DIANA La Leyenda Sigue En Pie




DIANA
La Leyenda Sigue En Pie
A un año del trágico fin de Lady Di, la desolación continúa. También las donaciones monetarias que han favorecido causas benéficas y bolsillos privados. Las publicaciones que revelan detalles de su atribulado paso por la Tierra. Y hasta las especulaciones sobre el destino que habría alcanzado su bondadosa alma. Aún en este país, tan ajeno a la nobleza pero tan proclive a alimentarse de sus chismes, el recuerdo de Diana prevalece.

Manifestaciones de dolor por la princesa se repitieron a lo largo del año. El negociado tambien, izq., Muñeca de porcelana, para tener a Diana en un estante. US$ 200 el souvenir.

Escribe TERESINA MUÑOZ-NAJAR

EL 31 de agosto, mientras que: (a) Mohamed Al Fayed devele dos estatuas de bronce en el subsuelo de su exclusiva tienda Harrods en Londres. (b) La bandera flamee a media asta en todos los edificios públicos y palacios reales de Inglaterra. (c) El príncipe Carlos, sus hijos y Tony Blair participen de un servicio religioso en Balmoral (Escocia). (d) La reina y su corte escuchen una misa en el Palacio Saint James. (e) Y Charles Spencer ore frente a la Isla Oval de Althorp, es muy seguro que los fanáticos de Lady Di se encuentren leyendo el último párrafo del libro publicado por Christopher Andersen: "El día que Diana murió".
Sólo así, tal vez, descansen en paz. Y la princesa también.
Desde el choque fatal en el Puente del Alma, la publicidad y el marketing armados en torno a la figura de una de las mujeres más populares de la historia, han alcanzado proporciones inéditas.


Llame ya: Diana al plato por US$ 40. Izquierda: la subasta benéfica del guardarropa real al menos tuvo un noble fin.

Además de sacar a luz las intimidades más escabrosas de una vida conyugal salpicada de adulterios y de desenmascarar a la apolillada monarquía británica, la muerte de Diana ha generado un negocio tan real y redondo como la cúpula de la añeja Abadía de Westminster. Los beneficiados: desde una humilde secretaria hasta el dolido pero avispado hermano menor de la familia Spencer. Pasando, claro, por el propietario del autómovil que fue de la princesa, la controvertida cantante Madonna y los cientos de miles de fabricantes de souvenirs. Entre otros.
Jeanne Cummins lloró tanto en su oficina del Kingstonian Footbal Club cuando supo del accidente, lloró tanto -una semana, dicen- que la despidieron. Recientemente, la han indemnizado con la friolera de 16,000 dólares.
Charles Spencer que causó tan buena impresión por sus drásticas y directas palabras el día del funeral de su querida hermana, terminó vendiendo entradas para que el generoso pueblo inglés y los visitantes del resto del mundo vean de lejos la tumba de Diana. Y de cerca, sus juguetes y su traje de novia. Por 9.5 libras esterlinas (16 dólares), un paseo al rededor de Althorp House y una breve oración en el "templete" adecuado a su honor. "Dios quiere buenos corazones y mentes, más que templos dorados", advirtió al respecto el severo arzobispo de York. Si lo recaudado por el conde Spencer hubiera sido dirigido íntegramente al Fondo Conmemorativo de Diana que como se sabe tiene fines benéficos, santo y bueno. Pero el solo hecho de saber que únicamente el 10% llegará a obras humanitarias y el resto engrosará los bolsillos del desdichado conde, es indignante.
Por su parte, Keith Lawson, coleccionista de relojes antiguos, encontró el momento ideal para vender, vía Internet, el pequeño Escort Ghia plateado (1981) que Carlos le obsequió a Diana el día de su compromiso oficial y que él adquirió en un remate en Sotheby's hace tres años. Un millón y medio de dólares precio base. Por favor, después de todo es uno de los pocos símbolos de la breve dicha que vivió la joven de la mirada triste antes de contraer matrimonio.

Al final los paparazzi salieron bien librados. Bombas impresas: necroliteratura de Andersen y fisgoneos de Kitty Kelley.

