
Ranking Municipal de Lima
A siete semanas de las elecciones municipales, virtudes y defectos de los alcaldes distritales: más del 80% postula a la reelección.
Tras el cierre de inscripción de candidatos, hasta el lunes 17 en el partidor habían 262 listas entre independientes y partidarizadas que, salvo tachas o impugnaciones, competirán por los municipios de los 42 distritos de Lima Metropolitana.
Si bien en los últimos procesos electorales por lo general el voto provincial ha arrastrado consigo al distrital, los casos de Luisa María Cuculiza (San Borja) y Pablo Gutiérrez (Chorrillos) en las elecciones de 1995 -elegidos a la cabeza de listas independientes- señalan que en la decisión ciudadana hay excepciones a la regla. Más aún si, como en el proceso electoral que se avecina, 35 de los alcaldes en funciones pretenden repetir el plato y no necesariamente enrolados en Somos Perú o Vamos Vecino. Para Ricardo de la Flor, del Instituto de Investigación y Capacitación Municipal, algunos son mejores que otros porque tienen experiencia previa. "Alberto Andrade es uno de ellos: creó el serenazgo y convenció a los ambulantes de la conveniencia de trasladarse". Pero no siempre es así. Es decir, las gestiones desarrolladas pueden convertirse en un nuevo trampolín, pero también en tobogán. En 1993 fueron pocos que repitieron el plato en Lima: San Borja, Magdalena, Chorrillos, y se podría decir -por extensión familiar- que Miraflores. Sólo en San Borja la actual gestión es tan buena como la primera. En el resto las administraciones parecen haber caído en la complacencia y la rutina.
En términos generales, según Alejandro Villegas de Escuela para Alcaldes, el grupo de alcaldes de Somos Lima ha desarrollado una mejor gestión que los de C90/NM. "Tienen mejor nivel de preparación y además cuentan con empleo conocido". Con esto último alude Villegas a las irregularidades y malos manejos en las que más de un alcalde en ejercicio ha sido involucrado.
Por su parte, de la Flor considera que cualquier esfuerzo realizado por un municipio moderno en términos de trabajo será más económico que uno burocratizado. "No se trata de evaluar las obras sino de cómo lograr ordenar el aparato institucional para brindar mejores servicios al vecino", dice de la Flor.
El día del cierre de inscripciones 288 candidaturas a los distritos de Lima se registraron ante la ONPE. Una semana después quedaban 262. Para los comicios municipales de 1995 se presentaron 187 listas.
Los que Repiten el Plato
35 alcaldes de los distritos de Lima en pos de la reelección.
Han Hecho Méritos
Felipe Castillo Alfaro (Los Olivos), Enrique Pajuelo Roldán (Ate), Paul Figueroa Lequien (La Molina), Carlos Ardiles Sal y Rosas (Pachacamac), Yalile Beltrán Salazar (Pueblo Libre), Luis Cuculiza Torre (San Borja), Ramón Barúa Lecaros (San Isidro), Carlos D'Argent Chamot (Surco) y Carlos Sandoval Blancas (Breña).
Sin Mayor Brillo
Guillermo Tapia Zegarra (Carabayllo), Delia Vergara Pérez (Chaclacayo), Francisco Antiporta Laymito (El Agustino), Roberto Vidal Vidal (Independencia) y Francisca Izquierdo Negrón (Jesús María). También figuran José Mejía Tarazona (Ancón), Pedro Mendoza Espinoza (Cieneguilla) y Guillermo Chacaltana, sucesor de Roberto Vidal en Independencia.
Pese a los Deméritos
Pablo Gutiérrez Weselby (Chorrillos), Javier Kanashiro (San Martín de Porras), Luis Bueno Quino (Lurigancho), Oswaldo Webehofer (Lurín), Fernando Andrade Carmona (Miraflores), Miltón Jiménez Salazar (Puente Piedra), José Navarro Lévano (Rímac), Wildor Parinango (San Bartolo), Luis Suárez (San Juan de Lurigancho), Adolfo Ocampo (San Juan de Miraflores), Oscar Suclla (San Luis), Marina Sequeiros (San Miguel), Osiris Feliciano (Santa Anita), Edwin Laguerre (Surquillo) y Rafael Chacón (Villa María del Triunfo). En la lista están también Francisco Silva Checa (Barranco), Juan Roselló (Magdalena) y Pedro Florián Huari (Pucusana).
