
Legado Anticipado
Giovanni Paredes, a los 15 años, recibe la mayoría del camal de Yerbateros. Una tragedia lo convierte en el empresario más joven del momento.
Del colegio al camal. Giovanni Paredes, 15 años, dueño de una codiciada fortuna, se hace cargo de un negocio con responsabilidades adultas.
GIOVANNI Paredes Ruiz se confunde con la mancha que a la salida del Markham se empuja por salir primero. Ahí es Giovanni para todos y a nadie le importa quiénes son los cuatro hombrones que lo recogen de la puerta y menos qué significa ese cuarto de kilo de oro que le cuelga del cuello.
Giovanni sube al carro y se enrumba al camal. El menú del día son unos nuggets del Kentucky que se intercalan con llamadas teléfonicas. Hay que trabajar, producir, controlar y, si se puede, darse un tiempo para jugar.
Además de su afición por el piano, Duke Nuken y Doom son algunos de sus juegos preferidos que en inmensa pantalla se disfrutan más.
La vida de Giovanni cambió drásticamente el 3 de enero de este año. Nora Ruiz, su madre, y su hermana Melissa fueron cruelmente asesinadas en un atentado que también lo incluía a él y del que se libró por quedarse cuidando a la enferma Jackie, su adorada perrita boxer. El sonido de la balacera a pocas cuadras de su casa y el impacto de encontrar a su hermana y madre sin vida sería sólo el comienzo de un profundo dolor con el que intenta aprender a vivir. Ahora lo acompañan su abuela, tíos y primos en su misma casa, pero él se da los permisos a sí mismo y administra su vida tratando de no ser diferente a los de su edad.
María Luisa y Mario Paredes, hermanastros de Giovanni, se encuentran actualmente detenidos y acusados de ser los autores intelectuales del asesinato. La libertad provisional les acaba de ser negada y el proceso continúa su curso.
Al morir Nora y Melissa, Giovanni heredó los porcentajes que les correspondían del disputado camal y ahora es dueño del 55% del total. A pesar de los intentos de dos de sus otros hermanastros, Manuel y Blanca, por quitarle la conducción del camal, el directorio ya se estableció legalmente con Donatila Aguilar a la cabeza, abuela y representante de Giovanni hasta su mayoría de edad.
Giovanni y su hermano Martín (25), publicista y ahora su mano derecha al resolver problemas financieros.
Accionista mayoritario, el pequeño Giovanni, pide cuentas al directorio y le pone mucho empeño al difícil aprendizaje del negocio. Sunat, capital pasivo e ingreso líquido son parte de su nuevo vocabulario adulto que combina con términos más cercanos como Nintendo e Internet.
El príncipe de Yerbateros da muestras de seria preocupación por el destino de sus millones. A él lo asedian los pericotes que buscan una tajada de su gran torta y ya empieza a sentir los primeros síntomas de un stress del que no se desconecta yendo a esquiar a los Alpes suizos como lo haría su contemporánea Athina Roussel pero sí frente a una pantalla gigante matando monstruos y jugando a la guerra.
Giovanni intenta darse tiempo para todo. Le gusta el tenis y lo practica durante la semana en una academia por su casa. Fanático de la Internet, vive al tanto de los últimos juegos y le gusta armar batallas con sus amigos del colegio combatiendo por red. Tiene toneladas de juegos que le permiten organizar campeonatos los fines de semana en su casa. De las chicas prefiere no hablar y la cercanía de la fiesta de pre-pre no lo inquieta tanto como el pago de planilla de fin de mes.
Giovanni cuida su carrito como oro porque ahora el cambio de llantas le cuesta a él.
Otra de sus diversiones son los autos. Dos choques en su haber lo han hecho desertar de su afición por el volante así que ha tenido que conformarse con una versión en miniatura que alcanza los 100 km. por hora. Parado, con control remoto en mano, Giovanni maneja diestramente la pequeñez y se entretiene en sus ratos libres inventando circuitos por los jardines de su casa.
Tímido e introvertido, Giovanni ha aprendido a desconfiar hasta de su sombra y a preocuparse tempranamente por las cifras. Su sentido de la responsabilidad lo ha convertido en un precoz empresario aunque el temprano stress le ha hecho variar algunas aficiones, entre ellas sus gustos musicales. Vilma Palma e Vampiros quedó atrás, ahora Raúl Di Blasio al piano lo relaja. (V.R.M.)