"Yo he sido perseguida por el mismo túnel tantas veces que he perdido la cuenta -dijo Madonna al enterarse de la muerte de Diana de Gales- y creo que a ellos (paparazzi) no les importa si ellos mismos mueren. La gente ha tenido la misma fijación con Diana como la que tienen conmigo". Hecha la comparación, la controvertida cantante acudió al funeral de la princesa, se perdió entre la multitud y estalló en llanto. Cada movimiento suyo fue registrado por una cámara de video. Las imágenes podrán verse próximamente en el último video clip de Madonna -"Drowned World"- el cual incluye, por cierto, raudo paso por el Puente del Alma. Escándalosa actitud para muchos. Tanto como la que, quien sabe por la magnitud de los donativos, protagonizan los nueve fideicomisarios del Fondo Conmemorativo de Diana.
Se calcula que en los últimos diez meses, el Fondo recibió 112 millones de dólares. Se asegura asimismo que de esa cantidad sólo dio 14 millones a la causa benéfica. No obstante, siguen publicándose anuncios ofreciendo muñecas de porcelana, platos, cajas de música, etc., "para contribuir con las obras de caridad promovidas por la reina de corazones".
Ajenos a todo materialismo, los seguidores de Diana persisten más bien en que se esclarezcan definitivamente las circunstancias de su desaparición. El libro de Andersen (famoso por sus biografías de Jackie Kennedy) da nuevas pistas. Ahora se sabe, por lo menos, que Diana pensaba rechazar la propuesta matrimonial de Dodi. Que el Mercedes estaba malogrado y que los paparazzi resultaron ser menos culpables de lo que se esperaba.
Nada, sin embargo, le devolverá la vida a Diana.


¿Dónde Está Su Alma?
Reflexiones alrededor del paradero del ánima de la princesa: cielo, infierno o purgatorio.

EN el último número de la revista británica "Prospect", Philip Nobile (columnista del National Catholic Reporter y con un grado pontificio de la Universidad de Louvain) hace una pregunta de carácter sobrenatural, en la que probablemente hasta el día de hoy, nadie había pensado. ¿Dónde fue a parar el alma de la mujer más popular del mundo? Según Nobile y el Catecismo de la Iglesia Católica, "los argumentos por los cuales Diana estaría en el cielo son débiles". "La tradición eclesiástica -escribe- reserva el ingreso automático a ese lugar a santos, mártires y bebes bautizados que mueren antes de llegar al uso de razón. Nadie más califica. Las obras de bien de Diana pueden haber sido notables, pero sus pecados grandes y pequeños, de hecho le cerraron la puerta de San Pedro, por lo menos temporalmente".
"Esto deja al purgatorio o al infierno -continúa Nobile- dependiendo del estado de su alma antes de morir". Y el alma de la princesa Diana, estaba en serio peligro de condena eterna el 30 de agosto de 1997, asumiendo que ella y Dodi "habían fornicado sin arrepentimiento durante sus vacaciones románticas en Francia". Es decir que estaban en pecado mortal.
Ahora, si Diana "suplicó por el perdón divino" en los últimos segundos de su vida, lo que definitivamente no se sabe, probablemente su alma haya sido enviada a "los fuegos purificadores". Si no lo hizo, Nobile asegura que de acuerdo al dogma cristiano "el infierno se presenta como el lugar más plausible para ella".
Sin embargo, Nobile revela la posible señal de redención de la princesa, enviada por el propio Juan Pablo II a la reina Isabel de Inglaterra. En tercera persona, el Papa le dijo a su majestad: "El Padre Eterno ha ofrecido oraciones entregándola a ella al amor eterno de nuestro Padre Celestial". Esta actitud del Papa -afirma Nobile- "sugiere que la posición oficial de la Iglesia sobre crímenes sexuales y castigo no soporta un escrutinio racional".
Nuestro padre Pablo Larrán no es tan dramático. El sostiene que los conceptos de cielo, infierno y purgatorio sólo se entienden desde la experiencia religiosa y que son términos creados por los humanos. El prefiere decir que quien no se arrepiente antes de morir, simplemente, nunca verá a Dios. También "que es imposible adivinar lo que pasó por la cabeza de Diana antes de morir". Respecto a la reacción del Papa, el padre Pablo asegura que fue "una más de las acciones diplomáticas del Vaticano". "Yo puedo dar fe, porque me consta, que el Papa reza por el alma de todos y cada uno de los cristianos", finaliza.