LOS comicios municipales de octubre próximo son los novenos que se celebran desde que el ex presidente Fernando Belaunde instauró esta democrática práctica, interrumpida durante algunos años durante el gobierno militar. Entre las lecciones que ha dejado la experiencia acumulada, una parece ser la piedra de toque: "No es posible hacer una gestión sin imaginación", sostiene Alejandro Villegas, presidente de la Escuela Superior de Gerencia Municipal (ESGEM)-Escuela para Alcaldes. "Es fundamental también mejorar la eficiencia y no necesariamente quien hace más obras es más eficiente. No hay buenos resultados intermedios. Si el alcalde no logra que el vecino participe, la administración se deteriora. Y esto se ha visto en varios distritos de Lima".
Entrando en detalle, una evaluación de Villegas precisa méritos y deméritos:
El privatizado servicio de limpieza pública en el Cercado elimina alrededor de 500 toneladas de basura diariamente. Derecha, desperdicios en la vía de Circunvalación. Las casi 100 toneladas de desperdicios que se producen al día en el distrito siguen siendo un problema sin solución.
En Surquillo, desnudeces municipales en el tema ambiental. La población crece pero no las áreas verdes.
En rigor, el alcalde que no cobra impuestos está incumpliendo la ley que lo llevó al cargo. De la Flor concluye que el alcalde que no logra brindar mejores servicios, al margen de las explicaciones que pueda dar, no ha actuado con eficiencia.
"En los arbitrios no hay tasas fijas, por lo que un alcalde no puede escudarse en que no puede dar un servicio que el distrito necesita por falta de fondos".
Este potencial, en términos tributarios, puede explicar en alguna medida fenómenos como la abundancia de candidatos hábiles al municipio de Lurín para el próximo proceso electoral: 10, nada menos (ver cuadro). El hecho graficaría la expectativa que se ha generado por la creciente urbanización del distrito, que apunta a convertirse en la más sólida y reciente zona de expansión de Lima Metropolitana.
Otro desafío que aún enfrentan las municipalidades es el comercio ambulatorio. Pocos han logrado seguir los pasos de Alberto Andrade sin trastabillar. El caso más exitoso parece ser el de Paquita Izquierdo (Somos Perú) en Jesús María, aunque hay quienes critican que la reubicación haya tenido como consecuencia la reducción de estacionamientos públicos dado que muchos comerciantes alquilan ahora playas de estacionamiento. Villegas, por su parte, sostiene haber descubierto una inusual fórmula de comercio informal: "en el municipio de Miraflores ciertos funcionarios venden de todo y hasta prestan dinero. El alcalde Fernando Andrade (Somos Perú) ha sido informado de la situación, pero hasta ahora no pone orden en casa. Mientras tanto el índice de morosidad ha subido de 5 a 7%". Nada de esto, sin embargo, parece provocar mayor cuestionamiento que la ejecución del proyecto Larcomar que incluyó la remodelación del parque Salazar.
Alejandro Villegas: no necesariamente quien hace más obras es más eficiente.
Otro tema al que los especialistas consideran necesario prestar atención es el hecho que los distritos pudientes no están prestando suficiente atención al aspecto social de la gestión municipal. "Todos tienen una franja social de gente económicamente deprimida, casas tugurizadas y pensionistas pauperizados. No todo son flores. Pueden y deben ser más creativos. Hacer una pileta no es mejorar la gestión edil", señala Villegas.
Ante tales desafíos, la oferta electoral para las próximas elecciones presenta señales preocupantes. "La situación municipal está deteriorándose, y se está logrando desvirtuar lo que significa el gobierno local. Listas independientes y Vamos Vecino tienen como candidatos a artistas de circo, de la TV y elementos de la farándula. Es cierto que todos tienen derecho a presentarse, pero la autoridad municipal debe recaer en una persona preparada. La municipalidad no está para alguien que quiera venir a aprender, sino para aquellos que quieren venir a servir", dice. "Además hay mucho desempleado, lo cual también es preocupante".
Por otra parte, la proliferación de candidaturas a nivel distrital también da cuenta de una descarrilada idea de la gestión municipal. Esto es como un coto cerrado en el que el alcalde hace y deshace a su gusto, olvidando que su labor -sobre todo en Lima Metropolitana- debe guardar armonía con los planes y proyectos de dimensión metropolitana. En esto la responsabilidad recae tanto en el alcalde metropolitano como en los distritales, a quienes corresponde hacer que la asamblea metropolitana sea una instancia efectiva de coordinación.
Tretas de Campaña
De cómo se seduce al elector, hasta
las últimas consecuencias.
Las campañas de los respectivos candidatos municipales pronto arreciarán. Ahora ya los tenemos en paneles publicitarios y afiches; pronto los tendremos en radio, televisión y, por cierto, hasta en la sopa. Toda esa maquinaria responde a una lógica, a un libreto y tiene por objetivo final la captura de los electores. O, si se quiere, el enamoramiento de ellos. Con la ayuda de Gustavo Méndez (*), presidente de DOXA -una firma de estudios de opinión pública venezolana-, presentamos aquí ciertos elementos a tener en cuenta para conseguir tal fin. Algunos de ellos resultan teniendo una importancia relativa en nuestro medio. Pero otros aparecen como puntales de campaña, que ya están siendo usados por los principales candidatos. O que podrían aparecer en las próximas semanas para ponerle un poco de emoción a esta, hasta ahora, tibia campaña electoral.
