora, investigadora e intérprete Alicia Maguiña retorna a la palestra. A partir del martes 5 de agosto, la artista dictará una serie de clases magistrales donde interesados de todas las generaciones aprenderán los secretos de esa danza de filigrana llamada marinera limeña. El curso "La marinera limeña se baila así" ha sido elaborado con el carácter perfeccionista de Alicia, centrándose en las pautas y conformación de una marinera sobria y digna. Alicia bebió en la fuente de grandes cultores del género: Bartola Sancho Dávila, Manuel Quintana, el mítico "Canario Negro" y Porfirio Vásquez. Ella, cultivando el cariño por lo peruano, se ha buscado un tiempo entre recitales, grabaciones y giras para perpetuar entre sus alumnos las tradiciones del baile de canto y contrapunto. Para mayores informes llamar al teléfono 422-1865 (de lunes a viernes de 9 a.m. a 4 p.m. y sábados de 9 a.m. a 1 p.m.). Las vacantes son limitadas, así que a sacar el pañuelo y a bailar con la guitarra y el cajón.
La Corte De Los Castrados
"La Corte del Faraón", fastuoso y divertido estreno en la temporada de zarzuela.
AL generalísimo Francisco Franco no le gustaba la idea del héroe regresando del campo de batalla con la virilidad hecha trizas. Para el dictador, la pérdida de parte tan noble de la anatomía masculina no podía ser objeto de divertimentos y chanzas irreverentes. Menos aún si éstas involucraban a los hombres más influyentes de una nación. "La Corte del Faraón", zarzuela escrita hacia 1910 por el valenciano Vicente Leó y vetada durante años por el gobierno de Franco es, a pesar de los ataques de que fue objeto, una de las operetas españolas más importantes e hilarantes jamás escritas. Esta vez será la Compañía Cubana de Teatro Lírico Rodrigo Pratz la encargada de llevarla a los escenarios del Teatro Segura desde el 1 de agosto.
Así, fue necesario montar una escenografía capaz de emular el esplendor faraónico del antiguo Egipto. Su trama nos sitúa en una época de lustre y derroche imperial, cuando, ganada la guerra, se produce la vuelta victoriosa del general Putifar y el Faraón -y su corte en pleno- da paso a las bombardas y agasajos en honor al héroe. En escena sólo hasta el 9 de agosto. (P.T.).
El Motor de los Sentidos
Singular retrospectiva del artista peruano Carlos Revilla deslumbra al público de Quito.
EN 1997, el Museo de la Nación albergó una gigantesca muestra dedicada a la obra del artista ecuatoriano Oswaldo Guayasamín. La exposición propició que su principal gestor, Horacio Sevilla, embajador de la República del Ecuador en el Perú, incubara otro audaz proyecto: llevar a un artista peruano de renombre a la ciudad de Quito. De este modo, se privilegiaba un aspecto importante en el complejo proceso de negociaciones políticas que nuestros países efectúan en estos instantes. El artista seleccionado fue Carlos Revilla. Gracias a una invitación del embajador Sevilla, así como de la Embajada del Perú en Quito, devenimos testigos de ese trascendental evento
La Casa de la Cultura Ecuatoriana fungió de inmejorable sede para Metamorfosis. La Magia del Cambio, retrospectiva que incluye más de setenta pinturas realizadas por Revilla durante cuarenta años de actividad plástica. La inauguración se llevó a cabo el 26 de julio, y contó con la participación de José Luis Ayala Lazo -canciller del Ecuador-, Alberto Montagne -embajador del Perú en el Ecuador-, Stalin Alvear -director de la Casa de la Cultura Ecuatoriana-, y del propio artista. El crítico peruano Jorge Villacorta colaboró valiosamente en el montaje. A él se deben los textos del bello catálogo editado por Promperú.