UNO de los estudios pioneros sobre el comportamiento del elector se realizó en la década de 1930, cuando un investigador de apellido Lazarfeld concluyó en que lo que determinaba el voto era el origen social del elector. Trayendo esa teoría a nuestro medio: un Mamani nunca votaría por un De la Piedra y Candamo.
Dicho planteamiento, obviamente, tiene sus limitaciones (en 1980, por ejemplo, un señorial y europeizado Fernando Belaunde cautivó a electores de todas las sangres y estratos). En la actual liza electoral, sin embargo, tendría algún asidero.
Alberto Andrade y Juan Carlos Hurtado Miller no son precisamente hombres "surgidos desde abajo" (al estilo del harvardiano Alejandro Toledo), sólo que el primero es naturalmente campechano y, por añadidura, ha sido vecino de Barrios Altos.
A Hurtado Miller, en cambio, es casi imposible imaginárselo bailando con presteza el "Pío Pío" del "Chato" Grados. Es posible que lo haga, como parte de la campaña, pero su actitud gestual lo puede traicionar, tal como le ocurrió a Mario Vargas Llosa.
Según Gustavo Méndez, los estudios avanzaron durante este siglo y fue en la Universidad de Michigan, Estados Unidos, donde se estableció nuevos parámetros sobre el voto: la identificación partidista, el candidato en sí y el tema de campaña, que desde entonces adoptó el sofisticado nombre de "issue".
La identificación partidista, como se sabe, no tiene, actualmente (antes sí lo tuvo), un peso muy grande en nuestro medio. Salvo el caso del APRA y, en menor medida, de Acción Popular, lo partidario es una maldición a evitar por parte de los candidatos.
Andrade y Hurtado Miller ahora no quieren acordarse de sus afectos partidarios. Para ambos y sus grupos, lo principal es el candidato, esa especie de saltimbanqui capaz de arregarlo todo, que no está ni opositor ni oficialista, que mora en un limbo ajeno a los "políticos tradicionales".
La cuestión del "issue" tiene más consistencia. Puede definir el partido aquí o en Tailandia. Pero aclaremos: un "issue" no es un plan de gobierno; es sólo un asunto que puede dividir un país, una ciudad o aun un club de barrio, entre tirios y troyanos, justos y pecadores.
Méndez sugiere que el "issue" debe ser conocido, enérgico, intenso y, sobre todo, capaz de polarizar. Ejemplos: el aborto, la pena de muerte o, más familiarmente, el shock y el no shock. Se trata de convertir cualquier elección en un "sí" o en un "no".
La renuencia de Andrade a mostrarse claramente opositor, acaso porque esa posición "centrista" siempre lo ha favorecido, parece definitiva. Pero el nivel de desaprobación actual del gobierno es demasiado grande como para no convertirlo en "issue" de campaña. ¿Se atreverá a ello el corazón de "Somos Perú"?
Otro factor es el conocimiento que tiene la gente del postulante. Curiosamente, ese es el problema que tienen los candidatos a teniente alcalde de Andrade y Hurtado Miller, Germán Aparicio y Leoni Roca respectivamente. Por el momento, los conocen su familia y amigos.
Son mostrados, no obstante, como parte de "un equipo de primera". Pero si alguno de ellos empieza a aparecer demasiado podría complicarle la vida al candidato principal, quien tiene que tratar, a toda costa, de que el electorado se construya una imagen positiva de él.
De acuerdo a Méndez, el voto suele ser la mitad de la imagen positiva del candidato y nadie con escasa imagen positiva gana. En otras palabras: de poco valen los exquisitos tecnicismos para arreglar una ciudad caótica como Lima si el candidato no es carismático.
Ninguna elección en nuestras vidas (de pareja, casa, de profesión), finalmente, es algo meramente racional y ésta no tenía por qué serlo. Un cúmulo de impresiones, pensamientos, sensaciones, recuerdos, tradiciones pesan en nuestra decisión.
Siempre, además, hay un resquicio impredecible. Las encuestas sólo son referentes porque uno podría acostarse con la firme decisión de votar por el candidato de "Vamos Vecino" y despertarse con la convicción de que Fulvia Célica es la solución (R.E).
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(*) CARETAS tuvo un encuentro con Méndez en Panamá el pasado 4 de agosto, durante el seminario "Cobertura de procesos electorales", que organizó el CELAP (Centro Latinoamericano de Periodismo) y auspició la UNESCO.